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Los técnicos estudian cómo resolver el futuro acceso peatonal al puente de Ribadesella

Las obras de mejora y ensanche del paso, que se licitarán este año, se iniciarán en 2022 y se prolongarán a lo largo de siete meses

Acceso peatonal actual al puente, que quedará anulado con la ejecución de la nueva obra. | M. Villoria

Acceso peatonal actual al puente, que quedará anulado con la ejecución de la nueva obra. | M. Villoria

Las obras de mejora y ensanche del puente de Ribadesella, se licitarán este año y se iniciarán en 2022 con un plazo de ejecución de siete meses. Los técnicos estudian ahora con el Ayuntamiento cómo encajar el acceso peatonal desde la zona del centro de la villa hacia la playa de Santa Marina, el más cercano al paseo de Doña Letizia, puesto que las actuales escaleras y rampa desaparecerán por el propio ensanchamiento del puente hacia ese lado. No ocurrirá lo mismo con la acera que va desde la zona del mercado de abastos hacia el arenal, que se mantiene en el nuevo proyecto tal y como está ahora.

Según explicó el alcalde del concejo, Ramón Canal, barajan utilizar como acceso peatonal el espacio del tercer carril con ceda el paso que existe en la rotonda que comunica el centro de la villa riosellana con el puente que da entrada a la zona de la playa.

Los técnicos de Demarcación de Costas visitaron hace unos días la zona, acompañados del Alcalde, para ver las posibles soluciones. La idea es que estas modificaciones estén listas tras este verano y después se proceda a licitar las obras, según explicó Canal. Aunque es la opción más factible, todavía no hay una decisión firme sobre el asunto.

Durante las obras no habrá un corte total del puente, sino que se dejará siempre un carril abierto y se dará paso alternativo con semáforos. Se actuará primero en una mitad del tablero y, una vez finalizada, se trabajará en la otra.

El regidor explicó que las previsiones de ejecución de las obras son de siete meses “si todo va bien”, a sabiendas de que una obra compleja como la de esta infraestructura podría sufrir algún imprevisto que retrasase los pronósticos iniciales en cuanto a la planificación. “Siete meses, si todo es favorable”, puntualizó.

Parte de la obra se desarrollará en verano con lo que ello significa en un destino turístico como Ribadesella, pero el Ayuntamiento tiene claro que se tienen que asumir las complicaciones que se puedan dar en esas fechas para disfrutar también del resultado de una obra que es muy necesaria y “urge”.

La ampliación y mejora del puente sobre el río Sella, es una demanda histórica del concejo de Ribadesella. Los resultados de un estudio sobre el estado de algunas pilastras y el deterioro general hicieron que se tuviera en cuenta la urgencia de actuar sobre la emblemática infraestructura de la capital riosellana principios del pasado año, aunque se puede seguir utilizando con normalidad.

La obra en el punto en el que se ubica la meta del Descenso Internacional del Sella proporcionará una anchura total de 12 metros a la plataforma y tendrá un coste superior a los cinco millones de euros.

Las aceras actuales cuentan con una anchura que apenas permite caminar a dos personas en paralelo, una situación que se solventará en el nuevo proyecto, y que permitirá dar más seguridad al peatón.

El puente, sobre el que pasa la Nacional 632, comunica las dos partes de la capital del concejo de Ribadesella, la del centro y la de la playa, y soporta un gran tráfico, especialmente con la llegada del verano.

El proyecto va tomando forma y podría ser este el último verano que el puente presente el aspecto actual.

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