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Covadonga o la vergüenza y el fracaso de Asturias

Cuando la actividad veraniega preferida de una nación o región es feria de lo que sea y bocadillo, algo va mal en ese entorno. Algo que indubitadamente conduce al fracaso de esa tierra. Lo que está sucediendo con Covadonga y las no celebraciones, actos etc. define bien el espíritu de esta tierra y posiblemente de España entera. Da vergüenza. Da pena.

Está de moda y se usa como algo grandilocuente la palabra relato. Se usa para todo, aburre. En este caso viene bien. Da igual que en Covadonga tuviese lugar una batalla, da igual que ese lugar perdido entre las montañas asturianas fuese el escenario de esa confrontación que dio lugar o no a la llamada Reconquista. El relato de cualquier cosa cierto que es lo que importa. Como se maneja, como se difunde, como se usa en pos de un fin. Aquí el relato ni está ni se lo espera.

Aciago día en el que se difundió una noticia, desconozco si cierta o no, pero jamás negada, en la que se nos hizo saber que los Reyes Caudillos, el jardín de esos monarcas, perdería el nombre dada la connotación que la palabra Caudillo tenía para los que pensaban tomar tal decisión. Sólo con este relato entran escalofríos. Caudillo queda proscrito para los ignorantes de cuadro de honor que seguro usan "líder" que viene a ser lo mismo, pero la ignorancia es no sólo atrevida, es, como digo, aciaga. Mientras que se habla con la boca grande de Arturo, la Mesa Redonda, Merlín, Ginebra y cualquier otro personaje que pudo existir o no, en esta Asturias invadida por la peste de la mediocridad ignorante nos avergonzamos de los Reyes Caudillos.

Aquí hay un relato que contar, reitero que con mayor o menor veracidad. Y alejándome de la ortodoxia de cualquiera de las partes que debatan, afirmo que Covadonga merece un relato y memorable. La lucha por la supervivencia de una cultura. La lucha contra la dominación de pueblos invasores, un Caudillo elevando la espada o una roca gigantesca y expulsando al agresor. Los relatos rescatan la historia, permiten discutirla. Los relatos permiten que se reúnan historiadores, lingüistas, literatos, científicos de todo signo. Para eso sirve el relato de una historia. Y todo eso añade cultura al pueblo y da mucho dinero. Covadonga no es sólo el lugar al que se va a bendecir el coche recién comprado o a dar gracias a una Virgen en la que se cree o no. Covadonga no es sólo un lugar al que se acude a misa o se hacen ejercicios espirituales o se reúnen obispos y arzobispos. Esos sí que tienen y cuentan su relato y bien se refleja en la prensa día si y día no. Covadonga, Pelayo, Munuza, son algo que Asturias debería conocer, pero no. Como explicó en su momento el difunto don Ignacio Gracia Noriega, Don Pelayo empieza la unificación de los reinos y se contrapone esa figura solitaria y casi desconocida a la de Arturo, que unifica también tribus y hace una nación fuerte, pero que fue cantada por bardos y ha llegado a nuestros días. Posiblemente el relato artúrico sea mentira en su mayor parte. Posiblemente Lanzarote del Lago midiese 1,50, puede ser, pero el relato los convirtió en seres grandiosos tanto en hechos como en tamaño físico. Aquí al Caudillo Pelayo no lo ponemos de cara a la pared al no ser necesario: no se habla de él y asunto concluido. Quien pudiera haber visto Oviedo, Asturias entera recorrida por ilustres conocedores de la historia de España. Ojalá se hubiesen dado conferencias y organizado actos para proyectar el espacio de Asturias en el mundo entero construyendo un relato cultural enorme y magnifico. Creo que hay una Consejería de Cultura, algo he leído sobre su existencia, pero como al relato de esa gesta, de esas montañas, parece que ni está ni se la espera. Pastores convertidos en Caudillos luchando contra Roma, luego contra los moros, franceses? Algunos pierden batallas y lo convierten en Fiesta Nacional, los asturianos las ganamos, me atrevo a decir que para Europa entera, y parece ser nos avergüenza. Si tuvimos Don Rodrigo y Guadalete, también tuvimos Pelayo y se olvida. Mezclar la historia, mezclar el Camino del Norte con Pelayo, hablar de la Cruz de la Victoria, de los Ángeles, la Caja de las Ágatas, el prerrománico, haber aprovechado la fecha que tiene Covadonga como lugar común, nos daba una oportunidad única y se ha desaprovechado. ¿Importa realmente a los que no somos historiadores si existió Nunilo Jimena? No importa nada, pero ayuda a construir relatos. Desconozco si Pelayo hablaba bable, supongo que no, de ser así habríamos tenido actos que recordasen este hecho. ¿Qué es más importante para la economía asturiana, el bable o Covadonga? Respondiéndonos a esto, vemos de qué va la juerga cultural en esta remota región más penosa cada día.

Sería interesante conocer cuántos chicos de 16/18 años pueden reconocer lo aquí escrito sin acudir a Google, de esa manera nos daríamos cuenta de la importancia del relato y su no conocimiento sobre las mentes jóvenes y menos jóvenes. Se engaña con el desconocimiento y eso es dramático.

Covadonga en mi relato es el nacimiento de la idea de Europa, de una Europa fuerte, de naciones unidas, de una lucha permanente y constante por la unidad de los reinos. Es Covadonga junto con Pelayo, el nacimiento de una nueva era. Piedras y hondas frente a ejércitos bien armados. Valor, honor, dignidad? Lo mismo que se quiere borrar Caudillo, queremos borrar valores y gestas que podrían ser puestas de ejemplo. Cuanto más se aborrega a la población, mas manejable es, así ha sido siempre. No vea nadie en mis palabras indicio de xenofobia alguna, no la hay, todo lo contrario. Yo quiero gestas y bardos que canten los hechos de mi tierra, quiero una Asturias invadida por conocedores de todas las ciencias que puede congregar semejante aniversario. No lo veré ni lo verán ustedes, pero al menos espero lograr que se interesen por la historia de ese cuasi anónimo Caudillo que peleó en la montaña astur. Montaña llena de magia y que se desprecia.

Bocadillo calamares para el niño y la niña. Reuniones de seudo intelectuales al calor de la subvención. Premiarse unos a otros y todos tan amigos. O que contentos estamos ya que el día 8 de septiembre una niña de apenas 12 años nos visita. Niña que es Princesa de Asturias, niña perteneciente a una dinastía que de española poco y todos a aplaudir a la niña de ojos azules y melena rubia que vendrá de visita escasamente dos días. No tengo claro si viene a actos religiosos en un estado aconfesional o viene a descubrir el relato de Pelayo.

Sea lo que sea, que pena me da todo esto. ¿Alguien ha hecho cuentas del dinero que un relato como el de Covadonga puede proporcionar a Asturias? Después la gente va al cine a ver Braveheart y quedan alelados. Ni miles de años han podido romper la inercia del desinterés asturiano. Caudillo es el que dirige a un pueblo contra un enemigo común, no tiene un solo significado. Borreguismo también tiene significado único. Un dolor.

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