Opinión | En corto y por derecho

Las costumbres en Covadonga

Algo se mueve en Covadonga a tenor de lo visto en este puente de diciembre, bastante más largo que el "romano" de Cangas de Onís. Para sorpresa de propios y extraños, las enormes colas que en otras ocasiones se producían para subir a los Lagos junto a las paradas de los autobuses han cambiado de acera. Ahora, son los taxis los que suscitan la atención de los cientos y cientos de curiosos llegados allende Pajares y los Pirineos para contemplar las maravillas naturales y culturales de Asturias.

Cuentan los que saben, es decir, los que están a pie de la Santa Cueva muchos días y algunas noches, que detrás de este cambio de costumbres está la reducción de frecuencias aplicada por la multinacional responsable del transporte en autobús, sumada a una llegada masiva de foráneos en busca de selfis que llevarse a su Instagram. Queda demostrado que nada es perpetuo en Covadonga, con la excepción ya conocida de la Santina.