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Bióloga, premio "Princesa de Asturias" de Investigación Científica y Técnica

Sandra Myrna Díaz: "Clima, naturaleza y bienestar para la gente están íntimamente conectados"

"Futuros mejores son técnicamente posibles, siempre y cuando exista la voluntad, no solo individual sino colectiva y de políticas públicas"

La bióloga argentina Sandra Myrna Díaz, premio "Princesa de Asturias" de Investigación Científica y Técnica.

La bióloga argentina Sandra Myrna Díaz, premio "Princesa de Asturias" de Investigación Científica y Técnica. FERRÁN NADEU

Sandra Myrna Díaz (Bell Ville, Argentina, 1961) suele referirse a la preservación de la naturaleza y el clima como a una cuestión de justicia social, indisociable de la demografía, la economía y, en definitiva, del futuro de la humanidad. Díaz, investigadora del InstitutoMultidisciplinario de Biología Vegetal de la Universidad de

- Acaba de celebrarse la Cumbre del Clima en Nueva York, ¿qué expectativas tiene puestas en este tipo de conferencias?

-Sigo de cerca los informes del IPCC (el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas). He visto el último que aprobaron sobre el mar y los hielos, y refuerza el mensaje preocupante de los anteriores. Un avance es que resulta cada vez más claro que clima, naturaleza y bienestar equitativo para la gente no son cuestiones separadas o que compiten mutuamente, sino que están íntimamente conectados. Mi expectativa es que se empiecen a tomar medidas realmente sinceras y efectivas en este sentido.

- Hay una gran movilización entre los más jóvenes, ¿confía en el impulso de las nuevas generaciones para dar la vuelta a la situación?

-Sí. Tengo mucha expectativa en ellos. Estamos viendo algo que no se veía antes. Es más, algo que no nos imaginábamos que pudiera pasar.

- ¿Hay algún momento de la historia del planeta comparable a éste, en relación a la transformación que está sufriendo el planeta?

-La intención de intervenir en la naturaleza estuvo siempre, es parte de lo que nos define. Pero la capacidad de intervención a nivel global ha aumentado dramáticamente. Claramente los cambios que estamos viendo, en escala, aceleración y conectividad, son inéditos en la historia humana.

- Los incendios en la Amazonía, ¿Qué alcance tienen? ¿Cuáles son sus consecuencias? ¿Y por qué los mandatarios internacionales no adoptan soluciones?

-Lo del Amazonas es un buen ejemplo -en realidad, un ejemplo terrible- de lo que vemos a nivel de todo el planeta: una catástrofe ecológica, con daños irrecuperables, no "venida del cielo" sino producida por factores sociales y políticos, que beneficia a una minoría ínfima y perjudica a muchos: los pueblos indígenas y locales que viven en y de la selva, los ciudadanos de los estados amazónicos que ven diezmado su patrimonio natural, los latinoamericanos cuyo clima, agricultura y navegación dependen de un sistema climático continental en el cual el bioma del Amazonas es un factor importante, y la humanidad en general, por el masivo aporte de gases de efecto invernadero por las quemas y por la pérdida de diversidad, nuestra herencia común.

- El fuego, la subida del nivel de los océanos, la desaparición de especies? ¿Cómo será el planeta dentro de 50 años? ¿Es posible revertir esta situación o hay que darse por vencidos?

-Todas las proyecciones que asumen modelos de desarrollo "business as usual", o sea que asumen que seguiremos consumiendo, produciendo, creciendo y emitiendo como hasta ahora, muestran deterioros dramáticos en todos los indicadores del estado de la naturaleza: el número de especies, la extensión e integridad de los ecosistemas, el tamaño de las poblaciones? y sabemos que los seres humanos dependemos estrechamente del mundo vivo para nuestra supervivencia física y para llevar una vida digna de ser vivida. Sin embargo, también hemos investigado modelos "de metas". Estos se preguntan si es posible alcanzar metas deseables, por ejemplo en cuanto a diversidad biológica, un clima estable y justicia social y qué habría que hacer para alcanzarlos. Estos modelos muestran que futuros mejores son técnicamente posibles, siempre y cuando exista la voluntad, la decisión no sólo individual sino colectiva y de políticas públicas, de emprender sin demora cambios transformadores en los modos en que producimos, consumimos y comerciamos alimentos, energía y mercancías.

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