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Xuan Xose

Esperas quirúrgicas, mentiras y fantasías

Según fuentes oficiales, la espera para una operación quirúrgica era en Asturies de 95 días a finales de 2021; el tiempo medio en traumatología, de 149 días. Cualquiera que se moleste en ver y escuchar sabe que esas cifras son una absoluta mentira. En mi entorno inmediato, por ejemplo, conozco dos casos de adultos con dos años de espera y uno infantil con uno y medio. Además de ello, la falta de información sobre la programación de cada caso es absoluta: no hay forma de obtener ni una indicación aproximada de la futura intervención.

En el ámbito sanitario, y en otro orden de cosas, el anuncio de la instalación de un hospital de Quirón en Xixón ha levantado hasta el cielo los lamentos del discurso que viene entorpeciendo nuestra modernidad y nuestro progreso: el del bálsamo de Fierabrás de lo público, que se puede resumir en un “O público o nada”. De ello, hablaremos otro día.

Esa monomanía de lo público suele ir ligada a una especie de mentalidad mágica, la de que las cosas no cuestan o que salen del burru Cagarriales. Miren ustedes alrededor y verán peruquiera manifestaciones de esa mentalidad: todo es pedir más inversión o gasto, sin que se diga de dónde sale, y por supuesto, sin que se proponga subir los impuestos. Un solo ejemplo recentísimo: el próximo curso, siguiendo un proceso que viene de hace años, los alumnos incorporados a las escuelas disminuirán en 2000. ¿Cerrar escuelas? ¿Contratar menos profesores? De ninguna manera. La propuesta es rebajar el número de alumnos por profesor; esto es, mantener el gasto. ¿Sería bueno? Tal vez, ¡pero también necesitamos más médicos y tantas cosas más para las que no hay dinero!

No quiero concluir sin felicitar a Esther García, ilustre escritora en asturiano y revolvina, a la que universidades americanas han distinguido por su “liderazgo a favor de la sociedad y la cultura”.

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