El Oviedo cae en Copa ante el Castellón: crónica del partido (2-1)

Los azules tuvieron ocasiones, pero fueron peores que un Castellón muy ofensivo

Lucas Cadete (Castellón)

El Oviedo volvió a decir adiós a la Copa del Rey. Lo hizo ayer de modo prematuro, eliminado por un Primera Federación, el Castellón, más ambicioso y que fue mejor en el cómputo global. El equipo azul tuvo opciones hasta el final en una noche con muchos suspensos y quizá únicamente el brote verde de Alemão, que metió su primer gol como oviedista. 

 El Oviedo cogió con ganas el partido y Alemão dejó solo a Sesé, cuya ocasión salvó con apuros el meta Schwake. Los oviedistas llegaban en oleadas, forzando tres córneres antes del paso por el minuto diez. Y en el tercero, la peinada de Álex Cardero encontró de nuevo la manopla de Schwake para salvar a los albinegros. Percutían los asturianos y Moyano fue el siguiente en intentarlo con un zapatazo que se escapó por encima del travesaño. Pero poco a poco, sin verlo venir, el Oviedo se metió más atrás y el Castellón empezó a dominar. Una jugada entre Suero y Traoré la culminó el primero con un potente disparo que se fue por encima del travesaño tras rozar en la cruceta. Fue clarísima. Al minuto, otro susto tras otra internada de Traoré, que estaba enloqueciendo a Lucas desde la banda izquierda. La buena salida del Real Oviedo hasta el cuarto de hora se había difuminado, con Carrión cada vez más desesperado ante lo que iba viendo sobre el rectángulo de juego. Un chispazo ofensivo asturiano lo cortó Chirino cuando Alemão estaba presto a rematar, pero fue un oasis en el desierto con otro aviso castellonense.

2
Castellón
1
Real Oviedo
1-0, min. 40: Suero. 2-0, min. 49: Gronning. 2-1, min. 56: Alemão.
Castellón
Schwake (1);

Chirino (1), Granero (1), Jozhua (1), Antón (1), Villahermosa (1);

Iago Indias (1), Moyita (2), Traoré (3);

Suero (1) y Gronning (2).
Cambios

Julio Gracia (1) por Javi Antón, min. 68. De León (1) por Moyita, min. 68. Alberto (1) por Jozhua, min. 76. Medunjanin (1) por Suero, min. 76.

Real Oviedo
Braat (2);

Lucas (0), Luengo (1), Dani Calvo (1), Pomares (1);

Sesé (1), Camarasa (0), Jimmy (0), Sebas Moyano (1);

Cardero (1) y Alemão (2).
Cambios

Seoane (1) por Camarasa, min. 60. Colombatto (1) por Cardero, min. 60. Bastón (1) por Alemão, min. 72. Masca (1) por Sesé, min. 72. Diego (s. c.) por Moyano, min. 85.

Árbitro: Óliver de la Fuente Ramos (Colegio de Castilla y León). Tarjetas amarillas a los locales Moyita, Antón e Iago Indias; y a los visitantes Luengo y Sebas Moyano.

Castalia: 14.800 espectadores.

El Oviedo jugó con fuego y se quemó porque justo antes del descanso, en el minuto 40, Traoré llegó por enésima vez a línea de fondo, puso un centro que despejó Braat y Suero aprovechó su zurda y casi a puerta vacía abrió la lata. El gol fue bonito pero injusto, ya que el balón se había ido por línea de fondo. Con VAR (no hay en Copa en estas eliminatorias) no hubiese subido al marcador. 

Reaccionó son aplomo el Oviedo e incluso empató al momento, pero el remate a las mallas de Sebas Moyano a centro de Lucas fue anulado por fuera de juego. Al descanso, derrota azul. 

Tras el asueto, el Oviedo intentó ir a más, pero el Castellón volvió a salir contestón y dio pocas opciones salvo un aviso de Camarasa. El disgusto azul vino después cuando el ariete Gronning, libre de marca, cruzó el balón a las mallas a los cuatro minutos con un derechazo al palo largo. Golazo y la locura en Castalia. Decorado feísimo para los de Carrión. A los ocho minutos, de nuevo Traoré se fue de Lucas cuándo y cómo quería y obligando al lateral diestro ovetense a derribarle. Penalti más que evidente. Ahí surgió Quentin Braat, suplente de Leo Román, para evitar el 3-0 al lanzarse felino para despejar el disparo de Moyita muy cerca del poste. Respiro de alivio y una leve luz de esperanza en el horizonte carbayón.

Y más cuando apenas al minuto siguiente, Alemão recortó las distancias tras cabecear en el segundo palo un balón mordido después de un primer intento del joven Cardero, enchufando por si acaso con furia en el rechace. Del tres a cero al dos a uno, un panorama muy distinto. Y gracias de nuevo a Braat, que evitó en palomita el 3-0 local en disparo, cómo no, de Traoré.

El Oviedo lo buscaba y un remate de Pomares en la estrategia se fue por encima del travesaño. No tenía dueño la contienda, en una fase enloquecida de ida y vuelta con la entrada de Colombatto y Seoane al campo. El segundo tuvo el empate en sus botas, pero el remate se fue fuera por poco, antes de que el cuadro local fuera metiéndole cloroformo al encuentro, con posesiones más largas y cortando el ritmo.

Pomares puso el turbo por la izquierda y su centro lo remató de primeras Sebas Moyano en el primer palo, rozando el dos a dos los de Carrión. Nada más entrar la tuvo Borja Bastón con un sensacional control y chut a la media vuelta que atrapó Schwake, en los mejores minutos oviedistas. Un fallo del meta local casi acaba en gol de Bastón, y la siguiente fue para Luengo, con un cabezazo alto. 

Bastón tuvo tiempo para otra oportunidad clara, cuando chutó de primeras con la zurda un balón en largo que salió fuera. No había pausa ni respiro y Dieguito, el juvenil, debutó en el bando oviedista para tratar de dar un toque más. Julio Gracia perdonó la sentencia en un cabezazo que se fue fuera, y en el tercer minuto de añadido era el travesaño el que se alió con el Oviedo en un tiro de Manu Sánchez. Los intentos a la desesperada del Oviedo no cuajaron, y el adiós a la Copa es una triste realidad. La segunda unidad oviedista no carburó. Ya solo importa La Liga.

Carrión: «A levantar la cabeza». «Fue un partido complicado, empezamos bien, con llegadas, pero luego hubo un tramo en el que no jugamos hacia adelante y así nos metieron gol. El equipo acabó peleando, pero no fue posible», aseguró Carrión, técnico oviedista. «Tenemos que trabajar ya para el partido ante el Racing, tenemos que levantar la cabeza y a seguir», recalcó el técnico azul.