Los hosteleros están muy satisfechos con el resultados de las fiestas del Carmín de la Pola. Apuntan que sus establecimientos permanecieron prácticamente llenos durante el fin de semana, reduciéndose la clientela el lunes, paradójicamente, el día grande de los festejos. La recaudación ha vuelto a ir a la baja, dadas las circunstancias de pandemia mundial, que obligan a limitar el número de mesas y a acortar la hora de cierre. Precisamente, son los tan ajustados horarios lo que más lamentan los hosteleros, que, en todo caso, se muestran comprensivos con la situación: “Más vale aguantar un poco y no volver para atrás”, coinciden mayoritariamente los consultados por LA NUEVA ESPAÑA. 

En plena plaza Les Campes, Loreto García tuvo su sidrería muy concurrida todos los días de celebraciones. “Hubo muchísima gente, todos se portaron muy bien e incluso aguantaron a pesar del calor”, celebra la hostelera polesa. Para ella la pena es que el lunes, “como en Siero hay que quitar la terraza a las doce entre semana”, no se pudo ampliar el horario “para equipararlo con el cierre marcado a la una”. 

García felicita a la Sociedad de Festejos de la Pola, cuya directiva se enfrentaba a su primer Carmín, considerando que la música de animación fue un éxito. “Estuvo muy guapo, durante todo el fin de semana. Volvió a ser un Carmín diferente, aunque estoy muy contenta y espero que el año que viene las fiestas vuelvan a ser como antes”. 

Loreto García, hostelera: “Hubo muchísima gente, todos se portaron muy bien e incluso aguantaron a pesar del calor”

“Hubo muchísima gente, todos se portaron muy bien e incluso aguantaron a pesar del calor” /

Loreto García - Hostelera

Con un modelo de negocio distinto, pero también situado en el meollo del festejo, Alberto Díaz se muestra satisfecho con el desarrollo de las fiestas. “Estuvo muy bien, fue un Carmín diferente, sin los volúmenes de otros años”, explica el coctelero. 

Con todo, destaca “el buen comportamiento de la gente” y defiende que el objetivo “ya no es vender tanto, sino primar la seguridad y no dar pasos atrás”. Con todo, sí que hubiera agradecido que se pudiera extender un poco el horario de cierre de los establecimientos, “principalmente para el ocio nocturno, el más afectado por la situación”. 

Alberto Díaz, coctelero: "Estuvo muy bien, fue un carmín diferente, sin los volúmenes de otros años"

Alberto Díaz, coctelero: "Estuvo muy bien, fue un carmín diferente, sin los volúmenes de otros años" Andrés Illescas

"Estuvo muy bien, fue un carmín diferente, sin los volúmenes de otros años"

Alberto Díaz - Coctelero

También quedó notablemente contento Juan Riestra, socio de un bar en la plaza de Argüelles. “El balance es positivo. Desde el jueves pasado hasta el lunes. Hubo mucha gente en la terraza, viernes, sábado y domingo estuvo llena casi todo el día. Quizá el lunes fue el mas flojo. Durante el día le costó arrancar y hasta última hora de la tarde no hubo mucha gente”, resume. 

Considera Riestra que “los conciertos organizados por festejos y las charangas ayudaron mucho”, dando ambiente. “Fue un éxito”. El hecho de tener que cerrar la terraza el lunes en la medianoche “fue algo paradójico, pudiendo tener el interior hasta la una y generando confusión”. 

Tras dos años a medio gas, el hostelero desea que “el año que viene podamos tener un Carmín más normal”. De esa manera, cree que “los beneficios se recuperarían”. 

Juan Riestra, hostelero: “Los conciertos organizados por festejos y las charangas ayudaron mucho” Andrés Illescas

“Los conciertos organizados por festejos y las charangas ayudaron mucho”

Juan Riestra - Hostelero

“La verdad que pa nosotros fue el Carmin más bajo de los 12 años que llevamos aquí, se vendió algo más que un fin de semana normal. Pero en general, poco movimiento”. El balance del cocinero Borja Alcazar es francamente negativo, a diferencia del que hacen los bares, algo que hace indicar que los festejos no han rendido para los restaurantes.

Indica el chef, recientemente premiado con un solete de la Guía Repsol, que “se notó mucho la falta de cenas de grupos el viernes y al sábado”. La explicación, a su juicio, la encuentra en que, “gente que vivía fuera y volvía a La Pola por el Carmin, este año tampoco ha venido. Así que esperamos que los próximos años empecemos a recuperar la normalidad”. También achaca parte del poco entusiasmo por salir a comer en la localidad al “calor”, que hizo que mucha gente optara “por ir a la costa”. 

Borja Alcazar, chef: "La verdad que pa nosotros fue el Carmin más bajo de los 12 años que llevamos aquí" Andrés Illescas

"La verdad que pa nosotros fue el Carmin más bajo de los 12 años que llevamos aquí" / Andrés Illescas

Borja Alcazar - Chef

Concluyó así la segunda edición consecutiva del Carmín sin romería, ni verbenas, pero si con algunas actividades que satisficieron a la mayoría de las hosteleros. Durante la jornada del lunes, la presidenta de festejos, Lucía Noval, hacía una lectura muy positiva de como se desarrollaron los festejos, tanto a nivel de eventos, como de comportamiento por parte de la gente que participó.