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Análisis del Oviedo en la primera vuelta: Entre dos tierras

La apuesta por la cantera y la sensación de que el equipo va a más, razones para el optimismo - El pobre rendimiento en casa y los malos números contra los de arriba lastran las opciones al play-off

Real Oviedo

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La visión optimista: un equipo fuerte, que es el que gana más duelos y recupera más balones de SegundaSi hace unos meses al aficionado azul le hubieran dicho que el Oviedo saldría a competir en La Rosaleda con Jimmy y Javi Mier en el doble pivote, el anuncio, al

Si hace unos meses al aficionado azul le hubieran dicho que el Oviedo saldría a competir en La Rosaleda con Jimmy y Javi Mier en el doble pivote, el anuncio, al menos, le hubiera sorprendido. Y no es que la pareja de canteranos no desentonara, sino que fueron de lo más destacado de un muy buen Oviedo, sin premio de la victoria, en Málaga. Esa naturalidad en la toma de decisiones mirando hacia la cantera, ese cuidado por el material propio, es la mayor fortaleza que ha mostrado el Oviedo de Ziganda en lo que va de temporada, la mitad exactamente. Una parte del campeonato que los azules han completado en mitad de la tabla, a la misma distancia, 7 puntos, del play-off como del descenso. Sin embargo, si existiera una clasificación de sensaciones, el Oviedo estaría algunas posiciones más arribas.

Al tema de la cantera hay que darle su importancia. Por lo que significa de identificación para el aficionado y por la ayuda que supone en etapas como esta, de penurias económicas. Sacar canteranos útiles es el negocio más rentable del fútbol.

Y el Oviedo va camino de formar unos cuantos en el fútbol profesional. De Borja ya se intuía que sería importante tras su irrupción de la temporada pasada. Jimmy ha sabido aprovechar su momento para demostrar que siempre está listo. Lucas ha asomado la cabeza siempre con notable rendimiento. Viti y Riki buscan el foco. Pero la presentación más novedosa ha sido la de Javi Mier, uno de los preferidos del Cuco, siempre dispuesto a ayudar en la función que se le asigne.

La apuesta firme de Ziganda deja por primera vez la sensación de que hay un proyecto entre manos, de que no se trata solo de una moneda al aire (a pesar del número importante de cedidos, seis) como ha sucedido en los últimos años. El Oviedo quiere aspirar al play-off, sí; pero las consecuencias de esta temporada tendrán eco en las próximas.

Los números. En cuanto a las fortalezas estrictamente futbolísticas, el equipo de Ziganda se ha mostrado durante la primera vuelta como un conjunto preparado para la pelea. Es hábil en el cuerpo a cuerpo. Los azules son el equipo de Segunda que más duelos gana (1.267) y más balones aéreos se lleva (526), síntoma claro de que le va el estilo directo. También son los de Ziganda hábiles en la presión. Lo muestra el hecho de que son el equipo de segunda que más balones han recuperado: 1.231.

Los azules son el equipo de Segunda que más duelos gana (1.267) y más balones aéreos se lleva (526)

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Los destacados. Difícil tarea la de elegir al jugador más importante. Pero en todas las quinielas deberían aparecer los mismos nombres. Nahuel, por ejemplo. Recuperado para la causa por Ziganda, que le ha encontrado acomodo en la media punta. Talento a raudales y, quizás menos esperado, integración exacta en las labores defensivas. Leschuk es otro de los que está brillando: más por su aportación que por su voracidad en el gol, cuatro goles.

Un estético Femenías, el Tejera más maduro, las apariciones de Sangalli o los detalles de Borja también deben aparecer en la colección de “highlights” azules en lo que va de campaña.

La visión pesimista: pobres números en casa y malos resultados ante los favoritos

Las sensaciones quedan en un segundo plano cuando aparecen los números. Son las cifras las que indican la nota que se debe poner a este Oviedo. Y estas dicen que los azules navegan lejos, a 7 puntos de distancia, del play-off de ascenso, la tierra prometida aunque nadie en el club se atreva a pronunciarlo abiertamente. El equipo apunta maneras, pero la clasificación demuestra que aún debe madurar si quiere que se le empiece a tratar como un serio candidato al ascenso a Primera.

A Ziganda le tocó reconstruir su equipo el pasado verano, perdiendo piezas importantes por el camino (Lunin, Luismi, Bárcenas, Berjón u Ortuño) y cerrando la llegada de nuevos puntales con el tiempo justo para comenzar la competición. Y ese inicio con problemas aún pesa. Porque el Oviedo tardó en arrancar, concedió demasiado y le costó adquirir los automatismos. En la jornada 9, los azules sumaban 7 puntos. Un camino demasiado empinado por remontar.

Borja Sánchez, en Ponferrada LOF

Si hay un aspecto que se echa de menos respecto al fenomenal desenlace de la temporada pasada (con números de ascenso) es el rendimiento defensivo. Los números no son del todo malos, pero sí mejorables: 22 goles en contra, lejos de la solidez de los candidatos. La idea de equipo rocoso, áspero para los rivales, solo se ha logrado a ratos. Los problemas en las jugadas a balón parado y las distracciones en algunos momentos de los partidos se han traducido en una pérdida de puntos que limitan las opciones al play-off.

Los números. Las cifras no engañan. Al Oviedo le cuesta llevar el peso de los partidos. De ahí que su porcentaje de envíos buenos sea del 70,3% y solo haya dos equipos con un acierto más pobre: Lugo y Alcorcón. El juego de asociación es uno de los asuntos a mejorar en la segunda vuelta.

Se nota, por ejemplo, en los partidos en el Tartiere. Ante rivales que se adelantan en el marcador o que, directamente, rechazan tener el balón, el Oviedo se atora. Le cuesta atacar a rivales cerrados. Los números en casa no son los de un candidato al ascenso. Los de Ziganda han logrado hasta la fecha 14 puntos en 11 partidos, lo que significa haber logrado el 42,4% de los puntos en juego. Solo son el 14.º conjunto de Segunda como locales.

Otro aspecto mejorable es el rendimiento ante los conjuntos de arriba, ante los gallitos de la categoría. El Oviedo solo ha ganado a uno de los ocho primeros clasificados. Lo hizo, eso sí, en el duelo más especial, contra el Sporting en el Carlos Tartiere: 1-0. El saldo ante el resto de favoritos es mucho menos amable: derrotas ante Espanyol (0-2), Almería (1-2) Leganés (2-1), Ponferradina (1-0) y Girona (1-0), y empates ante Mallorca (2-2) y Rayo Vallecano (1-1). Si el equipo quiere aspirar a cotas más altas no le pueden temblar las piernas en los grandes escenarios.

El Oviedo solo ha ganado a uno de los ocho primeros clasificados: ante el Sporting en el Tartiere

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Las decepciones. Ha habido fichajes que no han logrado acoplarse a la rutina. Rafa Mujica, Cedric, Aburjania y Brazão son los ejemplos más claros. Ziganda no les ha encontrado acomodo en el equipo y cuando han gozado de protagonismo no han terminado de dar el salto. Algunos no seguirán en la segunda vuelta.

De los centrales, que han ido cambiando con el paso de las jornadas, se espera un paso adelante en lo que resta de campeonato. Igual que de Rodri, lesionado durante la mayor parte de la primera vuelta.

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