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Pedro de Silva

La crisis del chuletón

Alberto Garzón parece bienintencionado y algo inocente, rasgos que pueden ser defectos o virtudes, según. Su llamada de atención es, en el fondo, sobre lo rematadamente mal que comemos. Sin tener yo otro saber en la materia que el que proporcionan la información disponible y el sentido común, resulta evidente que en general comemos demasiado, nos metemos desde la más tierna infancia enormes cantidades de comida-basura, incluimos en la dieta mucha comida procesada y con demasiada azúcar, demasiada sal y/o demasiada grasa. Pero el problema principal es que apenas hay educación seria al respecto, los padres ni lo toman en serio ni dan ejemplo y los políticos con mando en plaza tampoco se ocupan de veras del asunto. Seguramente la carne no sea el principal problema, pero para un político que abre la boca (en el tono naïf habitual) va el Presidente y le da una chuleta en tono chuleta.

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