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Llegó el gran día del Oviedo en Las Palmas: "Volved con una victoria"

El club azul despachó 67 entradas para el partido esta semana y en la isla se vivirá un gran ambiente, con más de 30.000 espectadores

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Las imágenes de la despedida al Oviedo en el aeropuerto

Es inevitable que antes de un partido como el de esta noche en Las Palmas (22.00 horas, Movistar) entre cierto tembleque. Lo que no quiere decir que no haya ilusión, que la hay. Y optimismo, que se nota en la ciudad y se respira en la Asturias oviedista. “Por eso venimos: ¡Vamos Oviedo!”, animaba ayer, bien equipada con la camiseta del Oviedo, María José García, una joven matrona de Avilés que se enteró por la mañana que la expedición azul estaría en el aeropuerto a mediodía y ahí se plantó. Ella no puede ir a Las Palmas, pero sí puede animar al Oviedo. “Va a ser un partido muy complicado, pero podemos hacerlo”.

Tiene razón García. Será complicado, con la ciudad de Gran Canaria en pie de guerra ante la visita del Oviedo, en un ambiente sin precedentes cercanos en la isla. También será ilusionante, porque el desenlace de la misión tiene un sabor que da gusto y cosquilleo. El equipo azul juega esta noche uno de los encuentros más importantes en lo que va de siglo. Un duelo completamente trascendental para poder seguir adelante en la lucha por el play-off, la pasarela que puede llegar a la meta de Primera División. Regresar a la élite nunca estuvo tan cerca para el Oviedo en todos estos años. Y todo pasa por al menos puntuar hoy en Las Palmas. “Volved con una victoria”, les pedía a los jugadores Ángel García, el padre de María José, que como su hija se fotografió prácticamente con todos los jugadores del Oviedo. Estos radiaban tranquilidad y calma. “Lo intentaremos, lo intentaremos. Podemos hacerlo”, les dijo Tarín al padre y a la hija, que no cesaban en su apoyo.

El Oviedo planteará un partido con mucha garra y reforzará la medular

La expedición azul llegó al aeropuerto alrededor de las 12.00 horas en autobús. Todo eran buenos gestos. Confianza total. Poco antes, en un vehículo particular, llegó Federico González, asesor del grupo Carso, que, amable y sonriente, con chaqueta de chándal del Oviedo, departió con los presentes en el exterior de la terminal. Rubén Reyes, todavía director deportivo y pendiente de irse al Getafe, llegó temprano al aeropuerto y pasó el control antes que los jugadores.

Después llegó el autobús del Oviedo, con el Cuco Ziganda sentado en primera fila. Los futbolistas se fotografiaron con varios aficionados y se dirigieron a pasar el control previo a embarcar. En su avión viajó la familia Martínez Casero. El pequeño, Pelayo, de 1 año, se preparaba para volar por primera vez. “A ver si da suerte al Oviedo”, bromeaba su padre, Nacho Martínez, oviedista hasta la médula y buen amigo de un ilustre ex como Saúl Berjón, que movió contactos para conseguirles entradas. “Nos vale el empate, pero mejor regresar con una victoria”, explicaba Ana Casero, la madre de Pelayo. El Oviedo se entrenó ayer en la isla y permanecerá concentrado hasta que llegue la hora del partido.

En Gran Canaria se vive un gran ambiente, pero el Oviedo no estará solo en el estadio de Las Palmas. El club azul vendió 67 entradas de las 100 que puso a la venta para la afición azul. Además, varios asturianos que residen en la isla estarán apoyando al equipo en un estadio en el que se prevé una entrada que supere los 30.000 espectadores. Una auténtica caldera para luchar por el play-off en la que se ha volcado toda la ciudad. La sede del Cabildo se iluminó ayer con el escudo de la UD Las Palmas, habrá un mosaico especial en el estadio e infinidad de actividades para crear ambiente. La afición canaria también ha organizado una despedida al equipo en el autobús. Todo por lograr un billete para un play-off en el que el Oviedo quiere estar presente.

La parte deportiva

El Oviedo se juega esta noche gran parte de sus opciones para entrar en un play-off de ascenso y planteará un partido muy físico, basado en la presión y la garra que caracteriza al equipo del Cuco Ziganda. El técnico navarro dará hoy a conocer la alineación a sus jugadores, aunque en la plantilla no se esperan grandes novedades. No obstante, el Cuco ya ha sorprendido en más ocasiones cuando se trata de partidos importantes.

En el vestuario se espera la alineación habitual de los partidos de fuera de casa, con un 4-3-3 que refuerce el centro del campo y que pueda ayudar en la presión a los canarios, que basan su juego en el control de balón con hombres como Jesé o Viera. Este último llega al partido en un gran estado de forma y será uno de los hombres a marcar en corto por los de Ziganda. Si el navarro opta por el plan esperado, el Oviedo podría formar con: Femenías; Carlos Isaac, Calvo, Costas, Cornud; Luismi, Brugman, Mier; Viti, Borja Sánchez y Bastón. La única baja es la de Lucas por lesión. Las Palmas, que llega al partido con dos empates y tres victorias en sus últimos partidos, tiene tres bajas: Coco, Hernani y Enzo. El conjunto de García Pimienta saldrá con un esquema similar al del Oviedo, por lo que se plantea un duelo táctico entre los dos entrenadores.

El Oviedo tiene muy claras las cuentas que le llevan al play-off. Tiene 65 puntos y es quinto, con un punto más que los canarios. Necesita al menos un empate para depender en la última jornada de sí mismo. Si los azules no pierden hoy y ganan al Ibiza, jugarán el play-off. Una derrota, en cambio, complicaría todos los planes, ya que Las Palmas adelantaría al Oviedo y al Girona le bastaría con sumar 4 puntos de los seis en juego para pasar a los azules. La Ponferradina es el tercer equipo que acecha. Tiene 63 puntos, pero el gola-verage perdido con los azules. De ahí que, si empatan hoy los de Ziganda, los bercianos quedarían por detrás en la tabla aunque ganasen su encuentro.

Los rivales por el play-off juegan todos a las 22.00 horas. El Girona recibe al Mirandés, que no se juega nada, y la Ponferradina hace lo propio ante el Leganés, que tampoco tiene nada en juego. Lo que hay en juego, en cambio, es jugar una promoción.

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