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Una "San Silvestre" por el Cares y en madreñes

Alejandro Fernández recorre hoy la ruta de Poncebos a Caín con el calzado asturiano para promocionarlo y "hacer algo diferente"

Una "San Silvestre" por el Cares y en madreñes

"Me gusta llevar a Asturias en los pies", asegura el parragués Alejandro Fernández Collía, que hoy protagonizará su particular "San Silvestre" recorriendo la ruta del Cares en madreñes y con guiyada. Este vecino de Les Roces de Cangas de Onís recorrerá los casi 12 kilómetros que separan Poncebos (Cabrales) de Caín (León) con un doble objetivo: "hacer algo totalmente diferente y de paso promocionar el calzado tradicional asturiano, cómodo y caliente como ninguno".

Las madreñas están equipadas especialmente para la ocasión. "Les puse una goma de refuerzo porque hay tramos como la primera subida hasta Los Collaos muy pronunciados", explicó Collía, que planea salir a las diez de la mañana desde Poncebos y llegar a Caín antes de la una del mediodía. "Es un terreno que conozco bien pues trabajé un verano entero acompañando a turistas en la ruta del Cares", dijo. No es la primera vez que este trabajador del sector del turismo activo afronta un reto de estas características. Hace dos años salió de casa con una indumentaria similar y se plantó caminando en Covadonga, para sorpresa de las decenas de peregrinos que visitaban a la Santina. "Me gustaría que mucha más gente se animase y que cuando llegara el fin de año subieran a Covadonga conmigo en madreñes. Se podría incluso plantear una ruta solidaria y recaudar fondos para una buena causa", aventura el joven, que no descarta nuevos retos como subir caminando de Les Roces a Beleño en zuecos de madera para ver al Guirria -personaje que tizna con ceniza a los varones y besa a las mujeres- el día de Año Nuevo. "Creo que además fui el primero en tocar la gaita en el Torrecerredo (con más de 2.600 metros la montaña de mayor altitud de Asturias) ", asegura este pionero.

En cuanto al entrenamiento para hoy, asegura que no hace nada especial más allá de calzarlas para efectuar tareas diarias como el mantenimiento del huerto o el cuidado de las gallinas. "Ando todo el día en zapatillas y madreñas por Les Roces porque es lo más cómodo, tienes el pie caliente y seco, son la bomba", afirma.

Para evitar lesiones, irá "equipado con ropa de abrigo", estará "siempre muy atento al caminar" y valorará "bien los riesgos". Y matiza: "la gente cree que al día siguiente te van a doler mucho los pies pero para nada, están muy cómodos si llevas las madreñas bien ajustadas. Lo único que se resiente es la espalda al no tener suela el calzado", cuenta. Hoy no estará solo: le acompañará al menos su amiga sevillana "Ari", cuenta.

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