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El olvidado “Camino de las Asturias”

La presión musulmana provocó que entre los siglos IX y XI floreciese una vía segura a través de la cordillera Cantábrica para los peregrinos entre Pamplona y Oviedo

Un peregrino en Oviedo Irma Collín

El camino del peregrino nunca ha sido fácil, pero en determinados momentos de la historia, durante varios siglos de hecho, era ciertamente peligroso. Entre los siglos IX y XI, y especialmente en torno al año 1000, la península Ibérica vivía en una convulsión permanente, con disputas continuas entre los reinos cristianos y los musulmanes ejerciendo una presión mayúscula desde el sur. En este tiempo, floreció una ruta hoy olvidada que unía Pamplona y Oviedo, ofreciendo al peregrino el abrigo seguro de las montañas. Es el llamado “Camino de las Asturias”.

Un halo de misterio envuelve a este itinerario, poco conocido incluso entre los especialistas. La historiadora María Josefa Sanz lo reivindicó en una mesa redonda que se desarrolló en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA dentro del programa dedicado al 1.200.º aniversario de la Catedral de Oviedo, el pasado otoño. Pero pocas más referencias actuales se pueden rescatar de un itinerario del que se conservan testimonios en las crónicas ya desde el siglo XII, y que comparte tramos con el conocido como “Camino Olvidado” o “Camino de la montaña”, que comunicaba en esta misma época Bilbao con Villafranca del Bierzo, y que fue una ruta alternativa al Camino Francés en tiempos de zozobra.

La primera referencia indirecta al “Camino de las Asturias” se conserva en la Crónica Silense, fechada en el primer tercio del siglo XII y escrita a mayor gloria de Alfonso VI. En un pasaje del texto, escrito en latín, se reseña la política expansionista de Sancho III “El Mayor”, rey de Pamplona, y se afirma que gracias a sus triunfos en tierras de León “la vía pública que llamamos Camino de Santiago, y de la que se desviaban los peregrinos por temor a los moros, yendo por zonas extraviadas de Álava, la hizo correr por el lugar, de manera que se va sin retroceso”.

El temor a los musulmanes no era algo menor en esta época. En el último tercio del siglo X, Almanzor, que acaudillaba las tropas del Califato de Córdoba, logró importantes victorias contra los reinos cristianos. En el 996 destruyó Astorga y un año después sus tropas arrasaron Santiago, donde quemaron el templo prerrománico que había sido edificado un siglo antes por orden del rey asturiano Alfonso III “el Magno”. Las tropas de Almanzor, no obstante, respetaron durante el saqueo de la ciudad el sepulcro del apóstol Santiago.

Esta inestabilidad política y las continuas incursiones musulmanas fue precisamente lo que propició el florecimiento de un itinerario como el “Camino de las Asturias”, que fue estudiado principalmente por Micaela Portilla, autora del libro “Por Álava, a Compostela: una ruta europea. Del paso de San Adrián al Ebro”.

Tomando como base los estudios de Portilla y las referencias extraídas de fuentes históricas, la Asociación de los Caminos de Santiago de Álava ha reconstruido las etapas de la vía de las Asturias. El colectivo señala que se trata de un camino que “partiendo de Pamplona y siguiendo el boquete de Huarte Araquil, se incorpora al Camino del Interior en Salvatierra, pasa por Vitoria-Gasteiz hasta Armiñón, donde se desvía de dicho camino para seguir por las tierras de Ribera y Valdegovia en Álava, La Losa en Burgos, Reinosa en el sur de Cantabria, Brañosera en el norte de Palencia, Prioro en el norte de León, llegando hasta el Puerto de Tarna, desde donde desciende por el valle del río Nalón a Oviedo, para seguir a Santiago a través del Camino Primitivo”. Se trata de 577 kilómetros, que la asociación propone completar en 22 etapas.

San Isidro

No es un itinerario aceptado de forma unánime. La entrada a tierras asturianas plantea dudas: sin ir más lejos, María Josefa Sanz señala que en tierras leonesas el camino podía llegar hasta Boñar (distante apenas 50 kilómetros de Prioro), para desde ahí tomar rumbo norte y penetrar en tierras asturianas por el puerto de San Isidro, en vez de acceder vía Tarna.

Esta conclusión está asimismo amparada por una fuerte documentación, y por indicios como que el “Camino Olvidado” llegase hasta Boñar, donde luego toma dirección a La Robla para continuar hasta Galicia. San Isidro se inscribe en un camino histórico por el que, en la Edad Media, pasaban numerosos peregrinos, lo que a su vez propició que floreciesen diversas fundaciones hospitalarias y asistenciales.

Sea como fuere, el “Camino de las Asturias”, como también sucede con otros itinerarios de peregrinación vinculados a Oviedo (caso del más conocido Camino de El Salvador, que unía León con la capital asturiana), forma también parte de todo ese rico patrimonio jacobeo que la capital asturiana parece decidida a reivindicar. Algo que ya se está haciendo, sin ir más lejos, con el “Camino Olvidado”, una vía en pleno proceso de recuperación gracias a una iniciativa que implica a 22 ayuntamientos de tres comunidades autónomas.

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