Vecinos de Tapia exigen con 200 reclamaciones más médicos para el centro de salud

Los usuarios del ambulatorio tapiego denuncian la sobrecarga de sus sanitarios, con dos plazas cubiertas de las tres que hay en la plantilla

Usuarios del centro de salud de Tapia de Casariego, con las reclamaciones, ayer, en la puerta del Hospital de Jarrio.

Usuarios del centro de salud de Tapia de Casariego, con las reclamaciones, ayer, en la puerta del Hospital de Jarrio. / D. Álvarez

Una representación de vecinos de Tapia de Casariego entregó ayer en el hospital comarcal de Jarrio unas 200 reclamaciones dirigidas a la gerencia del área sanitaria I para exigir que se cubran y se refuercen las plazas de personal sanitario del centro de salud tapiego. La plantilla del ambulatorio está formada por tres médicos y otros tres puestos de enfermería, pero en la actualidad hay dos facultativos, y solo uno de ellos con plaza, y dos enfermeras.

Una situación que hizo que los propios profesionales sanitarios pidiesen comprensión a través de un cartel colocado en el centro por la sobrecarga de trabajo a la que estaban sometidos, en un concejo donde la población en verano puede llegar a triplicarse. Lo que derivó en una movilización el pasado 7 de julio en la que usuarios y sanitarios se unieron para denunciar la precaria situación en la que se encontraba el centro.

"La concentración supuso una protesta de cabreo espontánea que surgió de los usuarios al ver que llamabas para pedir una consulta y te la daban para dentro de una semana", explica Purificación García, portavoz vecinal. Ella misma vivió esta semana cómo ante un accidente, el centro de salud se quedó sin personal sanitario y con pacientes esperando a ser atendidos.

Recalca que los usuarios "queremos mostrar nuestra admiración y respeto al personal del centro que está ahogado tratando de atender a todos y está aguantando” y señala que la responsabilidad es política. "El miedo que tenemos es que se esté deteriorando la sanidad pública para ir haciendo una transición a la implantación de la sanidad privada, lo que es pernicioso e inmoral. Lo primero tienen que ser las personas", subraya García, que es consciente de que la situación que se vive en Tapia no es exclusiva y que se están repitiendo circunstancias similares en otros concejos.