La Asociación Nacional Animales con Derechos y Libertad (Anadel) ha denunciado ante el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil la cacería desarrollada este miércoles en las inmediaciones del casco urbano de La Caridad. Anadel califica de "incompetentes" a los responsables del Principado por autorizar esta batida que provocó la entrada de jabalíes y perros en la zona urbana. Sin embargo, desde la Consejería de Medio Rural dejan claro que "no se entró a cazar en el casco urbano" y atribuyen las imágenes de los animales corriendo por las calles de la capital franquina a la posible "dispersión" de algunos perros.

"Es una cacería autorizada en el marco de un plan extraordinario de caza que busca reducir los daños causados por el jabalí. No se entró en el casco urbano, sino que se cazó del pueblo hacia fuera", señalan fuentes de la Administración regional. Indican que la cacería tenía autorización como comprobaron los agentes del Seprona que acudieron a la localidad al recibir la denuncia vecinal. Esta cacería "extraordinaria", que contó con la presencia de dos agentes de la Guardería del Medio Natural del Principado, fue desarrolladla por una cuadrilla de cazadores locales en la zona comprendida entre El Franco y Tapia y se abatieron un total de once animales.

Desde Anadel no comparten la versión del Principado y consideran que las imágenes publicadas por los vecinos son más propias de una película del Oeste. "No se puede hacer bajo ningún concepto una cacería en un casco urbano porque es una zona de máxima seguridad", señala la representante del colectivo, Elena López, quien arremete contra los responsables del Principado. "Esta situación es fruto de la mala gestión medioambiental que llevamos sufriendo muchos años en Asturias; necesitamos políticos competentes porque los que tenemos no lo son y esta cacería dice mucho de su capacidad de gestión", añade López, quien opina que existen otros métodos disuasorios para lograr que los suidos salgan de las zonas pobladas.

Por su parte, la Alcaldesa de El Franco, Cecilia Pérez, muestra su respeto hacia esta actuación autorizada por el Principado y pone el acento en "el grave problema" que la superpoblación de jabalíes está causando en el concejo, no solo por los daños a los cultivos, sino también por la proliferación de accidentes consecuencia de la entrada de animales en las vías públicas. "Una batida de estas características no se aprueba así como así, así que todo mi respeto. Entiendo el miedo que puede ocasionar en la gente una batida pero me quedo con la parte buena y es que se está haciendo una labor de corregir de corregir lo que la naturaleza por si sola no puede. Los jabalíes están causando graves daños en el concejo", zanjó Pérez, que está desde ayer en Madrid con motivo de la feria Fitur.