Entrevista | Daniel Martínez Junquera Director de Visita Gijón, afronta la nueva estrategia de turismo

"El turismo debe crecer, pero nuestra estrategia no afectará a la esencia de Gijón"

"Queremos más viajeros internacionales, porque hacen escapadas en otoño y tienen más poder adquisitivo, y ampliar los eventos corporativos"

Daniel Martínez Junquera, junto a la Casa Paquet.

Daniel Martínez Junquera, junto a la Casa Paquet. / Marcos León

Daniel Martínez Junquera (Gijón, 1985), director de Visita Gijón, el área de turismo de la ciudad, afronta el difícil reto de asumir la nueva estrategia turística que la concejalía de la popular Ángela Pumariega pretende implantar entre 2024 y 2025. Las claves serán potenciar la visita de extranjeros en otoño y convencer a agencias de viajes para que sus empresas-clientes organicen sus grandes reuniones en la ciudad.

–¿Cómo encara Gijón esta recta final de año?

–Los datos son buenos. Seguramente acabemos el año con resultados mejores, incluso, que los del 2019. Registramos un incremento muy importante del turismo internacional, que es una de las claves para potenciar un turismo de calidad y, respecto a este puente, creo que se ha dado bien, la ciudad se ha visto a tope. En cualquier caso, la clave no está en tener un buen verano o un buen puente, porque la verdadera clave del éxito es tener visitas el resto del año, la llamada desestacionalización, que es una apuesta clara de esta nueva corporación. Es complicado, porque, salvo las grandes urbes, todos los destinos turísticos son estacionales. Ahora buscamos, más bien, crecer las alas de verano, que ese marco de julio y agosto sea de junio a septiembre y que después pase de mayo a octubre.

–Habla del incremento del visitante internacional, ¿por qué es importante?

–Porque para trabajar en esa desestacionalización, por una parte, está el llamado turismo MICE (siglas en inglés del turismo de reuniones, incentivos, congresos y exposiciones) y, por otro, internacionalizarnos como destino. El perfil internacional nos interesa porque son usuarios que viajan más allá de los meses estivales, sobre todo en el otoño. En nuestra nueva estrategia turística para 2024 y 2025 nos vamos a focalizar en el mercado francés, el belga y el holandés.

–¿Por qué?

–Porque son perfiles que hacen "city breaks", escapadas de fin de semana o un poco más largas en periodos no estivales. Son viajeros, también, con un mayor poder adquisitivo y una conectividad aérea excelente ahora mismo con Asturias.

–¿Y qué pasa con el turismo MICE?

–En realidad, se lleva trabajando desde hace más de 25 años, porque el Convention Bureau de Gijón es uno de los más antiguos de España. Pero el turismo MICE tiene dos partes: el asociativo y corporativo. El asociativo tiene que ver con los congresos y, en ese apartado, el grueso de nuestros clientes se encuentran en Gijón, en la Milla del Conocimiento, con cirujanos e investigadores que integran sociedades científicas y hacen sus eventos en Gijón. Eso ya funciona. Ahora, queremos poner el foco es lo corporativo, un mundo completamente distinto, y ya este año hemos tratado de dar con socios y "travel managers" y ya hemos captado varias citas. Queremos potenciar este sector, dotarlo de más fondos, para traer a esos "travel managers" a la ciudad.

–¿Que vengan a Gijón?

–Sí. Acabamos de venir de una feria internacional en Barcelona, por ejemplo, y está muy bien que vayamos a citas cerradas con 30 agencias para enseñarles la ciudad en un portátil, pero lo que queremos conseguir es poder organizar foros locales, tener cautivos aquí a 30 o 40 agentes de viajes que puedan ver la ciudad en persona.

"Crearemos rutas de negocios históricos o con un valor especial; el comercio local es el alma de la ciudad"

–Porque ellos son los que después captan viajeros.

–Esa es la idea. Nosotros ahora, también, estamos ilusionados con la variante de Pajares. En Barcelona varias agencias nos lo mencionaron. A partir de ahora, entramos en competencia con destinos muy punteros dentro de este mercado corporativo, con ciudades como Sevilla, Zaragoza, Málaga. Nosotros ya podíamos acoger, como ellas, cualquier tipo de evento, pero nos faltaba ese plus de la conectividad.

–¿Cuál es el perfil de turista en Gijón?

–Las nacionalidades no han cambiado mucho: Madrid, País Vasco, Castilla y León, Galicia... El crecimiento del turismo internacional es por turistas de Francia, Alemania e, incluso, Italia, y en general por el centro de Europa. Ahora mismo el gasto medio es superior al del año 2019, aunque en parte tiene sentido por la subida de precios, pero mantener esa tendencia es importante. Todo el norte de España está funcionando muy bien, y eso nos da la oportunidad para impulsar un cambio en Gijón.

