Opinión

Un investigador excepcional

Apuntes sobre la contribución a la ciencia y a Asturias de Carlos López-Otín

Carlos López-Otín

Carlos López-Otín / Ilustración: Pablo García

Con motivo de la próxima jubilación de Carlos López Otín en la Universidad de Oviedo, uno de sus principales discípulos, el catedrático Xosé Antón Suárez Puente, realiza las siguientes reflexiones para LA NUEVA ESPAÑA sobre la figura de su maestro

Conozco a Carlos desde el año 1990, fecha en la que era profesor de prácticas de Bioquímica cuando yo cursaba segundo de carrera, y a los pocos meses me ofreció incorporarme a su pequeño y a la vez vibrante laboratorio de investigación. Desde entonces, he desarrollado junto a él gran parte de mi carrera académica. A lo largo de estos más de 30 años, el Dr. López Otín no solo ha demostrado ser un investigador excepcional a todos los niveles, sino que ha realizado contribuciones seminales en los mecanismos moleculares del envejecimiento y cáncer, cuyo impacto, tanto en el número y calidad de las publicaciones, como en la trascendencia que han tenido estos estudios en la ciencia que se hace en otros países es incuestionable.

En cuanto a lo que ha aportado a Asturias y a la Universidad de Oviedo, a lo largo de sus 35 años en nuestra tierra ha desarrollado una investigación cuyos frutos han trascendido nuestras fronteras y ha puesto a la Universidad de Oviedo y a Asturias en el mapa de la investigación internacional, siempre presumiendo con orgullo de su tierra adoptiva.

Los frutos de su investigación han trascendido nuestras fronteras y ha puesto a la Universidad de Oviedo y a Asturias en el mapa de la investigación internacional

Dentro de este apartado quisiera destacar su infinita dedicación a la formación de nuevos y nuevas investigadoras. Esta labor no solo le ha permitido establecer uno de los principales grupos de investigación en nuestra comunidad, sino que se ha convertido en un referente a nivel nacional e internacional, siendo un centro de atracción de talento donde investigadores e investigadoras de todo el mundo han venido a formarse en nuevas técnicas y procedimientos. Más aun, ha logrado establecer una escuela constituida por decenas de personas que se han formado en la base de una investigación rigurosa y de calidad. Asturias ha sido afortunada y ha podido retener a parte del talento formado en su laboratorio, y que forman parte del sistema de investigación o empresarial, captando recursos y generando numerosos puestos de trabajo. En otros casos, las personas formadas en su grupo han obtenido plazas de investigación en otros centros nacionales o internacionales, y continúan contribuyendo a la mejora de la sociedad mediante la realización de investigaciones con calidad y rigurosidad.

La traslación de los resultados de la investigación a la mejora de la calidad de vida de los asturianos y asturianas constituye el segundo apartado que me gustaría destacar. Su línea de investigación en cáncer y genomas, y la puesta a punto de numerosas técnicas de Biología Molecular en nuestra comunidad, le llevaron a proponer, junto al catedrático de Farmacología, Agustín Hidalgo Balsera, y al catedrático y jefe de servicio del servicio de Otorrinolaringología del HUCA, Carlos Suárez Nieto, la creación del Instituto Universitario de Oncología del Principado de Asturias (IUOPA).

Con la puerta siempre abierta, por su despacho han pasado cientos de personas, desde estudiantes en busca de consejo a pacientes con patologías raras que no aparecían en los libros

Mediante la colaboración con las instituciones públicas y la iniciativa privada, fue posible la creación del IUOPA en el año 2000. Este instituto no solo se fundó para el estudio del cáncer desde un punto de vista básico y molecular, sino para tratar de trasladar a los pacientes los avances derivados de los resultados de investigación y unir a los profesionales clínicos a los grupos de investigación. Esto ha permitido catalizar la investigación científica en Asturias, siendo el IUOPA el principal referente de investigación en las últimas dos décadas, con más de 200 investigadores y una producción científica que ha superado todas las expectativas.

La visión innovadora del profesor López Otín le llevó a proponer la creación de un laboratorio del IUOPA en el HUCA para el empleo de las técnicas de secuenciación genómica y de Biología Molecular para el diagnóstico del cáncer. Aunque el genoma humano se había completado tan solo unos meses antes, y la secuenciación del genoma de los pacientes era casi ciencia ficción debido a los elevadísimos costes y dificultad de análisis, estaba claro que los conocimientos del genoma que se estaban generando en su laboratorio tenían que ponerse al servicio de la sociedad asturiana.

La creación del Laboratorio de Oncología Molecular permitió incorporar a la sanidad pública asturiana los métodos de diagnóstico molecular más pioneros para distintos tipos de tumores

La creación del Laboratorio de Oncología Molecular permitió incorporar a la sanidad pública asturiana los métodos de diagnóstico molecular más pioneros para distintos tipos de tumores y para cáncer hereditario. El hecho de que en la actualidad dicho laboratorio realice más de 4.000 pruebas diagnósticas anuales y esté participando en los programas de medicina personalizada para el análisis del cáncer, refleja la enorme contribución que ha tenido para la sociedad asturiana la labor del profesor López Otín.

Por último, desearía destacar la labor social y humana que siempre ha desarrollado. Con la puerta siempre abierta, por su despacho han pasado centenares de personas. Desde estudiantes en busca de consejo para su futuro, pacientes con distintos tipos de patologías, que debido a su rareza no aparecían en los libros, y personas de todo tipo. Han pasado personas famosas y personas totalmente desconocidas, grandes empresarios y trabajadores, y en todos los casos se han encontrado con una persona empática que les ha tratado de ayudar y de explicar desde el punto de vista humano y molecular, temas complejos y en muchos casos inciertos.

La labor de difusión social, que en los últimos tiempos se está tratando de fomentar en el ámbito de la investigación, había sido comenzada por el profesor López Otín décadas antes de que se nos pidiese a la comunidad científica. La ciudadanía asturiana ha tenido la suerte de poder asistir en primera persona a las innumerables charlas científicas que a lo largo de su carrera ha dado probablemente en todos los concejos asturianos. Este tipo de iniciativas, siempre restadas de su tiempo libre, han contribuido a construir una sociedad asturiana más crítica, más informada y que comprende el papel fundamental que la investigación científica tiene en nuestro desarrollo, bienestar y futuro.