Opinión

Un empresario clave en la Asturias democrática

Adiós al máximo defensor de las instituciones y la paz social para el progreso de la región

Me comunican el fallecimiento de Serafín Abilio Martínez Fernández de viaje. Y me invaden a la vez dos sentimientos: uno, de pesar por el vacío que nos deja, a todos lo que le tratamos –con especial recuerdo a su familia–; y, por otro, de gratitud y reconocimiento a un empresario que ha sido parte muy importante de la historia reciente de Asturias, contribuyendo de forma decisiva a su desarrollo económico.

Esta afirmación –que a los más jóvenes puede parecerles exagerada– está basada en que durante la transición en nuestra región no fue sencillo alcanzar la paz social tras los conflictivos años 80. Y, en esos logros, Serafín Abilio tuvo mucho que ver.

Hombre moderado, con ideas claras y firmes, siempre defendió el diálogo y el consenso como fórmula para el desarrollo empresarial en nuestra región.

Así, en los años más complejos de huelgas y conflictos laborales, ideó la Fundación Laboral de la Construcción (FLC), para formar y prestigiar el trabajo en el sector de la construcción, y convertirla, a la vez, en un espacio de diálogo y encuentro con los sindicatos, que, sin duda, colaboró decisivamente a traer la paz social al sector.

Máximo exponente del asociacionismo empresarial, logró una Confederación Asturiana de la Construcción (CAC) fuerte y unida durante más de tres décadas; que prestigió al sector, hizo oír sus problemas y contribuyó al crecimiento y competitividad de sus empresas.

Tuve la suerte de participar en esa CAC. Viví en primera persona la fusión entre CAC y Asprocon. Y creo que ambas partes demostraron altura de miras para construir una asociación más fuerte y representativa, que pudiera defender mejor los intereses de todos, respetando sus diferencias.

Y después –ya como presidenta de promotores– pude compartir su última etapa en CAC-Asprocon.

Serafín Abilio era un líder nato, con una inagotable capacidad de diálogo y habilidad para lograr apoyos que dieron solidez a su proyecto.

De él aprendí el papel y la importancia del asociacionismo, y del respeto a las instituciones; en definitiva, de la defensa del sistema que nos hemos dado tras la Constitución, que nos ha traído la etapa de mayor progreso y desarrollo económico.

Desempeñó un papel activo en la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), a la que siempre dio importancia como representante de los empresarios e interlocutor ante el Gobierno.

Serafín Abilio Martínez Fernández nos dio y dejó una lección de moderación y de consensos amplios que es igual de aplicable en estos tiempos.