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La avellana volvió a reinar en Infiesto

Los 1.800 kilos del fruto que llevaron 43 productores se agotaron poco más de una hora después de abrirse el concurso del 51.º Festival piloñés, al que acudió público de toda Asturias

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En imágenes: 51 Festival de la Avellana, en Infiesto.

Candi Priede, de Amieva, con las avellanas con las que obtuvo el primer premio del festival. Ana Paz Paredes

Candi Priede, de Vega de Pervís, en el concejo de Amieva, no podía estar ayer más contenta. El premio le fue entregado por el alcade de Amieva, Iván Allende. La razón, que fue en su cosecha en la que recayó el primer premio del 51.º Festival de la Avellana, en Infiesto, que por primera vez se celebró sin restricciones por el covid. Acudieron 43 productores con un total de 1.800 kilos de avellana, una cantidad menor que otros años por la escasez del fruto, debido a la falta de lluvia.

Mucho público ayer en Infiesto, comprando avellana. Ana Paz Paredes

Así lo explicaba la teniente de alcalde del Ayuntamiento de Piloña, Patricia Ferrero: «Hubo una cosecha escasa, de ahí los 1.800 kilos. Eso supuso que se vendiera todo muy pronto. Nosotros agradecemos a los cosecheros que hayan reservado unos kilos para participar y mantener vivo el festival pues muchos ya tienen clientes fijos que les compran en casa». La avellana se vendió a ocho euros el kilo.

Olga Díaz Arduengo, de Villaverde (Amieva), aún tenía avellanas a la venta al haber llevado 70 kilos del fruto al festival. ana paz

Este año, aún con menos avellana el festival resultó un éxito que vino acompañado por el buen tiempo y numeroso público que acudió de diferentes puntos de Asturias, como los propios participantes pues, además de Piloña, también había, entre otros, cosecheros de Caso, Ribadesella, Cangas de Onís y Amieva, como el caso de la ganadora que, en menos de una hora, vendió los 8 kilos que llevó.

Entre ellos estaban los hermanos Belén, Ramón y Olga Díaz Arduengo, de pueblo de Villaverde (Amieva). A las once de la mañana aún tenían producto a la venta debido a la cantidad que habían llevado al festival. "Hemos traído unos 70 kilos de avellana que se esta vendiendo muy bien. Este año tuvimos poco producto, de tamaño pequeño, pero es de buena calidad", explicaba esta mujer al tiempo que recordaba que su pueblo tiene un gran número de avellanos.

La teniente de alcalde del ayuntamiento de Piloña, Patricia Ferrero, entró el segundo premio a la mejor avellana a Patricia Ferrero, de el Texedal (Piloña), quien también fue reconocida como la cosechera de más edad del concejo. Ana Paz Paredes

El segundo premio fue para Chelo Toraño Díaz, del Texedal (Piloña), quien a su vez recibió el premio a la cosechera de más edad, mientras que el tercer premio correspondió a Verónica Longo, del Texedal (Piloña), quien también recibió el primer premio en el capítulo de mantenimiento de las plantaciones, mientras que el segundo fue para Isolina Lobeto Sutil de Pedrosu (Espinareo).

La primer teniente de alcalde de Piloña, Patricia Ferrero, le entregó este segundo premio a Chelo Toraño mientras que el de la cosechera de más edad se lo entrego el alcalde piloñés. En el caso de Verónica Longo, le entregaron sus premios el alcalde de Parres y la directora de Desarrollo Rural y Agroalimentación del Principado, Begoña López Fernández.

Un joven productor atiende el puesto de su abuela, en el festival. Ana Paz Paredes

A lo largo de la mañana se fueron desgranando otros premios más tanto en el capítulo de cosechadores y alimentos elaborados con avellana, así como diversos premios a artesanos y artesanas presentes en este festival, como cada año, con su mercado artesano tradicional donde no faltaron tampoco todo tipo de productos alimentarios así como artesanía en madera, textil, piedra, orfebrería, cuchillería y marroquinería, por citar algunos.

En el capítulo de la avellana, otros premios fueron los siguientes: Segundo premio para el mantenimiento y cuidado de las plantaciones, Isolina Lobeto Sutil, de Espinareu. Le entregó el premio la directora de Desarrollo Rural, Begoña López Fernández. En presentación artística de la avellana se otorgaron tres galardones: tercer premio para Carmen Longo y segundo para José Alonso. El primer premio fue para la joven Carmen del Texedal.

En el capítulo de postres elaborados con avellana, en repostería industrial fue para La Cerezal mientras que en artesana correspondió Fernando Junco, propietario de La Cerezal. Recibio los premios de manos de los alcaldes de Cabranes, Gerardo Fabián, y el de Ribadesella, Fernando Junco.

Foto de familia de los galardonados con cuantas personalidades les entregaron los premios, ayer en Infiesto. Ana Paz Paredes

El alcalde de Piloña, Iván Allende, cerró el acto dando las gracias a los participantes. «Hemos tenido una cosecha escasa y aún así muchos estáis aquí con una avellana de gran calidad. Muchos ya habrían vendido toda su cosecha en casa pero saben de la importancia de la continuidad de este festival y aquí están, con parte de su producción, para que siga más vivo que nunca. Gracias a todos por haber traído a vender vuestras avellanas aquí, y gracias también a todos los puestos de artesanía y alimentación, que hacen posible que este festival siga adelante. Mi enhorabuena a lo ganadores», dijo el regidor.

Candi Priede, de Vega de Pervis, en Amieva, primer premio a la mejor avellana del 51 Festival, ayer en Infiesto, con su galardón. Ana Paz Paredes

También hubo reconocimiento para el trabajo artesanal. Así, el premio de artesanía en madera fue para Jugueteando mientras que talla correspondió a María José González Álvarez que acudió a Infiesto con los trabajos en talla asturiana realizados por su padre, fallecido hace tiempo, Amado González Fernández. "Mi padre era carpintero pero cuando se jubiló se dedicaba a tallar trabajos como estos", señalaba con orgullo su hija, emocionada por recibir este premio. En la categoría originalidades el premio fue para Artesanía J. R. El premio en cerámica, cuero y manualidades correspondió a La Panera y el de arquitectura asturiana en miniatura fue para José Luis Santos Toraño.

María Josefa González Álvarez recogió el premio de talla de madera, ayer en Infiesto. Ana Paz Paredes

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