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Palomar, la universidad del salmón

El entorno del puente sobre el Nalón de esta localidad de Ribera de Arriba se ha convertido en la meca de todo aquel aficionado que quiera aprender los secretos de la pesca a mosca

Un grupo de los habituales aficionados a la pesca, en la zona de entrenamiento de Palomar. MIGUEL AGUILAR

Aquellos interminables inviernos para los aficionados a la pesca del salmón a mosca forman parte del pasado. Actualmente, gracias a zonas como Palomar, nuestras cañas de dos manos no tienen que pasar varios meses en el trastero. Gracias a zonas como ésta, la temporada de salmón dura 365 días al año.

La localidad de Palomar, a orillas del río Nalón en su curso medio, se ha convertido, desde hace varios años, en punto de encuentro para decenas de simpatizantes de la pesca del salmón a mosca. Perteneciente al concejo de Ribera de Arriba, en las inmediaciones de Oviedo, allí se dan cita diariamente numerosos aficionados para seguir en contacto con su pasión durante la época de veda. Aunque hacía ya varios años que se venía practicando en sus aguas, es desde 2010 cuando, oficialmente, el Gobierno del Principado la autoriza como zona de entrenamiento de lance desde septiembre hasta marzo. Los únicos requisitos necesarios son tener en vigor la licencia de pesca, utilizar moscas o señuelos sin anzuelos durante las prácticas y respetar el horario (de 10 a 18h). El lugar habilitado para ello son trescientos metros aguas arriba y aguas abajo del puente de dicha localidad. Aunque hay algún tramo más en Asturias donde poder practicar, Palomar es un referente, el que aglutina la inmensa mayoría de adictos a la caña de dos manos.

La pesca a mosca con sedal pesado, o cola de rata, cuenta cada vez con un mayor número de aficionados y está directamente asociada con una pesca conservacionista. Palomar es un escenario ideal para practicar y promocionar una modalidad en auge, una modalidad que cada año tiene un mayor peso en la normativa de pesca. Según Avelino Menéndez, vicepresidente de la Real Asociación Asturiana de Pesca Fluvial, y asistente habitual: "El hecho de que aquí se haga escuela con la pesca a mosca hace que se esté generando una nueva cultura respecto a la pesca del salmón. Algo está cambiando. Los que vienen aquí piensan en pescar salmones a mosca que, como sabemos, es uno de los métodos menos lesivos para los peces".

Los comienzos

Los promotores de lo que actualmente es Palomar fueron Felipe Álvarez Redondo, ya fallecido, y Jorge López Dabaliña. "Pasaba mucho por aquí en bicicleta y, sin saber que había que pedir permiso para hacerlo fuera de temporada, bajaba a practicar con la caña de mosca", recuerda Jorge López. Corría entonces el año 2007. "Me aficioné a la mosca por casualidad. Siempre pesqué a cebo, pero un día me picó un salmón porque antes le habían pasado la mosca, y así fue como, sin tener ni idea, compré un equipo de cola de rata".

Poco después, a estos primeros impulsores se unieron Íñigo Justo Fernández Amantegui, popular pescador y empresario asturiano; Miguel Magadán y Tino Vidal. Paulatinamente el grupo fue creciendo, y hubo que gestionar con los propietarios del terreno los accesos y la posibilidad de estacionar los vehículos en ellos. En un primer instante se pedía permiso al Negociado de Pesca con los nombres de aquellos que acudían a realizar prácticas, pero la lista aumentaba de forma significativa, y estos trámites burocráticos ya no son necesarios. El grupo de Palomar no tiene normas internas salvo el respeto que debe imperar entre todos aquellos que acudan allí a practicar. "Aunque aquí se viene a lanzar con caña de mosca, no criticamos otras modalidades. Yo mismo pesco a cebo y a lo que pida el río, no se menosprecia a nadie si pesca a cebo o cucharilla", nos comenta Jorge López.

Con el paso del tiempo esta zona de entrenamiento no sólo se ha consolidado, sino que el número de visitantes aumenta cada año. Numerosos aficionados han realizado sus primeros lances con una caña de mosca en estas aguas, guiados e instruidos por los más veteranos. Palomar es un excelente punto de partida para todos aquellos que quieran iniciarse en la pesca de salmón a mosca y no sepan cómo hacerlo. Aquí se acoge a todo el mundo, una excelente oportunidad de aprender de la mano de expertos lanzadores. Algo a lo que hace años no era fácil acceder. Carlos Montero García es uno de los últimos que se han incorporado a este grupo de locos por la pesca del salmón a mosca. "Me enteré en una tienda de pesca que había gente que venía a practicar aquí. Así fue como me decidí a empezar. No sabía nada de pesca a mosca, pero me recibieron muy bien, me enseñaron, y a base de horas de entrenamiento ya conseguí, la temporada pasada, poner en práctica lo aprendido. No tengo mucho tiempo libre por la familia y el trabajo, pero siempre que puedo, vengo". Carlos Montero destaca el buen ambiente que reina en el grupo, "me acogieron mejor de lo que esperaba, te puedo decir que en la pesca del salmón es de los mejores ambientes que hay en Asturias".

