16 de noviembre de 2011
16.11.2011

El Principado autoriza una tala en una zona osera para no pagar una indemnización

El TSJA obliga al Gobierno a permitir la corta de 23,5 hectáreas de árboles en Fuentes del Narcea o abonar a su propietario cerca de 286.000 euros

16.11.2011 | 01:00
Árboles de la finca la Mata del Marco.

Larón (Cangas del Narcea),

Pepe RODRÍGUEZ

La Consejería de Agroganadería ha autorizado una tala de 23 hectáreas de masa arbolada en el monte Larón, una zona de abundante riqueza vegetal y arbórea y con presencia osera situada en pleno Parque Natural de Fuentes del Narcea. La resolución, firmada por el jefe de servicio de Ordenación Forestal y refrendada por el director general de Ordenación Agraria y Forestal, Vidal Francisco Álvarez, está fechada el pasado 25 de octubre y responde a una sentencia firme del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) que obliga al Principado a permitir la tala o indemnizar al propietario de los árboles con una cantidad estimada de 286.000 euros.

La finca objeto de la disputa es la llamada la Mata del Marco. Está situada en el monte de Larón (Cangas del Narcea), al lado de Muniellos. Se trata de 23,5 hectáreas de masa arbolada que lindan con terrenos de Fondos de Vega y con la carretera del Rañadoiro. En esas hectáreas hay, sobre todo, roble albar como especie principal y de mayor valor económico.

Atrás quedan más de cuatro años de pelea judicial de José García González, dueño de los árboles, que no del terreno, que pertenece a los herederos de Armando Álvarez. Este último, ingeniero de obras públicas que trabajaba en Cangas del Narcea, compró en 1952 la finca de la Mata del Marco a los vecinos de Larón a cambio de dinero y de construirles la central eléctrica de Regueiro de los Molinos.

Posteriormente, en el año 1990, los hijos de Armando, Purificación y Armando, vendieron el «vuelo» (los árboles) de la finca a José García por 400.000 pesetas, obviamente con el propósito de sacarle rendimiento económico algún día. Fue en el año 2007, concretamente el día 30 de julio, cuando García solicitó poder talar los árboles de la finca. Por el camino, en 2003, se había constituido el Parque Natural de Fuentes del Narcea, «de su restringido especial». Precisamente esos argumentos de normativa forestal y medioambiental justificaron la resolución del gobierno socialista del Principado en abril de 2008, rechazando la pretensión del propietario de talar la masa arbórea.

José García no dejó pasar el asunto. A través del abogado cangués Pablo González López llevó el caso al TSJA, por medio de un recurso contencioso administrativo, para que el tribunal dictaminará si la prohibición era acorde a ley.

La sentencia llegó el año pasado. El fallo, firme, explica que el Gobierno regional debería permitir el aprovechamiento forestal al que tenía derecho el legítimo dueño o, en caso contrario, indemnizarle por no poder hacer uso económico de su propiedad.

La estimación sobre la indemnización que manejan los informes técnicos es de unos 286.000 euros.

Tras la sentencia se inició un periodo en el que el propietario exige el cumplimiento de esta sentencia y el Principado opta por el silencio administrativo. Hasta que el pasado 3 de octubre la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia emite un auto en el que se requiere a la administración para que expida la licencia de corta o proceda, en caso contrario, a iniciar el incidente de ejecución para determinar una indemnización. Lo tajante de la orden judicial ha obligado a tomar una decisión al actual Gobierno del Principado, en manos de Foro.

Y, justificándose en la delicada situación de la economía regional, el ejecutivo de Cascos ha optado por permitir la explotación de la finca. Y así se lo ha comunicado al propietario.

Esta decisión política supone una auténtica novedad para los propietarios de recursos madereros dentro del Parque Natural de Fuentes del Narcea, de Degaña y de Ibias, que hasta ahora no tenían ninguna posibilidad de explotar su madera. La medida se convierte en un precedente que podrían tratar de seguir otros particulares con propiedades e intereses en la zona.

La finca de la Mata del Marco, en el monte de Larón, donde el Gobierno del Principado ha autorizado la corta de su arbolado, es una de las que han usado los célebres oseznos huérfanos de la zona para vivir. Desde el año 2010 no pocos curiosos han avistado estos esbardos paseando por las fincas. La osa «Lara», herida en Larón y curada por los humanos, fue devuelta al Parque Natural de Fuentes del Narcea en la misma área, informa P. RODRÍGUEZ. En la imagen, a la izquierda, la finca de la Mata del Marco, vista desde la carretera del Rañadoiro.

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