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Teresa Sánchez

El Bibio... "behind the musgo"

Gijón se ha quedado sin su feria taurina y sin su plaza para celebrar todo tipo de eventos

La plaza de toros de Gijón, edificio que cumplió el pasado 12 de agosto 134 años de historia, catalogado como Bien de Interés Cultural, Patrimonio Histórico de España, se encuentra, desde el día grande de las fiestas de Begoña del 2021, "behind the musgo". O lo que es lo mismo, cubierto de maleza por una decisión arbitraria de la Alcaldesa y de todo su equipo de gobierno del PSOE gijonés.

La culpa de este cierre de El Bibio a cal y canto, con la excusa de un informe técnico de una empresa de arquitectura sobre el deterioro de una parte del graderío de la plaza, fue realmente por los nombres de dos toros: "Feminista" y "Nigeriano", que se lidiaron aquel 15 de agosto, en el día grande de la Feria de Begoña, por los toreros Morante de la Puebla y "El Juli".

No gustaron estos nombres a la Alcaldesa, ni al equipo de gobierno, ni a sus socios políticos, porque atentaban, según ellos, contra la igualdad entre hombres y mujeres, y discriminaban a personas por razón de raza, religión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Para nada valieron las explicaciones de expertos taurinos, ni de reconocidos toreros, ni del concesionario de la feria taurina, Circuitos Taurinos, en las que se informaba a nuestros gobernantes de Gijón, que los nombres de los toros son hereditarios, vienen de tradición y se pasan de madres a hijos... Y así fue como Gijón se ha quedado sin su feria taurina en estas fiestas de Begoña 2022, en este verano de la normalidad después de la grave pandemia por el covid-19.

Pero Gijón no sólo se ha perdido su feria taurina, un referente en el norte de España que generaba ingresos directos al Ayuntamiento, nada menos que unos 50.000 euros anuales, además de ser un reactivador económico de las ciudad, de los negocios de hostelería, alojamientos turísticos, taxis, comercios y empresas relacionadas con el sector. Gijón se ha quedado sin su plaza de toros en la que muchos gijoneses y turistas hemos podido disfrutar de conciertos y de eventos de todo tipo a lo largo del año.

El Bibio está cerrado totalmente. No se puede organizar ningún acto o evento aquí. Así lo ha decidido la Alcaldesa de Gijón y su equipo de gobierno justificado por un informe contratado a una empresa externa al Ayuntamiento, en el que se detalla que una zona del graderío de la plaza tiene riesgo de hundimiento, debido al mal estado de la misma, a las filtraciones de agua, y por tanto, es una zona peligrosa para el público. Pero este informe también dice que esa zona de riesgo se puede delimitar, cerrar, vallar, y reduciendo el aforo, se podría utilizar el resto del coso para el público. Además, hay un informe del 2021 del técnico municipal favorable para el uso de la plaza de toros con la limitación y reducción de la zona afectada.

La cuestión es que ni se abre la plaza de toros para hacer las reparaciones y mantenimiento de la misma y así evitar que cada día se desmorone más el graderío... ni tampoco se ha podido organizar ningún evento en la plaza, y eso que nos consta que había peticiones para su uso, no sólo para espectáculos taurinos, sino también para actuaciones musicales.

Y, por este motivo del "cerrojazo" del Bibio es por lo que eventos como el Oktoberfest, que celebra este año su IX edición, un habitual del coso gijonés, se desplazará por primera vez al parque de Hermanos Castro (menos mal que tenemos otros espacios...).

Y así van pasando los días, los meses y El Bibio estará "behind the musgo" y terminará por arruinarse un edificio emblemático de Gijón.

En mayo del 2022 habrá elecciones municipales. Ya tiene tarea el próximo equipo de gobierno de Gijón: rehabilitar la Plaza de toros y volverla a abrir para todos los públicos, para todos los espectáculos, eventos y actos, y para la feria taurina de Begoña.

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