Orientalia
La joya de la vergüenza

La joya de la vergüenza
Ramón Díaz
Fue hace ya dos años (¡cómo fluye el tiempo!) cuando el cronista oficial de Piloña, Andrés Martínez Vega, doctor en Historia, señaló que urgía solucionar el deterioro de la iglesia de San Antolín de Bedón, pues es, según indicó, «la joya arquitectónica de la comarca». Conviene recalcar que Martínez Vega no es llanisco, sino piloñés. Así que sus apreciaciones no están teñidas de interés localista. San Antolín de Bedón es, además de lo que muy bien dice el cronista de Piloña, la vergüenza de la clase política asturiana, incapaz en veinte años, con todos los documentos al alcance de su mano, de averiguar siquiera a qué organismo corresponde la propiedad del monumento, protegido sólo sobre el papel, de mentira, como casi todo en este pequeño país del Norte. Habrá que gritarlo una vez más, hasta que les duela en las urnas: ¡San Antolín de Bedón es propiedad del Estado! Entérense ya de una vez. Y hagan algo (algo más que cobrar sus onerosas nóminas a final de mes, quiero decir). ¡Panda de politicastros!
- Panorama dantesco por la tromba de agua en una aldea de Cangas del Narcea: 'Se nos ha llevado el coche, un tractor grande fue arrastrado y dos ternerinos están muy mal
- Un rayo destroza la chimenea de un edificio de Oviedo y obliga a los bomberos a acordonar la acera por la caída de cascotes
- El gran espectáculo de drones de Gijón se queda sin una de sus grandes novedades
- Santiago Abascal, líder de Vox, llega en yate a uno de los puertos más turísticos de Asturias
- Descuento para los asturianos que viajen en autobús con la tarjeta Conecta: cuándo entra en vigor y en qué condiciones
- El refugio de verano de Amancio Ortega está en un pequeño pueblo rodeado de calas preciosas, conocido como el Caribe gallego
- Tromba de agua en Llamera (Cangas del Narcea)
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir la máquina de coser de mano que garantiza los mejores resultados: compacta, ligera, portátil, potente e ideal para reparaciones rápidas