Carrión agita sus alas: el técnico prueba con dos nuevos extremos ante las previsibles bajas

El técnico basa la sesión en atacar por las bandas, con Romario y Moyano de extremos ante las previsibles bajas de Viti y Paulino

Romario, entre Masca y Sesé, ayer en El Requexón. | N. A.

Romario, entre Masca y Sesé, ayer en El Requexón. | N. A. / Nacho Azparren

Nacho Azparren

Nacho Azparren

El ejercicio consistía en algo tan sencillo como llevar el balón a las bandas y encontrar soluciones al gol. De un lado, Romario Ibarra abría el campo, retando a su par, el de peto, cada vez que recibí al pie. Del otro, Moyano se movía con más libertad entre el flanco y posiciones interiores. Entonces era Lucas el que sorprendía llegando desde atrás. Borja Bastón y el resto de delanteros trataban de encontrar el premio de una jugada que nacía en la banda. El Oviedo ya prepara concienzudamente la cita ante el Espanyol del viernes, un duelo que tiene pinta de cocinarse en la banda.

Allí, en las alas, es donde Carrión pone énfasis y también desde esa posición llegan las preocupaciones. Porque Viti y Paulino tampoco se ejercitaron en el entrenamiento de ayer y, a la espera de los resultados de las pruebas médicas efectuadas ayer, tienen bastante complicado llegar a tiempo para el duelo del Tartiere. Toca renovar el ataque en esa zona.

Romario Ibarra y Sebas Moyano parecen los elegidos para que no se noten las ausencias. Son los dos únicos extremos puros que le quedan a Carrión y la solución ideal si el entrenador no quiere retocar su esquema o resituar a otros hombres. Los dos llegan en momentos diferentes a la cita contra el Espanyol, uno de los favoritos al ascenso directo.

Para Sebas Moyano, el salto a la titularidad supondría una ocasión para reivindicar su rol en el equipo. El ex del Lugo era básico en los planes de Cervera. El cántabro alabó en varias ocasiones su predisposición y fútbol vertical que casaba con el estilo que él quería imponer. Pero la llegada de Carrión le dejó en un segundo plano. Sigue siendo importante en los esquemas, ya que el catalán siempre recurre a él y le ha premiado con algunas titularidades. Pero la sensación es que, si están todos los futbolistas al cien por ciento, sus extremos preferidos son Paulino y Viti.

Con Romario Ibarra todo parte de cero. Porque hasta ahora no ha demostrado las cualidades que se intuían con su fichaje. Las lesiones no le han puesto las cosas fáciles, pero tampoco él ha logrado dar ese paso adelante que se esperaba de un mundialista con Ecuador.

"A lo largo de la carrera de un futbolista es normal pasar momentos de lesiones, aunque hacía tiempo que no lo vivía. Venía de temporadas muy buenas con Pachuca, con un nivel muy alto y siendo parte fundamental del título logrado en México", explicó ayer el ecuatoriano en la sala de prensa. "Aún puedo aportar desequilibrio por la banda, asistencias y gol", añadió.

Cazorla sigue al margen. Al margen de los experimentos en los extremos, el entrenamiento tenía la curiosidad de saber si Santi Cazorla había mejorado de sus molestias y podía estar en el equipo. Pero no lo hizo. El internacional sigue al margen del equipo y, aunque a finales de la semana pasada reinaba el optimismo con que estuviera ante el Espanyol, cada sesión que se pierde le resta opciones de entrar en la lista.

Otro que está entre algodones es Alemão. El brasileño se retiró en la primera sesión, la del lunes, debido a unas molestias que sigue arrastrando. Ayer salió con el resto de compañeros, pero tras completar el calentamiento se retiró al gimnasio para un entrenamiento más liviano. Se confía es que la dolencia no vaya a más y pueda estar disponible el viernes.