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Los arqueólogos destacan la singularidad de la planificación en la fortificación de Luarca

Valentín Álvarez halla una cuña metálica y pipas de caolín a dos metros de profundidad

Uno de los puntos donde se realiza la excavación, en el entorno del faro de Luarca. | A. M. S.

Uno de los puntos donde se realiza la excavación, en el entorno del faro de Luarca. | A. M. S.

La fortificación de Luarca, de mediados del siglo XVIII, tuvo un desarrollo “muy planificado y singular”. El arqueólogo Valentín Álvarez, que dirige el proyecto para documentar y consolidar la conocida como batería artillera de Luarca, asegura que su construcción exigió de una “programación, organización y ejecución” intensa e inusitada para la época.

Según su planteamiento, “no era habitual” que se proyectaran y construyeran estas defensas. En la hoy capital de Valdés se picó la roca original de forma controlada para el levantar el muro y asentar la batería y diseñar más tarde los compartimentos.

Los trabajos para llegar a la piedra original empezaron el pasado febrero y gracias a ellos también se han hallado una cuña metálica y pipas de caolín.

El arqueólogo excavó algo más de dos metros dentro del actual recinto del faro para encontrar material y arrojar más luz sobre esta estructura que está “muy dañada por las obras que se hicieron en el entorno”, como la cimentación de todo el área de la capilla de La Atalaya. “En Luarca este muro se hizo con el esfuerzo del pueblo, no tiene origen real”, añade Álvarez a sus estudios.

Pese a que la estructura no pasa por su mejor momento al no beneficiarse de conservación alguna hasta la fecha, lucirá con mejor presencia en verano.

Cobertura especial

El arqueólogo ha diseñado un proyecto para restaurar la fortificación, echar un material especial que protegerá las piezas y conocer mejor el origen e importancia de la batería artillera en su conjunto gracias a la instalación de paneles explicativos con información detallada de la Luarca de la época y de su defensa.

Este desarrollo, financiado por el Ayuntamiento de Valdés gracias a una aportación de 27.000 euros, da continuidad a la restauración de los elementos defensivos más destacados de Luarca. En Valdés ya se pueden conocer, debidamente restaurados gracias a una subvención europea, dos cañones de la misma época. Ambos se encuentran expuestos en la carretera del faro, junto a sus correspondientes paneles explicativos que detallan también su origen, el modo en que funcionaban y la importancia que tuvieron para la historia local.

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