–¿Qué previsiones barajan?

–El mercado parece que está bien, sano. Las agencias nos cuentan que en cuanto a congresos y eventos para 2024 ya se está llenando y que ya hay reservas para 2025.

–¿Se puede impulsar el turismo en la ciudad de manera sostenible? Ciertos modelos del ocio nocturno y el auge de pisos turísticos hacen temer a muchos vecinos ser expulsados de sus barrios.

–Ninguna ciudad quiere este tipo de turismo. No lo quieren los ciudadanos y tampoco nosotros. Gijón, por esa estacionalización, tiene una ocupación media anual de algo más del 50 por ciento. Y el dato no es bueno, pero es una oportunidad. Concentramos un lleno técnico en verano y Semana Santa y puentes y el resto del año la ocupación es baja. Eso nos permite crecer ahora de una manera correcta y coherente a lo que queremos. Tenemos la oportunidad de no cometer los errores de otras ciudades que aplicaron el modelo del "todo vale" y el "cuanto más, mejor". Porque eso es lo que provoca el desplazamientos de ciudadanos y comercios. Y Gijón no tiene ese problema. Sí tiene una gran carga de turismo en ciertos momentos del año, pero no el problema de ciudades del Levante o capitales de provincia donde ya no existe comercio de barrio. Otras ciudades, como San Sebastián, son ejemplo de cómo hacer bien las cosas.

–¿Qué supone el sector para la economía local?

–Alrededor del 12 o 13 por ciento del valor agregado bruto. Es poco comparado con otros destinos, donde se llega a superar el 70 por ciento, pero eso hace que las ciudades sean absolutamente dependientes de los turistas. En Gijón el turismo debe crecer, pero no convertirse en el principal sector económico para no generar problemas de convivencia y, sobre todo, para no quitarle el encanto a esta ciudad, esa esencia que la hace especial. Y cuando hablamos de turismo de calidad, y esto me parece importante explicarlo, no hablamos de que el turista gaste más dinero, sino del turista que aprecia nuestra manera de ser y quiere vivir la experiencia. El turismo de calidad lo hace quien no quiere solo visitar una ciudad, sino conocerla.

"Nos ilusiona la Variante; nos permitirá competir en la organización de citas con grandes ciudades"

–¿Se puede atajar el auge de los pisos turísticos?

–Estamos esperando la actualización del informe de situación, que saldrá para finales de este año o inicios del que viene, y a partir de ahí, con el nuevo equipo de gobierno, veremos qué medidas se quieren abordar. Analizaremos modelos de otras ciudades. A veces ser los primeros está bien, pero en este caso tendremos la ventaja de que podremos ver qué medidas han funcionado y cuáles no en otras ciudades.

–Recientemente se aprobó en Pleno una petición de Podemos para declarar La Arena y Cimadevilla zonas de mercado tensionado por el auge de estos pisos y los precios de alquiler.

–Es una medida del anteproyecto de la ley de turismo del Principado. En Gijón por ahora tenemos que esperar por ese informe. También acabamos de ampliar la zona de afluencia turística.

–¿Y cuál es la ventaja real de esa ampliación? Los comerciantes explicaban que solo afecta a comercios grandes.

–La hemos ampliado porque se había quedado desactualizada. Faltaba el tramo final del Muro hasta la avenida de Castilla, por ejemplo. Y es verdad que permite, a comercios de más de 300 metros cuadrados, abrir dos domingos más. Pero, más que por eso, que no afecta a muchos locales, tomamos la medida para tener bien delimitada nuestra la zona para bien futuros proyectos. Por ejemplo, en el plan europeo "De compras por Gijón" se quedaron fuera muchos comercios por no tener actualizado el mapa.

–¿Cómo se están canalizando los fondos europeos?

–Estamos terminando el proyecto "De compras en Gijón". Se han contactado con 400 comercios para trabajar con ellos y lograr ser más sostenibles. Ahora, nos queda crear rutas en base a esos comercios adheridos. Haremos una campaña de comunicación grande para promocionarlo y creo que podremos empezar a partir de febrero o marzo.

–¿Qué se pretende hacer?

–Crear entre seis y ocho rutas de comercios con historia o con productos concretos para poder darle un valor añadido al comercio local tan impresionante que tenemos y que nos da esa esencia de ciudad con alma. Haremos también con ellos formación en idiomas para que puedan comunicarse mejor con turistas y animarles a comprar. Es un proyecto necesario.