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Juan José Fernández Díaz

Juan José Fernández Díaz

Decano del Colegio Oficial de Ingenieros de Minas del Noroeste de España

La explotación sostenible de la minería

Asturias y Galicia, ante el reto de reforzar y favorecer la investigación de nuevos yacimientos

La familia minera espera cada año la llegada de las fiestas de Santa Bárbara, no solo para honrar a nuestra patrona sino también para poner al día nuestras relaciones con los compañeros y amigos de la profesión. Todo ello en torno a una mesa y entonando el Santa Bárbara bendita…

Este año, por la situación de pandemia que vivimos, no podremos hacerlo, pero nos gusta mantener vivo el espíritu de nuestra profesión y de nuestra patrona. Aprovecho estas líneas además para acompañar en el sentimiento a los familiares de los compañeros fallecidos y tratar de infundir ánimos a todos ellos y sus familias.

A Santa Bárbara le tocó vivir una época complicada, allá por el siglo III. Si alguna virtud la caracterizó fue su tenacidad y su fe para salir adelante. Algo que, sin duda, nos caracteriza a los mineros y que nos permite salir siempre de las situaciones complicadas.

Fieles a las virtudes de nuestra patrona, los Ingenieros de Minas queremos poner de manifiesto, desde la objetividad, algunas cuestiones relacionadas con la minería y con la industria asociada, para dar a conocer nuestros distintos campos de actividad que, dicho sea de paso, no sólo se centran en la minería, sino que también estamos presentes en otros muchos como la energía, la industria, la construcción de infraestructuras y túneles, las voladuras, los materiales y el medio ambiente, por citar algunas.

Recientemente, la Unión Europea elaboró una lista de 27 materias primas críticas y puso en marcha un plan de 10 acciones con el objetivo de generar resiliencia y reducir la dependencia exterior en estas materias.

Los recursos minerales son imprescindibles para el funcionamiento de una sociedad desarrollada. Empezando por nuestra propia vivienda, las infraestructuras y los medios de transporte, los equipamientos de los centros de salud, los teléfonos móviles, los ordenadores, los equipos de conectividad, tan valorada en estos tiempos, y un sinfín de aplicaciones, llevan decenas de componentes que se fabrican con productos de la minería.

Sin embargo, el objetivo de desarrollo sostenible consiste en alcanzar la sostenibilidad del planeta y de la sociedad en su conjunto, fomentando que el consumo, el uso de los recursos y los estilos de vida sean sostenibles.

Una sociedad moderna necesita aprovechar todos los recursos minerales, pero también tenemos que entender que los yacimientos minerales están donde están y no se pueden trasladar, estando de nuestra mano, su explotación sostenible.

En España, el Gobierno está desarrollando una hoja de ruta para la gestión sostenible de las Materias Primas Minerales, que debe facilitar el acceso a todas ellas y avanzar en el camino del Pacto Verde y de la Transición Energética.

Así, lejos de permitirse el lujo de desistir del aprovechamiento de sus recursos minerales, creemos que en España y en particular en Asturias y Galicia, debería reforzarse y favorecerse la investigación y explotación de nuevos yacimientos minerales, como sector tractor de actividad económica regional.

Apostamos por conciliar la existencia de las explotaciones mineras con el resto de los intereses de la sociedad, conciliar no prohibir, apoyándonos en una extensa legislación, seguramente entre las más exigentes, en el ámbito medioambiental, de la vigilancia de la seguridad y la salud de los trabajadores y de la operación de las explotaciones, que permite llevarlas a cabo con los medios necesarios para minimizar los impactos durante su periodo de actividad y garantizar una correcta restauración de los terrenos afectados.

Los ingenieros de minas defendemos que pocas actividades son tan garantistas de la protección del medio ambiente y han generado tanta actividad, empleo de calidad y riqueza en España como la minería y la industria de transformación asociada.

Además, tenemos a nuestra disposición nuevas oportunidades como las que nos brinda la economía circular. Utilizar materiales que hasta ahora enviábamos a escombreras y que pueden tener una segunda vida es, no solamente posible, sino una fuente importante de materias primas.

El aprovechamiento o la reutilización de estos materiales precisan de un desarrollo tecnológico en que deben integrarse, además de a las empresas, a las distintas administraciones, a los centros tecnológicos y a las universidades, en base en una colaboración público-privada.

Todos estos proyectos deben verse como una oportunidad para el desarrollo industrial de nuestras regiones, especialmente ahora, como salida a la situación económica actual derivada de pandemia del covid-19. Creemos además, en la necesidad de la creación de una “ventanilla única”, para concentrar y agilizar los trámites con las distintas administraciones públicas.

La explotación sostenible de materias primas suponen una ventaja competitiva, desde el punto de vista social, laboral y económico, para el país que las posea, pero sólo si se explotan en el momento que se necesitan. Si dejamos pasar el tiempo, habremos perdido una gran oportunidad y otros se aprovecharán de ello.

¡Feliz día de Sana Bárbara!

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