05 de abril de 2018
05.04.2018

Los servicios municipales mantienen bajo control 107 colonias de gatos callejeros

El Ayuntamiento recibió el año pasado una docena de quejas vecinales por molestias ocasionadas por poblaciones felinas dispersas por la ciudad

05.04.2018 | 01:50
Verónica Rodríguez leyendo, el pasado mes de septiembre, en el recinto del albergue municipal de animales habilitado para enseñar a los gatos a socializar con las personas.

El Ayuntamiento de Oviedo hizo frente el año pasado a una docena de quejas relacionadas con la presencia de colonias de gatos en la ciudad. Las denuncias fueron trasladadas a los gestores del programa municipal de captura, esterilización y suelta de gatos por los servicios veterinarios del propio Ayuntamiento, por la Policía Local y desde el Registro Municipal. El Ayuntamiento, a través de la adjudicataria del servicio de recogida de animales y de la Plataforma Proanimales, ha realizado un censo de los gatos callejeros que habitan en la ciudad y a principios de año tenía registradas 107 colonias, con aproximadamente un millar de gatos.

Las quejas interpuestas en 2017 se referían a las molestias causadas por los felinos, la suciedad y los malos olores. Los servicios veterinarios del Ayuntamiento, que dependen de la Concejalía de Sanidad -con la concejala Mercedes González (Somos) al frente-, se ocupó de atajar los problemas a través de un convenio con la Plataforma Proanimales. Los miembros de esta última se encargaron de informar a los vecinos y cuidadores de los gatos callejeros de las ordenanzas y la normativa municipal.

Las colonias de gatos que el Ayuntamiento puso bajo control el año pasado están localizadas, según recoge la memoria del servicio de recogida de animales, en el entorno del seminario metropolitano, en las calles Vázquez de Mella, Joaquín Costa, Campomanes, Fernández Avello, Amparo Pedregal, El Tarangu, en la Casona de Regla, en el Club de Tenis y en la urbanización Los Rosales.

Las medidas adoptadas para solucionar los problemas ocasionados por los gatos fueron de diversa índole. En unos casos, como en la colonia del seminario, se retiraron los cachorros y se esterilizaron los ejemplares adultos. En otros, como en las calles Joaquín Costa o Fernández Avello, se dieron indicaciones a los cuidadores sobre las normas de higiene y alimentación a observar. En Los Rosales se procedió a la desparasitación interna y externa de los animales para evitar la proliferación de pulgas que temían los vecinos.

En el Club de Tenis, la gerencia pidió la intervención del Ayuntamiento de Oviedo para recoger tres gatos que entraban continuamente en el recinto y que causaban molestias. Los servicios municipales han aplicado el programa de captura, esterilización y suelta de gatos.

En la calle Adolfo Posada, un hombre protestaba por los gatos de una vecina, un asunto que se resolvió cuando la mujer se mudo con sus gatos. En la Casona de Regla las quejas eran del propietario de un inmueble que no reside en él y los vecinos no tenían ningún reparo sobre los animales; la colonia de gatos más próxima está controlada, así que el expediente fue cerrado.

Todos los casos fueron resueltos, a excepción del de una colonia formada por seis gatos en una parcela privada en la calle Amparo Pedregal, en Pumarín, a la que los propietarios no autorizan el acceso.

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