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Reyes Maroto

Reyes Maroto

Ministra de Industria, Comercio y Turismo

Es el momento de apostar por la industria naval

Los desafíos de una actividad fabril pujante en España

“Si se paran los barcos, se paran el comercio y la economía mundial”, afirmó el presidente del Cluster Marítimo Español hace unos días. Unas palabras que ponen de manifiesto la importancia que tiene no sólo el transporte marítimo, sino también la industria de construcción naval.

España ocupa una posición de liderazgo en el diseño y construcción de buques de alta tecnología; reparación y mantenimiento; construcción de embarcaciones náuticas y, en consecuencia, toda la industria auxiliar complementaria que da soporte a las anteriores actividades. Gozamos de un gran prestigio internacional y España se ha consolidado como el segundo país con más unidades contratadas o entregadas en la Unión Europea y el décimo a nivel mundial (Pymar, 2020), en un contexto de fuerte competencia global. Además, España es un referente mundial en el desarrollo de infraestructuras marítimas y en la construcción de buques con sistemas de propulsión sostenibles (gas natural licuado, entre otros).

Desde el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo lo consideramos un sector estratégico, tanto por su contribución directa como por el efecto tractor que tiene sobre otras actividades. Una prioridad que nos llevó a presentar en enero de 2019 la “Agenda Sectorial de la Industria Naval”, fruto de la colaboración con Pymar, Navantia y la Asociación Nacional de Empresas Náuticas.

Para minimizar el impacto de la pandemia derivada de la covid-19 en la industria naval, hemos reforzado las líneas de apoyo al sector. A través de la línea de garantías ICO-Covid se han financiado hasta el momento 706 operaciones de reparación y mantenimiento naval, a 440 empresas, por un importe financiado de 88,7 millones de euros. A través de la Cuenta del Estado gestionada por la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (CESCE), dependiente del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, se han asegurado, en estos dos últimos años, operaciones en el sector naval por un importe superior a 800 millones de euros.

Además, el apoyo del Ministerio que dirijo a través de Pymar durante este año en operaciones financieras ha propiciado el acceso y renovación de financiaciones y garantías por un importe de 332 millones de euros con riesgo asumido por entidades privadas, así como garantías por 60 millones de euros a través del Fondo de Garantías Navales, instrumento que cuenta con la participación del Ministerio de Industria, de la Xunta de Galicia y del Gobierno del País Vasco, entre otros.

Por otra parte, el Consejo de Ministros aprobó recientemente nuevos techos presupuestarios para dar cobertura a los compromisos de gastos futuros adoptados al amparo del real decreto 874/2017, de 29 de septiembre, por el que se regula el apoyo oficial en forma de subvención al tipo de interés de los créditos para la construcción de buques, incrementando dichos techos en 169 millones de euros adicionales para los próximos años.

Junto a lo anterior, cabe destacar el sistema de “tax lease” utilizado en buena parte de las operaciones de construcción naval, con el que el pasado año se formalizaron operaciones para ocho buques, por un importe conjunto de más de 510 millones de euros, y en lo que va de año se han formalizado seis operaciones por importe cercano a los 320 millones.

Hoy la industria naval tiene importantes retos que afrontar, como son la transformación digital y la transición ecológica, retos que la pandemia ha acelerado y que es imprescindible abordar para mantener la competitividad del sector. El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia supone una oportunidad para afrontar estos cambios a través de diferentes componentes como el relativo a la política industrial 2030 o a la hoja de ruta del hidrógeno.

En este sentido, ya somos un referente europeo en lo que al nivel de digitalización se refiere, con un claro enfoque hacia la Industria 4.0, y desde el Ministerio de Industria se vienen diseñado varios programas de apoyo para este fin, que encajan con los proyectos tractores financiables a través del Mecanismo para la Recuperación y la Resiliencia europeo. El llamado Astillero 4.0 es un claro ejemplo de estos avances, con la incorporación de las últimas tecnologías para alcanzar todo el potencial de los nuevos buques inteligentes. Navantia es pionera en estos avances ya que está desarrollando un nuevo Ecosistema Digital que supone la conversión de sus factorías tradicionales en factorías inteligentes utilizando las tecnologías más avanzadas como, por ejemplo, el gemelo digital, que permitirá optimizar el diseño u operación de los sistemas, anticipar procesos de verificación y validación, llevar a cabo un mantenimiento predictivo, basado en la condición, y apoyar la toma de decisiones.

Y en lo que a los objetivos de descarbonización se refiere, el potencial del hidrógeno renovable va a ser clave para España, y muy en particular en el sector del transporte marítimo, como se pone de manifiesto en la “Hoja de Ruta del Hidrógeno: una apuesta por el hidrógeno renovable”, aprobada por el Gobierno en octubre. Porque un transporte ecológico y sostenible es un requisito previo para alcanzar los objetivos nacionales e internacionales de reducción de emisiones. Habiendo cada vez mayor presión para que el transporte marítimo reduzca las emisiones nocivas, las pilas de combustible y el hidrógeno son tecnologías clave para proporcionar una opción de transporte sostenible para la industria del transporte marítimo internacional.

En definitiva, la pandemia nos ha enseñado que el sector industrial, en general, es más resiliente que otros sectores productivos de la economía; y disponer de un sector industrial dinámico, competitivo y de alta tecnología, como el caso del sector naval, significa mayor dinamismo del empleo, mayor intensidad tecnología, una mayor propensión a exportar... por tanto, un sector exterior más equilibrado. Apostar por la industria naval es apostar por una recuperación económica sostenible, innovadora, digital e inclusiva en España.

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