DIGESTIVO

Día Internacional del Celíaco: Los 10 síntomas que podrían indicar que sufres celiaquía

Se estima que medio millón de españoles sufren celiaquía, una reacción del sistema inmunitario al consumo de gluten, presente en cereales como el trigo, la cebada o la avena

Rafa Sardiña

Rafa Sardiña

Este jueves, como todos los 5 de mayo, se celebra el Día Internacional del Celíaco.

La celiaquía, según los últimos datos, afecta a entre un 1 y un 2% de la población española. Esto quiere decir que en nuestro país hay entre 450.000 y 900.000 personas con esta enfermedad, que es una reacción del sistema inmunitario al consumo de gluten

Es más frecuente en mujeres que en hombres, hasta el punto de que por cada dos celíacas, hay tan solo un hombre con esta enfermedad.

Y el 20% de los diagnósticos se realizan en personas mayores de 60 años, lo que demuestra que puede aparecer a cualquier edad

El gluten es una proteína que se encuentra en:

  • El trigo.
  • La cebada.
  • La espelta.
  • La avena, aunque existen variedades de este último cereal que se pueden consumir si están libres de contaminantes y certificadas. 

Como señalan los expertos, es una enfermedad infradiagnosticada, hasta el punto de que entre un 80 y un 85% de los celíacos no saben que lo son.

Con la complicación añadida de que cuando el diagnóstico llega tarde, pueden desarrollarse otras patologías asociadas a la celiaquía. Entre ellas:

  • Tiroides autoinmune. Conocida también como enfermedad de Hashimoto, es una patología que afecta a la glándula tiroides. Se produce cuando el sistema inmunitario ataca a los tejidos sanos, produciendo la muerte de las células de la tiroides que producen las hormonas. El principal tratamiento es la administración de hormonas tiroideas por vía oral.
  • Diabetes tipo I. Se estima que entre un 3 y un 8% de las personas con diabetes tipo I, una enfermedad crónica por la cual hay un nivel alto de glucosa en sangre, también son celíacas. En este tipo de diabetes, las células donde se almacena el azúcar producen poca o ninguna insulina.
  • Deficiencia selectiva de IgA. Una enfermedad del sistema inmunitario que se caracteriza por la ausencia de inmunoglobulina A (IgA), una proteína que juega un papel fundamental en la lucha contra infecciones.

"A la consulta de celiaquía nos vienen enfermos de hematología por anemia, de ginecología por problemas de fertilidad, de traumatología por osteoporosis…. Tiene múltiples manifestaciones", explica Frances Casellas Jordá, responsable del comité de nutrición de la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD).

No obstante, los síntomas más frecuentes son:

  • Pérdida de peso.
  • Fatiga.
  • Náuseas y vómitos.
  • Diarrea.
  • Dolores abdominales.
  • Anemia.
  • Distensión abdominal (sensación de abdomen hinchado).
  • Osteoporosis (solo en edad adulta).
  • Pérdida de apetito.
  • Irritabilidad, apatía o tristeza.

Como alerta la Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE), la celiaquía puede no producir síntomas, aunque siempre existe daño al revestimiento del intestino delgado. 

¿Cuál es el tratamiento?

El único tratamiento para la celiaquía es una dieta sin gluten, muy estricta, y de por vida.

Es muy importante vigilar todo aquello que se consume, porque existen muchos alimentos que contienen gluten. Esta proteína también está presente en muchos aditivos, sustancias sin valor nutricional que se agregan a productos en el proceso de elaboración y/o conservación. 

Algunos de los aditivos aptos para los celíacos, son los siguientes:

  • E-100. Común en mantequillas.
  • E-101. Se puede encontrar en purés ultraprocesados.
  • E-140. Presente en bebidas energéticas.
  • E-260. En productos cárnicos
  • E-202. Normalmente, en conservas de pescado.
  • E-300. En masas de pizza frescas y congeladas.

“Hay que recomendar al celíaco que siga la dieta y rompa definitivamente con el gluten porque, de no hacerlo, esa enfermedad se va a perpetuar y se puede complicar”, resalta el doctor Casellas.

Celiaquía refractaria: ¿Por qué es tan peligrosa?

De acuerdo al estudio "Enfermedad celiaquía refractaria", publicado en la revista Gastroenterología y Hepatología, un 5% de los celíacos padece este tipo de celiaquía. Y es una de las formas más graves de la enfermedad.

Así lo definen Santiago Vivas y José María Ruiz de Morales, del Servicio de Aparato Digestivo e Inmunología, respectivamente, del Hospital de León:

  • “La principal causa de falta de respuesta a la dieta sin gluten es la ingestión continuada y generalmente inadvertida de gluten. El diagnóstico de enfermedad celíaca refractaria se establece tras la exclusión de otras enfermedades, ante la persistencia de malabsorción y atrofia vellositaria”.

“La ingesta continuada de gluten, generalmente de una forma inadvertida y regular, es la principal causa de persistencia de la clínica”, especifican los autores de la investigación. Sin embargo, también hay que descartar los fármacos u otras sustancias que contengan gluten.

Por ello, aunque inicialmente se puede creer que se ha retirado el consumo de gluten de la dieta, hay otras causas de no mejoría de los síntomas:

  • Incumplimiento de la dieta (latente o desconocido).
  • Intolerancia a otros alimentos (lactosa, fructosa).
  • Sobrecrecimiento bacteriano. 
  • Insuficiencia pancreática. 
  • Colitis microscópica o colitis colágena. 
  • Enfermedad inflamatoria intestinal. 
  • Esprúe colágeno (depósito excesivo de colágeno y que se manifiesta con diarrea persistente con pérdida de peso).
  • Giardiasis (enfermedad diarreica).

Hay dos tipos de celiaquía refractaria:

  • Tipo I. Es el tipo menos grave.
  • Tipo II. En la mayoría de las ocasiones requiere, además de continuar con una alimentación libre de gluten, verificada siempre por un especialista, la administración de medicación como corticoides. Se usan por vía intravenosa u oral según el grado de gravedad clínica, en una dosis de 1 mg/kg de prednisona o prednisolona. También se han empleado corticoides de acción local, como la budesonida, con eficacia clínica similar. En el peor de los casos se pueden desarrollar otras patologías graves como linfoma intestinal

¿Cómo se diagnostica la celiaquía?

  • Sospecha clínica. Ya sea por la presencia de síntomas o por antecedentes familiares.
  • Serología. Como apunta FACE, "los marcadores serológicos son de gran utilidad como indicadores de la enfermedad, ya que ayudan a seleccionar a los individuos con mayor probabilidad de presentarla. La negatividad de estos marcadores no excluye definitivamente el diagnóstico".
  • Biopsia. Mediante una biopsia del duodeno proximal (parte del intestino que conecta el estómago con el yeyuno, una de las partes del intestino delgado), se confirma el diagnóstico. Esta prueba se realiza antes de establecer una dieta sin gluten. 
  • Pruebas genéticas. Son otra opción. La mayoría de los pacientes con celiaquía son positivos en HLA-DQ2, dos haplotipos (conjunto de genes que se heredan juntos).

El médico especialista en gastroenterología o digestivo es el encargado de su diagnóstico.