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Las peñas le piden al Oviedo un carné especial para los seguidores que residen fuera de Asturias

El abono, de precio reducido, incluiría descuentos para los partidos que se disputen en el Tartiere. La Aparo también solicita el regreso de las líneas azules, la sectorización o premiar la fidelidad y la asistencia

La afición azul, en Alcorcón, observando a Borja Sánchez. | Área 11

Sacar el carnet del Real Oviedo, con precios tradicionalmente poco flexibles, se convierte para los aficionados residentes fuera de Asturias en un acto de generosidad. Muchos seguidores pueden pagar anualmente 350 euros para asistir a un par de encuentros por temporada. Hay un trasfondo sentimental, por supuesto: mantener ese vínculo con el club y un número de socio que se convierte en algo así como la identidad oviedista. Pero las dificultades para asistir a los choques desde lejos de Asturias también dejan a muchos seguidores azules por el camino. Por eso, las peñas azules ya le han transmitido al club un listado de ideas de cara a la próxima campaña de abonados entre las que destaca la creación de un carnet para aquellos que residan fuera de Asturias y que facilite, a precios moderados, la asistencia de estos al Tartiere cuando tengan ocasión de hacerlo.

La propuesta está incluído en las ideas que las peñas han trasladado a la directiva del Oviedo para lanzar la campaña de socios de la temporada 2022/23, prevista en torno al 10 de julio. La creación de este carnet surge de las demandas de las peñas radicadas fuera de Asturias y son acogidas por las mismas con especial ilusión.

La iniciativa lanzada por la APARO se basa en ofrecer un carnet a coste reducido, que deberá estipular el club, y que ofrece al seguidor la posibilidad de adquirir entradas sueltas para los partidos de casa a un precio más bajo que el de venta al público en general. La localidad se compraría a través del portal del abonado. “En todo caso”, matiza María Joglar, presidenta de la APARO, “si sumas el precio de los 21 partidos en casa más el del carnet no puede ser inferior al abono normal”.

El club, dicen los peñistas, ha acogido la idea con buena predisposición y promete hacer números para ver su viabilidad. Donde sí ha gozado de un éxito inmediato ha sido entre los aficionados residentes fuera de Asturias. “Lo hemos comentado en el grupo de whatsapp de la peña y la gente ha reaccionado muy bien. Mucha gente me ha dicho que con ese carnet volverían a ser socios. Incluso los que en su día se borraron. Ya va siendo hora de que en el club se acuerden de nosotros”, señala Sergio Vázquez, presidente de la Peña Azul de Barcelona.

Para el Oviedo, la medida puede ser interesante desde el punto de vista económico. El caso de la Peña Azul Furacu, una de las dos que existen en Madrid, es representativo. “Acabamos la temporada con entre 80 y 100 socios en la peña. De ellos, calculo que unos 10 o 15 somos abonados del Oviedo”, señala Pedro Górriz, uno de los creadores de Furacu. La implantación de este carnet ofrecería a unos 90 aficionados de Furacu una medida de identificación con la entidad. “Hay gente que se ha pasado a la zona del Aramo (la más barata del estadio, con un abono de 99 euros), pero algunos ni se plantean ser abonados porque no les merece la pena. Creo que una modalidad como esta sí que funcionaría”, indica Górriz.

El partido del Oviedo ante el Ibiza, en imágenes Miki López

En Barcelona, los números son similares. “Creamos la peña en 2013 y tendríamos unos 20 o 25 socios del Real Oviedo. Ahora aguantamos menos de 10”, revela Sergio Vázquez. “Ojalá el club recoja el guante”, añade el seguidor. “Independientemente de que funcione o no económicamente, impulsar medidas así demostraría que el club al menos tiene en mente iniciativas para los que estamos fuera”, defiende Górriz.