Se han realizado numerosas mejoras en la zona, cada uno aporta lo que sabe o lo que puede. Gracias a la incorporación de Tino Vidal, se construyeron bancos y asientos, escaleras de acceso al río, cañeros, etcétera. Parte de aquellas obras fueron destrozadas por una riada, pero lejos de caer en el desánimo, se volvieron a construir junto con una gran mesa de hormigón, una caseta, parrilla... En la actualidad un amplio grupo de pescadores, asturianos y foráneos tienen la oportunidad de disfrutar de todo ello. "Vengo todos los días al mediodía, después de trabajar, y estoy hasta que oscurece. Los fines de semana, viene más gente, como es lógico", nos indica Íñigo Fernández, una de las cabezas visibles del grupo. Una vez se abre la temporada de pesca, el tercer domingo de marzo, Palomar se cierra hasta el mes de septiembre.

Y, como buenos asturianos, no puede faltar el buen yantar. Los fines de semana tienen lugar picoteos improvisados. Destaca la comida que se organiza para celebrar el final de la veda y la apertura de cada nueva temporada, allá a mediados de marzo. Una gran carpa cobija más de sesenta comensales que dan buena cuenta de corderos a la estaca y de una gran parrillada, entre otras muchas viandas, todo ello regado con vinos y licores variados, y amenizado con música, en un excelente ambiente de camaradería y amistad. "Aquí vienes y te olvidas de los problemas, te evades, todo es muy natural", nos comenta Jorge López Dabaliña.

La evolución

Ver lanzar a los veteranos de Palomar es un deleite. Sentarse en la orilla y observar esos acompasados movimientos, ver volar las líneas, contemplar cómo describen esos bucles perfectos, necesarios para una correcta presentación de la artificial, es un regalo para cualquier aficionado al salmón. Detrás de la belleza estética de cada uno de esos lances hay cientos de horas de entrenamiento. Horas y horas de prácticas que han posibilitado evolucionar y mejorar la técnica. Pero el camino recorrido no ha sido fácil. Íñigo Fernández es uno de los mayores expertos con la caña de dos manos, "la evolución ha sido terrible. Al principio no sabíamos mucho del tema, desconocíamos qué poner y cómo funcionaba el equipo, lo único que hacíamos era ver vídeos en internet y luego tratar de ponerlo en práctica". Jorge López, otro excelente lanzador, nos dice que "los avances con el tiempo han sido muy grandes. Actualmente hay mucho nivel en Palomar. Evidentemente, hay gente que destaca, pero todo el que viene termina lanzando con suficiente técnica para luego desenvolverse en temporada de pesca".

Palomar también ha contado con la presencia de instructores acreditados para impartir clinics de lanzado, como el caso del vallisoletano César García, responsable y propietario de la escuela de pesca Speymadeinspain, que formó a los asistentes tanto en técnicas de lanzado como en estrategias, equipaciones y material de pesca. Y todo aprendizaje da sus frutos. Se han llegado a realizar, con equipos de competición, lances por encima de los 50 metros de distancia.

Las aguas del Nalón a su paso por esta localidad, asimismo, han sido un excelente banco de pruebas. Después de tantos años se han testado las mejores cañas, líneas y carretes del mercado. Todas las novedades que han ido saliendo, tarde o temprano, han llegado a Palomar para ser analizadas. Se han adquirido no pocas líneas en empresas extranjeras, de modo que han llegado a ubicar Asturias en el mapa mundial por la cuantía de dichos pedidos. De igual modo, los bares aledaños han sido testigos de la organización de viajes de pesca de salmón a paraísos como Rusia, Islandia, Noruega, Francia o Escocia. La actividad es frenética. Las moscas artificiales, como no podía ser de otra forma, también tienen su parte de protagonismo. Entre los asistentes hay grandes montadores que han mejorado sus creaciones gracias a la aportación de unos y otros. "En cuestión de moscas también hemos evolucionado mucho. Hace no tantos años solo conocíamos modelos clásicos como la Hairy Mary, Green Highlander o Jock Scott. Ahora estamos muy modernizados, disponemos de moscas islandesas, rusas, escandinavas, y de los últimos materiales disponibles en el mercado, utilizamos patas de goma, etcétera" nos dice Miguel Ángel Magadán, avezado montador de artificiales para pescar salmones.

"Las líneas de lanzado"

La experiencia y la sabiduría adquiridas durante años de práctica y estudio de todo aquello relacionado con el lance con caña de dos manos han sido condensadas en un pequeño libro, en formato grapado, titulado "Las líneas de lanzado". Sus 34 páginas aportan información práctica y detallada sobre los diferentes tipos de líneas y sus distintas características y formas de uso. Tip, front taper, belly, DT, WF, backing, running, densidad... se abordan todos aquellos términos relacionados con las líneas y su empleo. Un útil e instructivo manual que aporta luz en este complejo mundo del sedal pesado, especialmente para aquellos que se estén iniciando. Su autor, Lino Vázquez Velasco, nos declara que "a medida que fue aumentando el foro de Palomar me di cuenta de que perdíamos demasiado tiempo discutiendo sobre aspectos que son puramente conceptuales, y esas discusiones no siempre ayudan al que empieza. La intención fue la de hacer un prontuario donde los interesados pudieran acudir a solventar con facilidad cualquiera de sus dudas".

La edición de este manual, no venal, fue patrocinada y financiada por José Luis González, otro de los fijos de Palomar, popular pescador de salmón y fabricante de los carretes antireverse "made in" Asturias Jolgo, apodo con el que también se le conoce en las riberas de los ríos del Principado.

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