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El HUCA, sacudido por robos, tiene cuatro vigilantes por turno para todo el complejo

Los sindicatos piden la contratación de más guardas en un hospital por el que pasan 15.000 personas al día: "Se llevan hasta el jabón líquido"

El área de consultas externas del Hospital Universitario Central de Asturias.

El área de consultas externas del Hospital Universitario Central de Asturias. LUISMA MURIAS

Cuatro vigilantes velan por la seguridad de todo el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Lo hacen en turnos de mañana, tarde y noche. Es decir, hay cuatro guardas en cada uno de esos tramos horarios que se reparten el trabajo. Dos están en urgencias, uno en consultas externas y otro en el área de hospitalización. El número es a todas luces insuficiente a juicio de trabajadores, pacientes y sindicatos, que reclaman la contratación de más vigilantes teniendo en cuenta que se trata de un complejo sanitario con una plantilla de más de 5.000 personas, con 900 ingresados que reciben visitas periódicas y en el que la Policía Nacional mantiene abierta una investigación por robos tanto a trabajadores como a pacientes. El último, hace nueve días, cuando una mujer denunció ante la Jefatura Superior de Policía de Asturias que le habían sustraído la cartera de la habitación. Había ingresado el día anterior para dar a luz.

"Ella no tenía mucho dinero en la cartera, pero perdió toda la documentación. Ni ella ni nosotros, sus familiares, vimos a ningún vigilante el tiempo que estuvimos en el HUCA. Al menos, debería haber una caja fuerte en las habitaciones". Sandra Chao es la cuñada de la víctima. En una carta publicada por LA NUEVA ESPAÑA asegura que una vez que descubrieron el robo, la matrona les dijo que "si en algún momento se quedaba sólo una persona en la habitación y tenía que acudir el servicio, era mejor que se llevara al bebé consigo".

José Carlos Vázquez, del Sindicato Independiente de Celadores y Personal No Sanitario (Sicepa) y encargado de la delegación de prevención, califica de "sinsentido" que "sólo haya cuatro vigilantes en un hospital por el que pasan a diario 15.000 personas". Tampoco le convence la instalación,hace ahora más de un año,de un centenar de cámaras de vigilancia. "No sirven para mucho porque, por razones obvias de derecho a la intimidad, las cámaras no pueden ponerse en los vestuarios ni en las habitaciones. Y ahí es donde roban más".

Roban hasta el jabón

Los ladrones se llevan un poco de todo y de todas partes. Ropa, carteras y objetos personales de las taquillas de los empleados o de los armarios de las habitaciones e incluso material sanitario. Según cuenta Vázquez, uno de los botines preferidos por los cacos es el jabón líquido. Lo cogen prácticamente a diario del mismo sitio. Los baños de la primera planta del edificio de hospitalización, junto a los ascensores. "Es una cosa tremenda. Las limpiadoras van a primera hora de la mañana a reponer y al poco tiempo, '¡zas!'. Ya no hay jabón de manos y vuelta a reponer. Da la sensación de que hay bandas organizadas que controlan algunos puntos para robar a gusto".

El responsable del Sicepa, Francisco Menéndez, remata el relato de su compañero asegurando que algunos empleados se han quedado sin ropa por ir a trabajar. "Guardas tus cosas en las taquillas y no sabes si las tendrás al acabar el turno. Las taquillas tienen llave, pero son muy fáciles de abrir para el que no las tenga".

La gerencia

El gerente del HUCA, Luis Hevia, afirmó en este periódico el 11 de julio que la cifra de incidentes había bajado muchísimo desde la instalación de las cámaras de seguridad porque ejercían un efecto disuasorio.

Además, comentó que desde el 10 de mayo hasta precisamente ese 11 de julio no había habido denuncias de robos "ni en taquillas de pacientes ni de trabajadores". Ahora, desde el hospital se remiten de nuevo a esas declaraciones pese a que han pasado trece días y a que, en realidad, el 10 de julio una enfermera fue a la Policía Nacional para denunciar que le habían cogido toda su ropa de su taquilla, cerrada con llave. "Cuando terminé mi turno y abrí la taquilla, no había nada, tuve que irme a casa con el uniforme de trabajo", explicó al periódico antes de entrar en comisaría.

La investigación policial

"No podemos revelar nada porque podría afectar a la investigación. Todo lo que podemos decir es que se mantiene abierta". La Policía Nacional guarda un silencio absoluto sobre sus pesquisas para averiguar la autoría de los robos en el HUCA, aunque este periódico ha podido averiguar que entre los supuestos responsables figuran tanto trabajadores del complejo sanitario, como personas ajenas. Además, las cámaras de vigilancia están jugando un papel clave para identificar al o los responsables.

Los sindicatos apuntan la posibilidad de que haya más robos de los que se denuncian. "Algunas víctimas, especialmente ingresados, prefieren evitar ir a la policía y el asunto se queda en una simple queja ante el hospital y un disgusto". Por eso, anima a los afectados a acudir a la comisaría para "que quede constancia".

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