La atención primaria colapsa en Otero

El centro de salud del barrio, uno de los mayores de Oviedo, sufre carencia de personal y largos plazos en las citas y recibe quejas por la atención telefónica

El centro de salud del barrio de Otero, en Oviedo. | Irma Collín

El centro de salud del barrio de Otero, en Oviedo. | Irma Collín / L. Landázuri

L. Landázuri

"Desde la pandemia, perdimos unos derechos a nivel sanitario que creo que no vamos a recuperar". Es el desalentador pronóstico que hace Esperanza De la Torre, vecina de Otero y una de las afectadas por las carencias que denuncia en la atención primaria del centro de salud del barrio. Colas interminables a las puertas del ambulatorio, un teléfono en el que nadie contesta y escasez de personal médico, son algunos de los problemas que los vecinos llevan padeciendo desde hace un año. Uno de los que más quejas suscita es la deficiencia de la asistencia telefónica. "De 8.00 a 15.00 el teléfono no funciona. Esto hace que se produzcan unas colas alucinantes a las puertas del ambulatorio", denuncia De la Torre.

A esta queja se suma María José González, otra vecina que considera que el teléfono es algo que "no existe para los administrativos. De 8.00 a 15.00, está desconectado, a partir de esa hora llamas y funciona perfectamente. Llevamos meses denunciando la ineficacia de la asistencia telefónica y en Gerencia solo me dicen que hay saturación en la línea. No nos dan soluciones", cuenta indignada.

"En Madrid protestan por la sanidad pero en Asturias estamos peor", denuncian los vecinos

Desde la Asociación de Vecinos San Lázaro-Otero se hacen eco también de las innumerables quejas que les transmiten los usuarios del centro de salud, un ambulatorio que, según cuentan los vecinos, acoge pacientes procedentes de Tudela Veguín, Villafría o La Manjoya. "Los plazos son interminables. A veces hay que esperar 10 días para que te atienda el médico de cabecera. Antes, la cita te la daban para el mismo día en que llamabas", recalca Araceli González, vicepresidenta de la Asociación, que identifica el empeoramiento de la atención médica con la pandemia.

Como consecuencia, muchos de los pacientes recurren a los servicios de urgencias para ser atendidos, colapsando así la asistencia. "Los centros de salud no atienden como deben a la gente y las urgencias del HUCA acaban saturadas. En La Lila también hay mucha gente por la tarde, porque los médicos en consulta ordinaria no te pueden atender porque no tienen citas disponibles", añade María José González.

En el área de pediatría no son ajenos a los problemas que arrastra una sanidad a ojos de los vecinos de Otero "desmantelada". "Llevé a mi sobrina al médico y solo había una pediatra, en pleno brote de bronquiolitis y gripe. Me dijeron que otra compañera estaba de baja desde agosto y no había nadie más, ni de sustititución, ni de apoyo. Las autoridades o son unas inconscientes o no les interesa ayudarnos", afirma De la Torre, enferma crónica de fibromialgia y diabetes para quien los plazos interminables comprometen su salud. "No puedo estar esperando un mes para que me atiendan. Si necesito un cambio de medicación y tengo que esperar tanto tiempo, que me recojan".

Muchos atribuyen al deficiente servicio del centro de salud la jubilación de profesionales médicos y la escasez de facultativos. "Cuando vas a pedir una cita los médicos están saturados. Mi médico, el viernes pasado, con los dos festivos que hubo de por medio, acumuló 60 pacientes", denuncia María José González.

Por el momento, las incesantes quejas de los vecinos de Otero no han obtenido respuesta. "Nos sentimos olvidados. Lo último que se me ocurre es plantarme en el ambulatorio con los médicos porque al final somos todos los afectados. Hay recursos pero mal gestionados", indica De la Torre "La gente se queda con las protestas en Madrid por la sanidad pero en Asturias estamos peor", añade María José González.