El Principado destina un millón a la pasarela entre las estaciones de Oviedo, un proyecto atascado desde 2009

También se plantea la creación de un intercambiador de autobuses en el HUCA

El futuro intercambiador de autobuses en el HUCA.

El futuro intercambiador de autobuses en el HUCA. / LNE

El Principado destinará casi un millón de euros del presupuesto asignado para Oviedo de cara al año que viene –un total de 37,6 millones– a convertir en realidad el eterno proyecto de la pasarela intermodal que unirá la estación de tren de la calle Uría con la terminal de autobuses situada en Pepe Cosmen, una iniciativa que ya se puso sobre la mesa en el año 2010, cuando el socialista Vicente Álvarez Areces todavía era presidente regional. El paso entre ambas terminales ya tiene una galería abierta desde la estación de Uría hasta el conocido como edificio Goncesco, sobre el puente de Nicolás Soria, pero el paso de los años exige ahora ponerla al día y, lo más importante, completar esa conexión peatonal hasta la terminal de autobuses.

Aunque el gobierno de Areces se mostró dispuesto a asumir la obra, el dinero nunca llegó a la ciudad. Tras aquel revés, fue el Ayuntamiento de Oviedo, con el popular Agustín Iglesias Caunedo como alcalde, el que anunció que tomaba las riendas del asunto asignándole incluso una partida presupuestaria en el ejercicio de 2014. Sin embargo, el proyecto encalló de nuevo por problemas administrativos derivados de que las obras afectarían a un aparcamiento subterráneo que hay en la zona. Superado ese escollo, el Ayuntamiento relanzó el proyecto a comienzos de 2015, con el objetivo de licitar la obra y hacerse cargo de su ejecución, para, después, reclamar al Principado su coste en base a los compromisos adquiridos previamente por la administración autonómica. El proyecto volvió a retrasarse y quedó en vía muerta municipal con el anterior tripartito de izquierdas (IU, PSOE y Somos), que no lo consideró una prioridad para Oviedo. Ahora, coincidiendo con la llegada del AVE a la ciudad, la pasarela entre estaciones vuelve a relanzarse.

La conexión intermodal entre las terminales no es el único proyecto que se contempla para Oviedo en los presupuestos regionales del año que viene. El Principado ha destinado 355.000 euros a la construcción del colegio de educación especial de Montecerrao, que sustituirá al actual centro de Latores y cuya obra comenzará a finales del próximo ejercicio. La Consejería de Educación ya tiene encargada la redacción del proyecto, que espera recibir en breve. A partir de ahí, se sucederán los procesos de revisión, licitación y adjudicación, de modo que los trabajos de construcción comenzarán antes de que finalice 2024. La partida recogida en el proyecto de presupuestos se ajusta al montante que se podrá ejecutar el año que viene.

También en el ámbito educativo, están previstos 11.384.997 euros para el IES La Corredoria II y 2.072.159 para el de La Florida. En los presupuestos se contemplan además 4.237.000 para la ampliación del Museo de Bellas Artes, un dinero procedente del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia recogido en el apartado de inversiones de la Consejería de Presidencia, Reto Demográfico, Igualdad y Turismo. La viceconsejería de Cultura aumentará también su aportación al museo en 275.000 euros.

En cuanto a infraestructuras, el proyecto de presupuestos incorpora, entre otras inversiones, una partida ampliable de 50.000 euros para iniciar las obras de remodelación de la glorieta de Luis Oliver, otra de 1.125.000 para el puente de Olloniego, los 979.897 para la pasarela intermodal entre las estaciones de tren y autobuses o 582.245 para el intercambiador de autobuses en Llamaquique.

Una marquesina para los autobuses del HUCA

Los presupuestos regionales prevén una partida de 1.811.596 euros para un intercambiador de autobuses en el HUCA. El intercambiador, que se licitará durante el primer trimestre y estará en la zona baja del hospital, tiene un plazo de ejecución de seis meses. El proyecto incluye aparcamiento para autobuses, zona de espera con mobiliario urbano y baños autolimpiables. Desde el intercambiador partirán unos «tapices rodantes» –pasarelas peatonales similares a las escaleras mecánicas, pero sin escalones– que llegarán hasta consultas externas salvando el desnivel. Costarán 2,2 millones.