El uso residencial del "solarón" seguirá la línea de los bloques de Pintor Mariano Moré

Urbanismo ultima un diseño que minimiza el número de viviendas y rebaja la altura de los bloques para liberar el resto del espacio como gran zona verde

Vista de la zona donde irían las nuevas viviendas del plan de vías.

Vista de la zona donde irían las nuevas viviendas del plan de vías. / Juan Plaza

No están definidos el número de pisos o la altura de los bloques que los alberguen –con la intención de llegar a las mínimas cifras posibles– pero la propuesta sobre la que trabaja la concejalía de Urbanismo para reordenar los usos urbanísticos del "solarón" en favor de su reconversión en un gran parque minimiza la presencia de viviendas en el área y las coloca en hilera dando continuidad a los bloques que están entre las calles Marqués de San Esteban y Pintor Mariano Moré y en paralelo a las instalaciones del Museo del Ferrocarril, en dirección a la plaza Padre Máximo González. Esa sería la única zona de uso residencial del plan de Foro dentro de un espacio que quedaría libre como zona verde en el centro de la ciudad.

El diseño que se trabaja desde la concejalía que lidera el forista Jesús Martínez Salvador tiene como referencia el proyecto que Foro presentó en su programa electoral para esa zona intermedia de las tres en la que estructuraban su gran corredor verde entre El Humedal y La Calzada. En ese primer diseño para esa zona solo se ven dos bloques en un entorno verde que incluía un parque cerrado para perros, un parque de calistenia, un parque infantil y un pequeño edificio multiusos en la esquina más cercana a la actual rotonda del Padre Máximo González. Un equipamiento público y de uso ciudadano con el que sigue contando Urbanismo, aunque sin tener definido su uso.

La propuesta electoral forista para el terreno más cercano a El Humedal, los actuales Jardines del Tren de la Libertad, fijó una zona de mesas, un parque infantil, un pequeño lago, un área de canchas deportivas, un kiosco de música y otro edificio multiusos. Y el corredor verde se prolongaba en este diseño de campaña a favor de la vuelta de Carmen Moriyón a la Alcaldía casi hasta La Calzada a través de la estación intermodal, reubicada en Moreda durante el anterior mandato cuando en la anterior etapa municipal de Foro se había impulsado su ubicación frente al Museo del Ferrocarril.

El planteamiento del actual equipo de Urbanismo al plantear este diseño (que será consensuado con su socio de gobierno y el Principado) es favorecer la creación de corredores verdes que den continuidad a zonas ajardinadas y espacios de convivencia ciudadana ya existentes y cumplir con ello el objetivo de la denominada regla 3-30-300 de una ciudad verde: que cada persona pueda ver al menos 3 árboles desde su casa, tener un 30% de cobertura vegetal en su barrio y estar a un máximo de 300 metros de un parque.

Recreación de la propuesta electoral de Foro que sirve de base para el diseño en el que se trabaja ahora.

Recreación de la propuesta electoral de Foro que sirve de base para el diseño en el que se trabaja ahora. / LNE

El Ayuntamiento está rematando su propuesta de cara a presentarla a los grupos municipales para debatirla en el seno de la Casa Consistorial y a sus socios de Gijón al Norte, el Principado y el Ministerio de Transportes junto a las empresas ferroviarias. En su reciente participación en el Pleno, Jesús Martínez Salvador aseguró que el tiempo que necesiten de trámite los cambios en los diferentes documentos de planeamiento urbanístico que conlleve esa transformación del antiguo suelo ferroviario en un parque no supondrá no tiene por qué conllevar ningún retraso en el desarrollo de la estación intermodal.

Eso es algo que preocupa tanto al PSOE como al PP. El primero, líder de la oposición municipal, y el segundo, socio de Foro. Igual que ambos han mostrado su preocupación por el efecto que este cambio pueda tener en la financiación del proyecto del plan de vías. No hay que olvidar que la venta de suelo a las constructoras para hacer pisos es una de las vías de ingresos estimada en el actual convenio de Gijón al Norte. IU y Podemos son defensores de hacer un gran parque. El proyecto forista buscará, primero, el consenso con sus socios populares.

Pero mientras se espera por el parque y por la estación, el gobierno municipal quiere ver avances en ese suelo de Gijón. El lunes hay convocada una junta general extraordinaria de la sociedad Gijón al Norte por videoconferencia. La intención de la representación municipal es poner sobre la mesa en esa reunión dos peticiones de Gijón. Por un lado, el derribo inmediato del viaducto de Carlos Marx, una operación que también ve razonable el Principado, al igual que tirar todos los muros que rodean ahora mismo el suelo que ocuparan las vías y las antiguas estaciones. Y por otro, la adecuación en las mismas condiciones del actual "solarón" de los terrenos que le dan continuidad has Moreda y que, pese a limpiezas puntuales que se van haciendo, conforman un espacio degradado. El objetivo es que por lo menos pase a ser una zona verde cuidada con zonas de paso, iluminación y algún mobiliario urbano como el área actual.

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Hay que hacer de los problemas oportunidades, dice el refranero popular. Para buena parte de los ediles de la actual Corporación el problema de los años y años de retraso en el desarrollo del plan de vías se ha convertido ahora en la oportunidad histórica para que la ciudad tenga un gran parque.

Un planteamiento que tiene mucho más que ver con el actual modelo de ciudad que con el que existía cuando toda esa historia empezó. De hecho, ya hace tiempo que las grandes torres con las que el arquitecto Jerónimo Junquera ganó el concurso de ideas y diseño del plan especial de la zona se han dado por amortizadas. Ya el anterior gobierno liderado por la socialista Ana González planteó una serie de cambios para potenciar los espacios verdes en la zona y evitar en la barrera física de las vías del tren se cambiara por otra barrera pero de pisos altos.

El plan especial presentado en 2008 por Junquera colocaba cinco torres residenciales y una sexta reservada para hotel en lo que entonces era la avenida de Juan Carlos I (ahora de José Manuel Palacio). Todas ellas por encima de las veinte plantas. De hecho, una de ellas alcanzaba las 28 alturas. Todo eso ya pasó al olvido.