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La Nueva España

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Pedro de Silva

Desconcentrar, ¿para qué?

¿Hay de veras un cambio de dirección hacia una España policéntrica? Suenan voces políticas con ese timbre, pero parecen teñidas de oportunismo para justificar por un lado la postergación de Madrid tras declararse independiente y capital de la derecha, y por otro cierta inclinación del eje hacia Catalunya (necesaria en todo caso). En realidad ese policentrismo, capaz de cultivar y luego recoger capacidades de la periferia, conviene incluso en términos de buena economía de los recursos nacionales, siempre que sea compatible con la funcionalidad del conjunto, pero la clave para acometer una tarea semejante residirá en que exista un consenso suficiente en el orden político y en el orden territorial. El “para qué” de la operación dará la medida de su solvencia. Si la guía el mero oportunismo no merece la pena: sería uno de tantos mensajes de buen oído y corta vida.

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