Hay personas con habilidades para que sus actuaciones, utilizando el asentimiento universal, sean aceptadas sin discusión, sirva para arrimar el ascua a la propia sardina, sus palabras emboben y encima parezca que te hacen un favor. Esta semana vimos en la plaza de aparcamiento reservada a la Alcaldía el vehículo eléctrico ID 4, vehículo oficial, y allí mismo el cargador eléctrico. Aunque el cable de carga tenga unos metros, lógico es que sólo sirva para carga del vehículo aparcado en la plaza de reserva o como mucho una o dos plazas más. Para hacer carga eléctrica ha de disponerse de una tarjeta al efecto muy específica. En resumen que tiene un uso muy restringido. Y los argumentos que el regidor esgrimió cuando la adquisición de ese estupendo vehículo son irrebatibles, como que es una acción más para conseguir un Siero verde y que es para dar ejemplo desde el Ayuntamiento. Eso, que cada sierense se anime a adquirir un vehículo de 50.000€ y con cargador el lado. Uno, que tiene una alta valoración de la capacidad de gestión de nuestro regidor, no puede evitar esbozar una sonrisa con algunas cosas como esta. Porque podría, por ejemplo, renovarse todo el parque móvil municipal con vehículos de cero emisiones y entonces el ejemplo era más claro, aunque eso no es una sardina, es una barrica de sardinas.

Y leyendo el argumentario recordé una anécdota de un insigne poleso, "Milio el Madreñeru", hábilísimo para llevar las cosas a su terreno. Desde Ponferrada el dueño de una tienda le encargó 125 pares de madreñes. Cuando le llegó el pedido se sorprendió y lo llamó inmediatamente:

–Emilio me envió usted 250 almadreñas.

–¿Nun me pidisti 125 pares? Eso son 250 madreñes, repuso Milio.

–Ya... Pero son todas del pie izquierdo.

A lo que respondió el genial Emilio:

–¡Vaya! Pero nun hay problema. Ahora te mando otres 250 del pie derechu. Y vas salir ganando, porque nun te cobro el porte.