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Clamor en el mundo de la lírica: “La Ópera de Oviedo se merece más respaldo institucional”

Expertos y profesionales del sector afean la “racanería” del Principado con “la única entidad que ha completado su temporada en España”

Martin Winkler y Christiane Libor, en un momento de la representación de “Fidelio”. | Ópera de Oviedo

Una temporada de primera división que merece más respaldo institucional del que recibe. Este es el sentir generalizado entre los expertos y los profesionales del sector sobre la cuantía de las ayudas que la Ópera de Oviedo recibe por parte del Principado y del Gobierno Central. Las cifras, desgranadas en los últimos días por LA NUEVA ESPAÑA, son claras: la Ópera de Oviedo es la única, entre las grandes temporadas del país, a la que el Gobierno central no ha subido su aportación anual, cifrada en 408.750 euros; y es además la que menos subvención recibe de su Gobierno autonómico, 125.000 euros este año. Todo ello tras haber sido, también, la única Ópera de España que completó la temporada, pese a unas restricciones sanitarias que obligó a ampliar funciones ante la limitación de aforos.

“El sobreesfuerzo de la Ópera de Oviedo para mantener todos los títulos que tenía programados y los compromisos con los equipos técnicos y artísticos, aún teniendo muchísimos menos espectadores, debería ser recompensada”, afirma el director de escena Joan Anton Rechi. A su juicio, la Ópera de Oviedo “merecería más ayuda por parte de las instituciones, tanto de las asturianas como del Gobierno central, porque es una de las temporadas de ópera con más calidad y mejor equilibrio entre la calidad vocal, la musical y la escénica en todo el Estado español”.

Para el director de orquesta Óliver Díaz, la temporada asturiana “es de primera división, absolutamente”, y considera que las ayudas estatales y autonómicas “son algo rácanas, un poco cortas, para la labor que hace esta ópera”. Díaz considera que no se debe comparar la temporada ovetense con otras, sino que debe dársele una mayor ayuda, simplemente, por los méritos que ha acumulado: “Creo que no debemos de comparar esta temporada con otras, que seguramente hasta merezcan también más ayuda de la que tienen. Pero es verdad que el caso particular de Oviedo es flagrante en tanto en cuanto esta temporada ha dado un ejemplo maravilloso para llevar a cabo una temporada que parecía difícil que se pudiera hacer”. “Esta temporada de ópera es uno de los motores culturales y económicos de Oviedo y de Asturias, trae mucho beneficio a la región”, añade Díaz.

Amelia Valcárcel, catedrática de Filosofía Moral y Política en la Universidad Nacional de Educación a Distancia, tuvo una participación decisiva en las negociaciones que propiciaron las primeras ayudas estatales a la Ópera de Oviedo. “Firmamos el convenio Carmen Alborch (ministra de Cultura entre 1993 y 1996) y yo, y se ha mantenido razonablemente bien. Pero me gustaría que el Estado viera el tipo de esfuerzo que ha hecho la Ópera de Oviedo. Porque además esto no es Bilbao, donde puedes contar con gente local dispuesta a dar un apoyo dinerario conveniente. Asturias mantendrá su Temporada de Ópera, que es enormemente importante para la región, esforzándose mucho”. sostiene.

El director de orquesta Aarón Zapico se muestra contrariado ante las diferencias en las ayudas entre unas temporadas y otras. “Siempre me llamó la atención esta desigualdad, que sobre el papel me parece sangrante. Sobre todo por la labor que históricamente ha desarrollado la Ópera de Oviedo para mantener y crear repertorio y nuevos públicos, y para dar oportunidades a los valores españoles, los consagrados y los emergentes. Alguien debería explicarnos las razón que hay detrás de esto, porque tiene que haber dinero para todos sin desmerecer a nadie”, reflexiona Zapico.

El director de escena Emilio Sagi percibe, tras este maltrato a la Ópera de Oviedo, un “prejuicio ideológico, completamente obsoleto y estúpido, de ver la ópera como algo elitista, algo que ahora a nadie se le ocurriría plantear”. Sagi considera que la falta de apoyo autonómico explica también la congelación de la ayuda estatal: “Si el Gobierno del Principado es el primero que no calibra bien la importancia de la ópera de su comunidad, probablemente el Gobierno Central no le dé la importancia que le tiene que dar. Pero es que no entiendo las razones, porque además de que estamos ante un evento cultural importantísimo, esta de Oviedo fue la única temporada que se hizo entera, contra viento y marea”.

En esta misma linea, el maestro de musicólogos Emilio Casares considera que “la Ópera de Oviedo no recibe ni mucho menos el dinero que merece por lo que ofrece y cómo lo ofrece”. A su juicio, la desigualdad en las aportaciones estatales “nos hace pensar en el poder de una autonomía, en este caso Asturias, con respecto a otras como son Cataluña, País Vasco, Valencia o Andalucía. Pero además, si la comunidad ‘pasa’, ocurre lo que ocurre en Asturias”. Para Casares, la temporada de Ópera de Oviedo “es un auténtico milagro” y su éxito invita a una reflexión global: “La estructuración de la ópera en España es una locura, porque el Ministerio vive totalmente al margen y hace una distribución de estos dineros de forma pura y duramente política. No hay más que ver lo que ha pasado con el aumento de la ayuda a la Ópera de Bilbao: el PNV comercia con todo lo que puede comerciar, incluido la ópera, y lo hace porque tiene el poder de hacerlo. Tenemos que revisar el sistema, porque esto tiene que cambiar”, concluye.

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