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José Manuel Ibáñez

Vacaciones problemáticas

Cuando parecía que de una dichosa vez teníamos muy cerca la salida del túnel en que llevamos encerrados 18 meses, con todo el personal haciendo cuentas para disfrutar de una ansiadas vacaciones, la cosa se ha vuelto a poner muy fea, con lo cual habrá que deshacer maletas y cancelar reservas.

Una buena mayoría estaba de acuerdo –pese a las ganas– en que levantar la prohibición de las mascarillas en espacios abiertos fue un tanto precipitada, y que igual dos o tres meses más hubiera sido lo más coherente para evitar nuevos contagios.

Son muchas las presiones sobre gobiernos autonómicos y el central para que todo se vaya relajando un tanto, y así nos luce el pelo, aunque lo lógico sería que lo primordial fuera preservar la salud, pero…

En muchos de los casos también priman los intereses políticos de cada cual, con medidas populares que intenten difuminar otras que tienen cabreados a millones de españoles.

El “destape” facial, mal entendido por muchos, nos está retrotrayendo a cifras negativas de hace varios meses, e incluso multiplicándose. Si a todo ello le unimos a los “valientes” que pasan de todo, con la falsa creencia de que por estar vacunados con las dos dosis son inmunes totales, el círculo negativo se completa.

Así que después de esperar tanto tiempo para disfrutar de unas tranquilas vacaciones fuera de nuestro entorno, teniendo que estar con ojo avizor de todo lo que se mueve, respiras, y con quien socializas, no se yo si va a ser más práctico seguir por estos pagos cercanos, porque al final si tienes la mala pata de que te confinen, será mejor aquí que en el quintu coño.

Se me nota que no soy nada optimista, la culpa la tiene las noticias, cifras y gráficos que a diario nos muestran, cada vez más preocupantes. Ya me gustaría que fuese todo al revés, y de paso poder escapar con un mínimo de tranquilidad. Chungo lo veo.

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