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Decana del Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias

La ciudad-región asturiana

Una reflexión sobre el área metropolitana en el Día del Urbanismo

Un día como el de hoy debe ser de reflexión, pero no en abstracto, sino teniendo en cuenta el marco en el que se desarrolla el Proyecto Asturias. En octubre del año 2016 se celebraba en Quito la tercera conferencia (una cada 20 años) de las Naciones Unidas sobre la Vivienda y el Desarrollo Urbano Sostenible, Hábitat III, donde se aprobaba un texto denominado la Nueva Agenda Urbana (New Urban Agenda, NUA): la estrategia que debe guiar a los gobiernos de todas las escalas (centrales, regionales y locales) para alcanzar con éxito la Agenda 2030.

Este documento, que recoge 175 apartados, se basa en supuestos como que la población urbana se duplicará de aquí al año 2050, existirá una creciente desigualdad social, habrá problemas globales de sostenibilidad y la ciudad tendrá que ser el motor impulsor del crecimiento económico, social y cultural, sostenido e incluyente.

Y tiene como objetivo reorientar la manera en que se planifican, diseñan, financian, desarrollan, administran y gestionan las ciudades y los asentamientos humanos.

No se trata tanto de crear nuevos modelos como de reorientar la planificación para que atienda a la esencia de la ciudad, ser el espacio de intercambio y relación social y, por tanto, lugar privilegiado para la integración de la diversidad y el desarrollo de la creatividad.

En este encuentro de Quito, los estados miembro adquirieron el compromiso de articular mecanismos que faciliten la implementación de la citada NUA, para lo que su presidente destacó la importancia de la coordinación entre los tres niveles de gobierno (nacional, regional y local) para trabajar en cinco áreas clave: la gobernanza, con una mayor participación e implicación ciudadana en los proceso; la cohesión social; la planificación, el crecimiento económico, inclusivo y sostenible y la sostenibilidad medio ambiental.

En España, y a instancia del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE), el Ministerio de Fomento ha creado una serie de grupos de trabajo con el objetivo de avanzar a nuestro país en el desarrollo de los compromisos de las agendas urbanas internacionales y de establecer una hoja de ruta operativa que estimule el compromiso de las ciudades en favor de un desarrollo inteligente, sostenible e integrador.

Estos objetivos, para el caso concreto de Asturias, tienen nombre y apellido, Área Metropolitana de Asturias (AMA), entendida Asturias como Ciudad Región (CR). Una región conformada por ocho polos, (los municipio y sus áreas de influencia), Oviedo, Gijón y Avilés (con Siero y Llanera ubicados en el centro geográfico y que acogen buena parte del suelo productivo asturiano); las cabeceras de las cuencas mineras: Mieres y Langreo, y otros tres centros en las alas, Arriondas, Navia y Cangas de Narcea. Esta población, en torno a un millón de habitantes, conforma la Ciudad Región, o lo que es lo mismo, el Proyecto Asturias.

A modo de ejemplo; estudios de la Universidad de Oviedo, del departamento de economía aplicada, Regio-lab, avalan que el mero hecho de no conformarnos funcionalmente como un área metropolitana implica estar perdiendo un crecimiento del PIB en torno a un 10 y un 12 % (más de 2.000 euros por habitante y año). La singularidad de nuestra área metropolitana, policéntrica, es su mayor virtud y su mayor potencial en términos de calidad de vida. Y, a la vez, su mayor debilidad, por el impedimento que supone en la autogeneración de las mencionadas sinergias metropolitanas. Son, por tanto, necesarias acciones políticas decididas de ordenación territorial y urbana que impulsen estrategias de conjunto.

Se necesita de nuevas miradas, objetivos, estrategias, planes y proyectos que permitan impulsar el Área Metropolitana en el contexto regional. Desde el COAA, y sus grupos de trabajo, hemos buscado una respuesta a por qué no ha salido adelante en estos últimos casi 50 años y hemos encontrado una ruta alternativa a la reiteradamente transitada: el Plan de Proyectos Metropolitanos, deslizantes y con fuerte carga regional. Necesitamos de herramientas valiosas y certeras (la certidumbre de los proyectos) para convertir el Área Metropolitana de Asturias en una realidad, teniendo como gran objetivo general crear riqueza, y por tanto, calidad de vida y empleo.

Para ello, desde el COAA creemos que es necesario trabajar sobre tres ejes básicos, la regeneración ambiental, la cohesión social y el equilibrio territorial, como objetivos claros a desarrollar mediante los citados proyectos: espacios libres, áreas de oportunidad, espacios productivos, nueva centralidad, movilidad, etc., que todos juntos conformarían el Plan de Proyectos Metropolitanos. Es una necesidad pero también debe ser un objetivo común de las actividades del gobierno regional como revulsivo y elemento catalizador de los agentes sociales y por tanto de la sociedad en su conjunto.

Trabajando en esta realidad, Asturias entraría de pleno en la implementación de la Nueva Agenda Urbana, sin olvidar la implementación de políticas que incluyan de una manera más activa a los ciudadanos. Porque una sociedad implicada en el proceso, implica legitimación del mismo, pero además sostenibilidad en el tiempo, factor clave del proceso. Ilusionar a la sociedad.

Trabajar en ello, significa incluir el territorio como un sector económico, además de coger el tren del Ministerio de Fomento, de Europa y del mundo, para lo que los arquitectos ya estamos preparados.

¿Nos subimos?

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