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Muere el cazador Pepe Elvira tras un accidente en Llanes hace un mes

Fundador y presidente de la sociedad cinegética del Oriente, tenía 68 años y estaba ingresado en el HUCA desde el grave accidente

El fallecido

Llanes despidió este lunes con gran tristeza a José Elvira Buergo. El que fuera socio fundador de la Sociedad de Caza del Oriente de Asturias y actual presidente, falleció el domingo en el Hospital Central de Asturias a los 68 años. Pepe Elvira, como se le conocía cariñosamente, llevaba más de un mes ingresado en el centro asistencial de la capital asturiana tras el grave accidente que sufrió el pasado 6 de junio en la Autovía del Cantábrico, a la altura de la salida del cruce de Andrín.

Por la capilla ardiente instalada en el tanatorio llanisco pasaron numerosos amigos y conocidos que quisieron trasladar sus condolencias a su viuda, Aurora Aguilar; a sus hijas, Aurora y Ana, y al resto de la familia de Elvira. A las 18.00 horas comenzó la celebración del funeral en la basílica de Santa María de Llanes. «Era una persona excepcional, entrañable, altruista, trabajador y tremendamente entusiasta», comentó Juan Frade, guarda de la sociedad que presidía Elvira. Toda la gente que le conocía se refirió a él en los mismo términos.

Elvira Buergo fue hasta su jubilación trabajador del Banco Santander, donde ocupó diferentes cargos en Asturias y Cantabria. Fue fundador y primer presidente de la Sociedad de Caza del Oriente en la primera etapa, cuando se creó, y durante unos años. Retomó la presidencia en el año 2010, cargo que mantenía en la actualidad. 

Una de sus grandes pasiones era la caza de la arcea, que practicó «siempre con gran respeto y pasión por esta especie», según explicaban ayer quienes lo conocían.

José Elvira Buergo era una persona muy apreciada y conocida en el concejo. Todos destacan la «calidad humana» y «profesionalidad» de este vecino llanisco.

Adiós a un gran cazador, por Luis Carrera Buergo

Con profundo sentimiento de pesar, en Llanes nos hemos quedado sin un gran cazador. Se nos ha ido Pepe Elvira Buergo. Los que le conocimos y trabajamos junto a él en los nada fáciles asuntos de la caza, sabemos de sus largos años de dedicación para crear el coto de Llanes, organizar los cazadores locales en una sociedad cinegética y gestionar los recursos cinegéticos locales con una visión siempre adelantada, procurando por encima de todo la protección de las piezas de caza. Prueba evidente de que la caza bien gestionada y la conservación de la naturaleza son perfectamente compatibles, incluso aliadas. Nos acordaremos de él, con gratitud, cada vez que en el silencio del bosque levantemos con admiración paso tímido y furtivo del corzo. El trote poderoso del jabalí. El aleteo sonoro y potente de la torcaz. Y sobre todo el vuelo elegante y sigiloso de la tímida reina del bosque: la arcea. Que San Huberto, patrón de los cazadores, le conduzca a la paz de Dios. Y que consuele a su familia y a los que con el cazaron. Amén.

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