Vuelven las capturas de oricios y este es el precio que han alcanzado en la rula (y los compradores)

Tres mariscadores franquinos extraen en Cambaredo 45 kilos dentro del plan experimental para levantar la veda del equinodermo tras ocho años

Apertura de la veda del oricio en Asturias

Miki López / Tania Cascudo

Un hito. Los mariscadores franquinos Ricardo González, Yonander García y Eugenio Pérez estrenaron ayer la temporada del oricio en Asturias tras ocho años de veda por la escasez de la especie. Sacaron a tierra los primeros 45 kilos autóctonos que llegan al mercado y consiguieron un precio de venta más que ventajoso en la rula de Avilés: el más caro, a 22,80 euros el kilo. Estos tres profesionales forman parte del plan experimental puesto en marcha por el Principado para evaluar la situación del preciado equinodermo y de sus buenos resultados estos días dependerá que se reabra la pesquería en el Principado.

La Consejería de Medio Rural ha autorizado la extracción en la cala de Cambaredo (El Franco) y en Río Cabo (Cudillero). Entre ambas, trabajarán nueve profesionales durante quince días. Los primeros en probar suerte fueron los tres elegidos en la Cofradía de Viavélez (El Franco), ya que los de Cudillero han optado por esperar al lunes por estar metidos de lleno en la temporada de la angula. Nada más salir del agua se mostraron optimistas por lograr coger el cupo establecido de quince kilos por persona y día. Pero, prudentes, a la espera de ver la evolución de esta particular costera.

"Vamos a esperar a ver cómo evoluciona, ahora es pronto para decir nada. En todo caso, lo que vimos es que hay un poco de todo. Pero el que sacamos es bastante bueno", explica el franquino Ricardo González. A sus 44 años, es la primera vez que trabaja de manera profesional el oricio ("arizo", como se conoce en la comarca eonaviega). "Cuando era chaval, sí que tengo ido para comer en casa. El buen oricio presta", relata este profesional.

"Son los campanos", bromeaba Yonander García tras salir del agua con el cupo listo y confiado por las buenas perspectivas de venta en la rula de Avilés. El oricio gallego suele rondar en subasta los12 euros, así que, a priori, veían fácil superar esa cifra. Y así fue. "Las previsiones eran buenas y estamos contentos. Se pagaron bien, así que mereció la pena", confesó este profesional nada más salir de la rula, donde el primer oricio asturiano generó bastante expectación. "La gente los observaba mucho y nos hacían preguntas", añadió García.

La primera remesa se vendió a 21,60 euros; la segunda, a 22,60 euros; y la tercera, a 22,80 el kilo. Los compradores fueron Supermercados Alimerka (venderá el producto en las tiendas de El Atrio, de Avilés; El Molinón, en Gijón; y Montecerrado, de Oviedo), Pescados Milagros (venderá en sus pescaderías ovetenses de La Argañosa y El Fontán) y Casapesca, que tiene un puesto en la plaza de Avilés.

El primero en comprar fue Roberto Suárez, de Pescados Milagros, que justificaba así el elevado precio: "Era el primer día y sirve para que vayan a pescar con ilusión. El oricio gallego se vende muy bien y ya apetecía el asturiano, que es de una calidad tremenda". Por su parte, el pescadero Samuel Guillén, de Casapesca, se llevó una partida simbólica de cinco kilos: "Aún no sé bien qué voy a hacer con ellos, igual los dejo solo de exposición para que la gente los vea. Había mucha expectación en la rula después de ocho años sin verlos, estábamos todos alrededor como niños, aunque valieron caros".

Volviendo al trabajo en el mar, los tres mariscadores franquinos creen que con mareas más grandes pueden lograr mejores resultados. Hoy trabajaron alrededor de tres horas, pero el fuerte viento impidió que se cumpliera el coeficiente de bajada previsto. "Si fuera viento de nordés bajaría más, pero con el vendaval no bajó tanto. Necesitamos que haya un coeficiente de cerca de cien para coger en la zona intermareal", explica Jonander García.

El problema que ve este profesional es que se les permite trabajar solamente en una cala, es decir, en demasiada poca superficie de costa. "Nos dan quince días, pero al ser tres trabajando creo que tenemos para tres días como mucho, deberían abrirse más zonas", expone. Su compañero Ricardo González se muestra convencido de que una futura apertura de la veda sería buena para los profesionales, sobre todo en concejos como El Franco que está sufriendo la escasez del percebe. "El percebe está yendo a menos y esto serviría para compatibilizarlo y darle un respiro ", opina. El más negativo de los tres fue Eugenio Pérez, quien considera que Cambaredo no es el lugar idóneo para este ensayo. "Hay muy poco", repetía mientras recorría las rocas de esta preciosa cala franquina.

Los de El Franco volverán probar suerte mañana. Sin embargo, los de Cudillero (hay tres profesionales de la Cofradía de Oviñana y otros tres de la de Cudillero) optaron por retrasarlo hasta el lunes porque la mayoría de los elegidos están en plena campaña de la angula. Con todo, las expectativas también son buenas entre los profesionales cudilleresense, que trabajarán en la cala de Río Cabo, en la costa de Ballota. "El caso es que somos seis para trabajar en el mismo sitio, así que poco durará, pero hay que mirar", añade esperanzado Daniel Menéndez. Tiene 36 años, lleva doce al mar y nunca hasta ahora había trabajado el oricio de manera profesional. Está contento con el reto porque cree que si el experimento sale bien y se abre la veda, el oricio puede ser un complemento más. "Yo tengo lancha, pero para los que solo están al percebe los inviernos son jodidos y esto te permite tener otra opción más y eso es bueno", señala.

La Consejería de Medio Rural y Política Agraria eligió estos dos pedreros por ser los que mejores resultados dieron en el estudio realizado el pasado otoño por los técnicos del Centro de Experimentación Pesquera. Tras esta iniciativa experimental que concluirá el próximo marzo se tomarán decisiones sobre si se levanta o no una veda establecida en 2016.