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Manos artesanas y unidas en Panes

Las hermanas Soberado, Carmen e Isabel, impulsan Origen Vegetal, un espacio que reúne a los creadores de la zona

. | A. G. | ISABEL Y CARMEN SOBERADO, JESSICA ÁLVAREZ Y JOSÉ ALFONSO, EN EL JARDÍN DE ORIGEN VEGETAL, EN PANES

. | A. G. | ISABEL Y CARMEN SOBERADO, JESSICA ÁLVAREZ Y JOSÉ ALFONSO, EN EL JARDÍN DE ORIGEN VEGETAL, EN PANES

El sector de la artesanía lleva más de un año sin ferias o mercadillos en los que habitualmente daban salida a sus productos. Sin embargo, la mayoría no ha dejado de trabajar en sus creaciones y algunos han planteado alternativas al parón de actividades impuesto por la pandemia. Es el caso de Origen Vegetal, una iniciativa que nació hace un año en Panes, como un lugar en el que reunir a diferentes artesanos de la zona y replantear el negocio. Les gusta definirlo como “un pequeño espacio verde para que entre todos nos apoyemos y nos movamos juntos”.

Sus impulsoras son las hermanas Soberado, Carmen e Isabel, que han acondicionado un jardín tras su pequeño taller de cerámica en el que instalar diferentes puestos e invitar a otros compañeros de profesión para unir fuerzas y crear una cadena de valor. Su incursión en el mundo de la artesanía comenzó con Soberado Atelier. Poco después pasaron a elaborar cerámica y convirtieron su colección “El bosque infinito” en imagen de su marca. La técnica que emplean consiste en plasmar hojas de diferentes árboles en las figuras para luego pintar sobre la huella, una representación de la naturaleza sobre la que basan todos sus proyectos.

Y es precisamente la naturaleza la base de Origen Vegetal, un jardín que ofrece un espacio abierto en el que mostrar su trabajo. Venden aquí directamente sus productos y en el Mercado Ecológico de Gijón una vez al mes. Durante el confinamiento han aprovechado para desarrollar sus webs y sus perfiles en redes sociales para poder ampliar las ventas y la visibilidad.

Su objetivo es disfrutar del espacio, respirar aire puro, aprovechar los árboles frutales, leer o tomar un café, “para lograr sacar la parte más amable que todos tenemos, olvidando el estrés”, asegura Isabel Soberado. Sobre el impacto de la pandemia, explican: “Si acaso, nos ha dado más empuje e ingenio para renovarnos, innovar y colaborar los unos con los otros”.

Entre algunos de los artesanos más habituales en las pequeñas ferias que organizan se encuentra el grupo Másquelana, de Cristina y Marisol, que hacen jabones artesanos y trabajan la lana y el fieltro a partir de la materia prima de proveedores de la zona que esquilan a sus ovejas. “Aquí todo se reutiliza, le ofrecemos una segunda vida a un producto que de otra manera sería desechado”, comentan.

Otros colaboradores son Deriva Creaciones, encabezado por Jessica Álvarez y José Alfonso, dedicados al trabajo de la plata, joyería y velas, o Mamá Galápaga, especializada en el trabajo textil. Entre todos conforman una pequeña red de artesanos locales que apuestan por la colaboración entre creadores en las zonas rurales. “En alguna ocasión vienen compañeros con productos del Mercado Ecológico con productos gastronómicos de Asturias, como cerveza, miel, queso, mermelada, zumo...”, comenta Isabel.

Quienes visitan este lugar se muestran muy interesados en la zona del taller, “les gusta mucho ver todo el proceso, quién hace y cómo”, comenta Carmen Soberado. “Pretendemos demostrar que se puede trabajar en lo que más te gusta desde zonas rurales y disfrutar con lo que haces”, cuentan.

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