Multitud de voces para recibir el Adviento

La Catedral da la bienvenida al año litúrgico cristiano con una misa cantada por tres coros con más de 120 intérpretes

El maestro Javier Mejuto, con el policoro a su espalda.

El maestro Javier Mejuto, con el policoro a su espalda. / Irma Collín

La Catedral de Oviedo dio ayer la bienvenida al Adviento, que es el período que marca el inicio del año litúrgico cristiano y comprende las cuatro semanas previas a la Navidad, con una misa cantada por tres coros, con más de 120 voces, que hizo que los bancos del templo se quedasen pequeños para tantos feligreses. La Coral Polifónica de Asturias "Cruz de la Victoria", el Coro "Son Astur" de Oviedo y la Sociedad Coral La Felguera "Maestro Lozano" cantaron bajo la batuta del maestro Javier Mejuto y acompañó al órgano el maestro Carlos García. Los tres coros, colocados a la izquierda del altar mayor, fueron los encargados de abrir la liturgia. Los cantantes, entre los que había voces masculinas y femeninas, vistieron negro solemne y aprovecharon las paredes del templo como caja de resonancia de su interpretación.

"Nos animamos por primera vez en 2021 y, por desgracia, en aquel momento cantamos con mascarilla. Después de dos años hemos querido retomarlo, porque fue muy bonito", explicaba el director, el maestro Mejuto. La iniciativa de ofrecer una misa policoral comenzó hace dos años, en el tramo final del periodo pandémico, con una homilía en la que cantaron cuatro agrupaciones. Aquel recital, organizado dentro de los actos de conmemoración del 1.200.º aniversario de San Salvador, incluyó también al coro "Amigos de la Ribera", que en esta ocasión no pudo participar por estar inmiscuido en otros proyectos. Dicen que los feligreses de la Catedral quedaron encantados con aquella misa y durante estos años no dejaron de preguntarles por qué no repetían la actuación.

"Pensamos que ahora era el momento adecuado para poder cantar y así lo hemos hecho", concluye el director. Y si en su primera actuación llevaron mascarilla, lo que supuso una dificultad añadida, lo fue tanto a nivel lírico como estético, y el director reitera la importancia de esta nueva etapa en la que pueden volver a prescindir de ella.

 I. Collín

Vista general de la Catedral. / Irma Collín

Dirigir al conjunto coral no ha sido difícil, en opinión de Mejuto, porque los tres grupos comparten director. Trabajan por separado y, unos días antes, se juntan para hacer ensayos colectivos aunque en esta ocasión no ha sido exactamente así. "Había una misa anterior, hemos llegado diez minutos antes y nos hemos colocado a la sorpresa de lo que pueda salir", detalla el maestro, que confiesa que no hubo ensayo con el organista ni hicieron uno previo en esta ocasión.

El repertorio lo han confeccionado para adaptarse a la liturgia, ya que cada año cambian las palabras y los salmos adecuándose al mensaje del Adviento de 2023. Arrancó con el canto de entrada del primer domingo de Adviento, al que siguió el "Kirye" de la Misa Brevis de Jacob De Haan, el "Ave María" de William Gómez y el "Sanctus" de la Misa Brevis de Gounod, además de otras piezas. "Creemos y confiamos en que el canto une y qué mejor manera que juntarnos para hacerlo", celebró Mejuto, quien espera que a partir de ahora esta misa cantada se convierta en una cita de encuentro anual en la Catedral.

El mensaje que quiso transmitir la Iglesia en la homilía de Adviento es que en este periodo se prepara la celebración de la Navidad, algo que tiene mucha más trascendencia que el comercio y los gastos superficiales. "Celebramos el nacimiento del hijo de Dios, Jesucristo. Por amor se hizo uno de nosotros y asumió la naturaleza humana para ayudarnos", proclamó el Deán, Benito Gallego Casado.