Sacar el carné del Real Oviedo se convierte para los aficionados de fuera de Asturias en un acto de generosidad. Muchos seguidores pagan 350 euros para asistir a un par de encuentros por temporada. Hay un trasfondo sentimental, por supuesto: mantener ese vínculo con el club y un número de socio que se convierte en algo así como en su identidad oviedista. Pero las dificultades para asistir a los choques desde lejos de Asturias también dejan a muchos seguidores azules por el camino. Por eso, las peñas azules ya le han transmitido al club un listado de ideas de cara a la próxima campaña de abonados, entre las que destaca la creación de un carné para aquellos que residan fuera de Asturias y que facilite, a precios moderados, la asistencia de estos al Tartiere cuando tengan ocasión de hacerlo.

La creación de este carné surge de las demandas de las peñas radicadas fuera de Asturias y son acogidas por las mismas con especial ilusión. La iniciativa se basa en ofertar un carné a coste reducido, que deberá estipular el club, y que ofrece al seguidor la posibilidad de adquirir entradas sueltas para los partidos de casa a un precio más bajo que el de venta al público en general. La localidad se compraría a través del portal del abonado. “En todo caso”, matiza María Joglar, presidenta de la Aparo, “si sumas el precio de los 21 partidos en casa más el del carné no puede ser inferior al abono normal”.

El club, dicen los peñistas, ha acogido la idea con buena predisposición y promete hacer números para ver su viabilidad. Donde sí ha gozado de un éxito inmediato ha sido entre los aficionados residentes fuera de Asturias. “Lo hemos comentado en el grupo de whatsapp de la peña y la gente ha reaccionado muy bien. Muchos me han dicho que con ese carné volverían a ser socios. Incluso los que en su día se borraron. Ya va siendo hora de que en el club se acuerden de nosotros”, señala Sergio Vázquez, presidente de la Peña Azul de Barcelona.

"Muchos me han dicho que con ese carné volverían a ser socios. Incluso los que en su día se borraron. Ya va siendo hora de que en el club se acuerden de nosotros”

Sergio Vázquez - Presidente de la Peña Azul de Barcelona

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Para el Oviedo, la medida puede ser interesante desde el punto de vista económico. El caso de la Peña Azul Furacu, una de las dos que existen en Madrid, es representativo. “Acabamos la temporada con entre 80 y 100 socios en la peña. De ellos, calculo que unos 10 o 15 somos abonados del Oviedo”, señala Pedro Górriz, uno de los creadores de Furacu. Este carné ofrecería a unos 90 aficionados de Furacu una medida de identificación con la entidad. “Hay gente que se ha pasado a la zona del Aramo (la más barata del estadio), pero algunos ni se plantean ser abonados porque no les merece la pena. Creo que una modalidad como esta sí que funcionaría”, indica Górriz.

En Barcelona, los números son similares. “Creamos la peña en 2013 y tendríamos unos 20 o 25 socios del Real Oviedo. Ahora aguantamos menos de 10”, revela Sergio Vázquez. “Ojalá el club recoja el guante”, añade el seguidor. “Impulsar medidas así demostraría que el club al menos tiene en mente iniciativas para los que estamos fuera”, defiende Górriz.

En manos del club quedan, además, otras cuestiones, como si ese carné permitiría mantener el número de socio (poco probable) o los requisitos para optar a él (previsiblemente estar censado fuera). Además, podría incluir otras ventajas, como preferencia a la hora de optar a las entradas que los rivales cedan al Oviedo en los desplazamientos de la temporada.

Más propuestas

La creación de un abono para los de fuera es la idea más innovadora dentro del listado elaborado por la Aparo para el club. Además, las peñas esperan que el Oviedo recupere las líneas azules (red de desplazamiento desde diversos lugares de Asturias al Tartiere), un abono especial para reubicar a los peñistas, fomentar la asistencia de familias al campo, la sectorización del estadio, descuentos por fidelidad y asistencia, regular la cesión de abonos y los cambios de asiento por situaciones excepcionales.

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