Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Pedro de Silva

Somiedo, un buen ejemplo

Mucho antes de que “la España vacía” se convirtiera en revulsivo gracias al justo éxito de un libro, ya había en todas las regiones de España territorios vaciados por la emigración, la pobreza y el abandono de los poderes públicos. Pocos han logrado revertir ese proceso, pero algunos han conseguido al menos paliarlo. Lo que hace especial el caso de Somiedo es el modelo de implicación de sus habitantes en un proyecto iniciado hace un tercio de siglo que combina la conservación de la naturaleza, la de sus economías tradicionales, la recuperación de una especie a punto de extinguirse en España y Europa occidental (el oso pardo) y el desarrollo de un turismo rural capaz de proporcionar nuevas economías a sus habitantes. Aunque no siempre se haya logrado el equilibrio entre todos esos bienes, Somiedo había logrado escapar del síndrome de la España vacía ya antes de que el concepto existiera.

Compartir el artículo

stats