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Xuan Xose

El Gobiernu y el asturianu

De aciertos y errores en la promoción regional de la llingua

El Gobiernu prometió intentar llevar adelante la cooficialidad en esta legislatura. No hablaré hoy de ello, sí de la gestión y del uso del asturianu por el Gobierno de don Adrián.

Se estrenó, ciertamente, arrugándose. Recuerden cuando doña Berta Piñán inició la presentación de su programa en nuestra lengua y se pasó al castellano ante las protestas de Vox. Era la primera vez que en nuestro Parlamento se impedía a un ciudadano asturiano expresarse en su lengua. Fue un retroceso escandaloso.

Pero en lo que atañe a la promoción del asturianu en el uso (no en lo relativo a la promoción literaria o artística), es decir, en la ejemplaridad, no cabe duda de que el Gobiernu ha tenido un comportamiento como no había tenido hasta ahora ningún Ejecutivo. En primer lugar en la propaganda: han visto ustedes cómo durante la pandemia, por ejemplo, han alternado los textos en asturiano y en castellano, tanto escritos como orales. La Consejera se expresa en todas las ocasiones en asturiano, lo que nunca había hecho hasta hoy ningún consejero de Cultura, y, tanto en las redes como oralmente, don Adrián hace incursiones breves en la lengua patria, lo que es también una positiva novedad.

Reconociendo lo positivo de estas prácticas, su ejemplaridad para lo fundamental, estimular o dignificar el uso entre los ciudadanos, creo que son tímidas e insuficientes. Los anuncios deberían ser únicamente hechos en asturiano, puesto que no hay dificultades de comprensión por parte de ningún ciudadano (otra cosa es que estimulen el berrinche de acomplejados o enfervorizados a la contra). Y, sobre todo, creo que se desaprovecha la TPA, el gran instrumento para dar confianza a los hablantes y eliminar complejos, que debería utilizarlo en los espacios “normales” y, sobre todo, utilizarlo bien, esto es, sin saltos de caballo continuos entre “es” y “ye”, “cosines” y “cosinas”, por entendernos.

Quizá mirar a Galicia ayudaría y civilizaría.

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