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Ana María García Solar

Ana María García Solar

Ingeniera industrial y socia fundadora y vocal de Mujeres de Empresa

Innovación e ingeniería, claves del desarrollo sostenible

Sobre los retos inmediatos de una disciplina que lleva siglos cambiando la sociedad

Desde el año 2020 se celebra cada 4 de marzo el Día Mundial de la Ingeniería para el Desarrollo Sostenible, una fecha con la que se quiere poner de manifiesto la necesaria contribución de los ingenieros para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) impulsados por Naciones Unidas. La Ingeniería siempre ha tenido un papel clave en el desarrollo y el bienestar de la Humanidad, ideando soluciones para afrontar retos locales y mundiales. Son muchos los profesionales de la más amplia gama de disciplinas de la Ingeniería que, en mayor o menor medida, han trabajado y trabajamos en proyectos y desarrollos de tecnologías que mejoran las vidas de las personas. Proyectos multidisciplinares, de trabajo en equipo, que requieren de la participación, no sólo de ingenieros, sino también de trabajadores de otras áreas del conocimiento. Redes y alianzas de trabajo que favorecen el desarrollo empresarial y el crecimiento económico.

Nos encontramos así con ingenieros industriales, de estructuras o de máquinas, electrónicos o de automatización que idean nuevos productos, nuevos materiales, nuevas soluciones para la mejora de los procesos productivos de la industria y también de las ciudades y de sus ciudadanos. Ingenieros de caminos, civiles o de telecomunicación que trabajan para desarrollar infraestructuras de comunicación al más alto nivel. Ingenieros químicos y ambientales que componen sistemas de tratamiento para poder tener agua limpia o saneamiento. Ingenieros agrónomos o mecánicos que ponen en marcha nuevas técnicas de cultivo e introducen sistemas de mecanización en la agricultura para la producción de alimentos en países en vías de desarrollo tratando de paliar así el hambre y la pobreza.

Asimismo, durante la pandemia, la Ingeniería ha tenido un papel importante facilitado, entre otros, equipos de protección personal impresos en 3D. Sin embargo, a pesar de todos estos avances, siguen existiendo poblaciones que no tiene cubiertas sus necesidades básicas de alimentación, sanidad, vivienda, infraestructuras viarias y de transporte, recursos hídricos, saneamiento o energía.

La innovación en ingeniería –quizás en mayor medida, la denominada innovación frugal, un modelo de innovación que tiene su origen en los países con menos recursos– es necesaria para adaptarse y responder a todos estos retos mundiales y así alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Este nuevo modelo democratiza los procesos de innovación, trabajando bajo la filosofía de desarrollar tecnologías asequibles, confiables y accesibles para todos, y también consigue mejorar productos o desarrollar otros nuevos con el menor uso de materias primas posible y, como consecuencia, con un menor impacto en el medio ambiente. Por tanto, innovación e ingeniería son claves para avanzar en el desarrollo sostenible.

A su vez, la Ingeniería debe y puede ser sostenible. Hoy, más que nunca, es importante lograr un equilibrio entre el mundo moderno y la naturaleza. Hoy más que nunca, se necesita de ingenieros para desarrollar tecnologías que permitan generar energía no contaminante, pero no a cualquier precio. Deben ser energías limpias, a un precio asequible y que no pongan en peligro los recursos existentes del lugar en el que se ubiquen.

Resulta así especialmente importante contemplar el ecodiseño dentro de los proyectos de ingeniería e incorporar medidas preventivas durante el desarrollo y proyección de un producto o servicio para disminuir su impacto ambiental a lo largo de las fases de su ciclo de vida (producción, uso y fin de vida) y facilitar su reutilización o reciclaje una vez finalizado este ciclo.

La Ingeniería lleva siglos cambiando el mundo, y la rápida aparición de nuevas tecnologías son una oportunidad de transformación y progreso positivo, pero debemos trabajar para no dejar a nadie atrás y reducir desigualdades. A pesar del importante papel que tiene la ingeniería en nuestras vidas y nuestro futuro, las mujeres siempre hemos estado infrarrepresentadas en este campo. Necesitamos más ingenieras que se beneficien de y participen en la revolución tecnológica. Sólo así podremos hablar de igualdad de género y empoderamiento de la mujer, uno de los objetivos de la Asociación Mujeres de Empresa de Asturias, de la que formo parte.

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