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Eloy Méndez

Taza y media

Eloy Méndez

Un barrio por acabar

Las muchas y variadas carencias que sufren los vecinos de Nuevo Roces son la herencia envenenada que ha dejado la pésima planificación realizada hace década y media, cuando la ciudad se dispuso a saltar la ronda con una visión urbanística, pero no social. Algunos de los problemas, como los ruidos de la Autovía Minera en determinadas zonas, anteceden al barrio sin que a ningún gestor con mando en plaza le importasen en su momento, porque de lo que se trataba era de construir. Y otros, como los retrasos de un consultorio médico y de un colegio o la polémica en torno a la falta de aparcamientos, son consecuencia directa de haber pensado más en los pisos que en sus habitantes. Que los actuales dirigentes municipales y autonómicos se tomen por separado estos asuntos en vez de afrontarlos globalmente es reincidir en el error.

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