El Restaurante La Mina que abrió sus puertas a finales del pasado mes de julio en el número 24 de la calle Melquiades Álvarez de Oviedo, supone una auténtica experiencia para el comensal. En todos los sentidos, pues en sus instalaciones los clientes no sólo se sentirán como si estuvieran dentro de un pozo minero, pues el comedor del establecimiento simula el interior de una mina, y los camareros están caracterizados y vestidos como si de picadores, barrenistas, maquinistas o capataces se trataran; sino que, a nivel gastronómico, permite disfrutar de la mejor cocina asturiana "modernizada". Una cocina que destaca por las recetas de su carta, así como por sus menús, tanto el diario como el del fin de semana. Merecen mucho la pena.

Como indican los responsables del negocio hostelero, se busca ofrecer una cocina casera, local, con productos de proximidad, que además de destacar por el tamaño de sus raciones y su sabor, sea saludable. Si bien los fines de semana solemos dejarnos llevar un poco más por los excesos, de lunes a viernes en La Mina apuestan por una propuesta bautizada como "Menú del Picador" que resulta irresistible para los amantes del buen comer. Consta de tres primeros, uno de ellos suele ser una ensalada variada y completa; otro suele ser un arroz, una de las especialidades del negocio, y entre otras opciones están el meloso con langostinos o el meloso con chipirones; y una tercera opción que suelen ser platos de cuchara –fabada, pote, sopa, etcétera–, así como, en ocasiones algo de pasta.

Algunas de las recetas que integran el "Menú del Picador" de La Mina.

En cuanto a los segundos, hay dos platos a elegir: uno de pescado, el cual se sirve limpio, sin espinas, y normalmente acompañado de una salsa; y otro de carne, ya sea pollo, pitu, cerdo o ternera, por poner algunos ejemplos, todas ellas con sello asturiano.

Para cerrar el menú, varias opciones de postres caseros a elegir. Un menú que varía cada día y que puede disfrutarse de lunes a viernes entre las 13.00 y las 16.30 horas.

El fin de semana, este "Menú del Picador" deja paso a otra propuesta más contundente, aunque igual de deliciosa y de la calidad. Se trata de un menú estacional –cambia en primavera, verano, otoño e invierno–, con cuatro primeros y cuatro segundos a elegir, además de postres caseros como tarta de queso o arroz con leche; y bebida. Y todo por menos de 20 euros. El menú de otoño, que es el que puede disfrutarse los sábados y domingos de esta semana y las próximas hasta finales de diciembre, tiene como primeros platos un pastel de centollo gratinado con alioli de pimiento choricero; arroz meloso con chipirones y ahumado de Pría; fabada asturiana o ensalada templada de langostinos. En cuanto a los segundos, las opciones son las siguientes: bacalao al ajo arriero, cachopo tradicional con Ternera Asturiana IGP; cachopo de cecina y queso de cabra, también con Ternera Asturiana IGP; y cachopo de pollo, jamón y queso.

Sin duda, dos propuestas de calidad en un establecimiento singular, el cual cuenta con una selección de los mejores proveedores de Asturias que les garantizan siempre tanto excelentes carnes de los pastos asturianos como los productos más frescos del mar Cantábrico y las mejores frutas, hortalizas y verduras del campo de la región.