Un bache sin arreglar lesiona a Carmen López a dos meses del Mundial de surf para invidentes

La deportista de alto nivel, que se cayó en el parque de San Pedro, denuncia el «descuido» de los espacios públicos: «Es un peligro constante»

Carmen López, con su perra «Luna», en una acera de Ciudad Naranco limitada por un árbol y una papelera. | D. Cabo

Carmen López, con su perra «Luna», en una acera de Ciudad Naranco limitada por un árbol y una papelera. | D. Cabo / Félix Vallina

No fue ella la que metió la pata. El mal estado del firme del parque de San Pedro, en Ciudad Naranco, es el culpable de que la invidente Carmen López García sufra una importante merma en sus aspiraciones de cara al próximo mundial de surf adaptado, que se celebrará a principios de noviembre en Huntington Beach (California). La joven, que ya tiene en su poder un campeonato del mundo individual y otro por equipos con la selección española, además de dos platas y un bronce, lleva más de una semana desplazándose en silla de ruedas para recuperarse de la lesión que tiene en su tobillo derecho, una rotura de ligamentos a raíz de una caída provocada por uno de los muchos socavones que hay en este espacio verde. «Voy a estar varias semanas parada y sin entrenar por culpa de un bache sin arreglar. Así no va a ser fácil hacer un buen papel en el mundial», lamenta Carmen López.

La joven muestra un paso de cebra sin señalizar con baldosas podotáctiles para invidentes en la Losa. | D. Cabo

La joven muestra un paso de cebra sin señalizar con baldosas podotáctiles para invidentes en la Losa. | D. Cabo / Félix Vallina

La deportista es ciega de nacimiento y asegura que los espacios públicos de Oviedo «están muy descuidados» y que sólo salir a la calle es «un peligro constante» para las personas con algún tipo de discapacidad, por eso ha presentado una reclamación por registro en el Ayuntamiento después de su caída. «Sólo quiero que se den cuenta de que no podemos seguir así. Las aceras están rotas y llenas de socavones, los parques por los que paseamos no se arreglan, las escaleras que hay en muchos puntos de la ciudad también están estropeadas... Todas esas cosas son barreras para nosotros. El problema no es que yo no pueda ver, esta vez fui yo la que me hice daño, pero también puede caerse una persona mayor y romperse una cadera, por poner solo un ejemplo», explica. «En el centro de la ciudad hay muchos menos problemas, pero en los barrios como Ciudad Naranco, que es donde yo vivo y por donde más me muevo, estamos rodeados de impedimentos», añade la joven deportista, que acaba de quedar segunda de su categoría en el europeo de surf adaptado que se celebró en julio en el municipio gallego de Valdoviño (Ferrol), donde también se llevó el oro por equipos con el combinado nacional.

Uno de los problemas con los que se encuentra a diario Carmen López es «la estrechez de las aceras» en algunas de las calles de Oviedo. «Si vas con el perro guía y te cruzas con otra persona ya no puedes pasar. Ahora que tengo que ir en silla de ruedas también me doy cuenta de lo que tienen que sufrir las personas que tienen que desplazarse así siempre. Hay aceras ocupadas por árboles o por farolas que hacen que ni siquiera quepan las sillas. Tampoco caben los carritos de bebé, quienes los llevan tienen que bajar a la carretera para abrirse camino con el riesgo que eso supone», señala.

Otra de las denuncias de Carmen López tiene que ver con los pasos de cebra. El principal problema está en las baldosas punteadas (podotáctiles) que se emplean para guiar a los invidentes hasta los puntos en los que es seguro cruzar, un camino con un relieve especial que en muchas ocasiones brilla por su ausencia. No hay más que acompañar a Carmen López hasta la Losa para darse cuenta de que ese problema está presente incluso en las zonas más céntricas de Oviedo. En el trayecto desde el parque de San Pedro la joven muestra otros dos pasos que tampoco están marcados por baldosas con relieve punteado. «Cualquier día se va a producir un accidente grave y después llegarán las lamentaciones», dice Carmen López.

Los ciegos cuentan con unos mandos a distancia que sirven para activar las señales acústicas de los semáforos y así poder saber cuando pueden cruzar, «pero hay bastantes que no funcionan», explica la joven deportista, que también se queja de otros obstáculos con los que se encuentra a diario. «Algunos andamios de obra se colocan en mitad de una acera y a baja altura. Si vas con el perro igual puedes esquivarlos, pero si vas con bastón te los comes», afirma. Además, Carmen López explica que muchos comercios no están adaptados, que no pueden sacar dinero en muchos cajeros automáticos, que no tienen acceso a infinidad de aplicaciones del móvil o que no pueden ir al médico solos. «Las máquinas que te dan el turno son táctiles y te llaman sacando el número en una pantalla, así que no nos enteramos de nada», dice.