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La intrahistoria de la recuperación del Leschuk en el Oviedo y como lo motivó Ziganda: "Está con muchas ganas"

“Está muy motivado, quiere responder a la apuesta que el club hizo por él”, dice su entorno

Leschuk,  ante el  Castellón.

Leschuk, ante el Castellón.

Varios jugadores del Oviedo dicen que en las últimas semanas ha tenido un cambio de chip. Que ha superado ya la ansiedad goleadora de inicios de año y que, pese a no marcar, ganar el derbi fue un chute de adrenalina y elevó su moral de cara al final de Liga que le viene por delante al Oviedo.

Y es que Blanco Leschuk, el delantero del Oviedo, ha recuperado la sonrisa en el momento clave. No se le caen los goles, nunca ha sido así en su carrera, pero en las últimas jornadas, una vez recuperada la titularidad tras el breve impasse de Rodri como nueve, ha vuelto a lucir su principal virtud en el equipo azul: el trabajo. En El Molinón salió vencedor de la mayoría de los duelos individuales, la especialidad de la casa. Lo demuestra un dato de Leschuk de la presente temporada: el argentino ha ganado el 56% de las disputas aéreas. En total, se ha llevado 164 duelos de 277. El porcentaje solo lo supera Barreiro, el ariete del Lugo, que gana el 60% de los citados duelos.

Ese registro de Leschuk, una característica que no han tenido los arietes que han pasado por el Oviedo en los últimos años, explica su temporada. Sus detractores ponen el foco en su escasa aportación goleadora, con solo cinco goles. Sus defensores, en cambio, destacan precisamente su fiereza en los duelos de las segundas jugadas, clave para que el Oviedo actual reparta el gol en la mayoría de sus jugadores. Sangalli y Nahuel, con cinco goles cada uno, comparten el estatus de máximo goleador con el Tiburón.

El protagonista, que es el delantero, no se conforma con haber recuperado la influencia perdida, sino que espera aprovechar los siete partidos que quedan de Liga para al menos igualar los nueve goles que logró con el Málaga hace dos campañas. Fue su apuesta de final de curso y en El Requexón dicen que la mantiene. “Hablé hoy (por ayer) con él y está con ganas y muy motivado. Solo le está faltando el gol, pero tiene mejores sensaciones y para él ganar el derbi con el Oviedo fue muy importante. Todo el equipo se liberó con esa victoria”, dice Rodrigo Lovelle, agente del delantero del Oviedo, que también representa los intereses de Borja Valle.

“Gustavo (Leschuk) está muy agradecido al Oviedo, me lo dice siempre que hablamos del equipo, y espera compensar la apuesta que en su momento hizo el club y agradecer el cariño de la afición, que lo ha notado pese al fútbol a puerta cerrada”, asegura el representante gallego.

En la recuperación anímica de Leschuk ha tenido mucho que ver el Cuco Ziganda, que en los últimos días ha tenido varias charlas con el futbolista en la ciudad deportiva.

El Cuco ha utilizado con el Tiburón la dieta del palo y la zanahoria. Primero, banquillo. Luego, trabajo individual para volver a recuperar las mejores armas del delantero. Y también psicología. Porque en el vestuario del Oviedo hay quien vio como una estrategia de motivación el último ensayo del Cuco antes del derbi. Rodri estaba en la teórica alineación titular el día antes del partido, pero el elegido acabó siendo Leschuk para sorpresa general.

El resultado fue un delantero muy motivado para el partido que se hizo grande en la primera parte y ganó casi todos los duelos. Ziganda le felicitó por su “trabajo sucio” tras el partido. Leschuk prácticamente no pisó el área del Sporting y su área de influencia se centró en la parte derecha del campo de los rojiblancos, lugar donde iban los envíos largos de la defensa y de Femenías. “Salió muy contento del partido. Gustavo es delantero y siempre quiere marcar, pero su apoyo al equipo se ve en partidos así”, destaca su agente.

A Leschuk le quedan siete partidos por delante antes de regresar a Turquía, donde tiene contrato con el Antalyaspor. A la espera de resolver su futuro, para el delantero es básico hacerse fuerte de aquí a final de Liga, y así tener todas las posibilidades abiertas.

“Ahora solo está centrado en el Oviedo. Quiere hacer goles hasta final de temporada y luego hablaremos de su futuro”, finaliza el agente de Leschuk, que vuelve a sonreír.

La influencia de Leschuk en Gijón

Blanco Leschuk fue el delantero titular del Oviedo en El Molinón aunque su influencia en el juego estuvo alejada del área de Mariño. Como se aprecia en el mapa de calor que acompaña esta información, el ariete argentino tuvo una influencia especial en la parte derecha del ataque azul, recibiendo los balones en largo de la defensa azul y del portero.

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