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Pedro Alonso: "No hay economía sin salud, eso lo saben bien los países más pobres"

El jefe del programa mundial contra la malaria se une al director de la Alianza por las Vacunas en un alegato por la sanidad para todos

Seth Berkley, arriba, durante su conversación online con Maite Arango y Pedro Alonso.

Seth Berkley, el director ejecutivo de Gavi, the Vaccine Alliance, la gran alianza para extender la vacunación a todo el mundo cuya labor ha sido reconocida este año con el premio "Princesa de Asturias" de Cooperación Internacional, tiene clara su meta para el que viene: dos mil millones de dosis de vacunas contra el covid-19 y para lograrlo esperan contar con el esfuerzo conjunto de alrededor de 190 países; 78 ya han confirmado su adhesión y 40 están pendientes de resolver algunos aspectos legales para hacerlo. Berkley conversó ayer telemáticamente con Pedro Alonso, director del Programa Mundial contra la Malaria de la OMS (Organización Mundial de la Salud), galardonado con el "Príncipe de Asturias" de Cooperación Internacional en 2008. El coloquio, organizado dentro de la programación virtual de la Semana de los Premios, fue seguido por 67 personas en directo y estuvo moderado por Maite Arango, presidenta de Ashoka España, una red internacional de emprendimiento e innovación.

Berkley y Alonso se unieron ayer en un alegato por la colaboración global en favor de la investigación, la sanidad para todos y el acceso de todas las poblaciones, también las de los países más desfavorecidos, a los recursos sanitarios, en especial a las vacunas. "La salud no puede contemplarse bajo una estrategia nacionalista, de sálvese quien pueda", advirtió Berkley durante la charla, y añadió que "lo importante es la salud: el país más rico del mundo no puede progresar sin salud". "Nadie está seguro hasta que todo el mundo está seguro, y eso es así para el covid y para el resto de las enfermedades infecciosas: no hay economía sin salud, y esa relación entre salud y pobreza la conocen bien los países menos desarrollados", reafirmó Alonso.

Seth Berkley y Pedro Alonso entienden la salud como una cuestión de justicia y con ese planteamiento hablaron ayer sobre los "movimientos antivacunas". "Mientras unos niegan la efectividad de las vacunas, hay familias que caminarán doce horas para lograr una para sus hijos", hizo ver Berkley, que, sin embargo, evitó culpabilizar a las familias que rechazan ese recurso sanitario. "Son padres que quieren a sus hijos y buscan protegerlos", los justificó, aunque subrayando que por "una mala información" les niegan el acceso a algo que puede salvarlos. Pedro Alonso sentenció que los movimientos antivacuna son la expresión de "una falta de solidaridad y de comprensión ante la ciencia".

El problema, a juicio de Berkley, no es tanto de acceso a la información sino de manipulación y de distorsión. "En Rusia hay gente que se dedica a colgar información correcta e incorrecta simultáneamente", puso como ejemplo, y con las redes sociales todo ese caudal de datos llega por igual a Estados Unidos, donde es más fácil acceder a un tratamiento médico cuando se enferma, y a Nigeria, donde la población es infinitamente más vulnerable. "Hay una politización de las ciencias, no confiamos en los políticos ni en las ciencias ni en los datos", señaló Berkley, y eso impulsa los movimientos involucionistas y negacionistas. La primera vacuna, contra la viruela, data de 1796, contó, y ya entonces había quien alertaba de los riesgos de su administración, asegurando incluso que hacía que les crecieran a los niños orejas de vaca porque se obtenía del suero bovino.

Precisamente, sobre la vacuna de la viruela hizo Pedro Alonso un apunte histórico, al recordar que la Corona española organizó una expedición filantrópica en 1803 para inmunizar las Américas, concretamente México y California, y China. "Fueron los precursores de Gavi", bromeó con su colega y amigo Seth Berkley.

"En términos evolutivos es una certeza : vamos a tener siempre enfermedades infecciosas, nos acompañan desde la salida de los mares y siguen con nosotros con el cambio climático", indicó Berkley. Invertir en su curación es un acierto, según ambos expertos, tanto sanitaria como económicamente. "Según la Fundación Gates, se han perdido 5.000 millones de dólares al mes de PIB (Producto Interior Bruto) con el covid, con una vacuna en dos o tres días el esfuerzo económico que hagamos en ella estará compensado", indicó.

La misma Fundación, continuó explicando Berkley, ha constatado que en las primeras semanas de la epidemia de covid "los niveles de vacunación cayeron a hace 25 años", de modo que ahora la Gavi recuperar a esas personas redoblar sus esfuerzos para "recuperar a esas personas que se quedaron atrás".

Una de las prioridades de Berkley, desde la Alianza por las Vacunas, es extender la inmunización contra el VPH, el virus del papiloma humano, causante del cáncer de cervix que en África es el que mata a más mujeres, lenta y dolorosamente "Queríamos vacunar a 40 millones de adolescentes y pudimos vacunar solo a la mitad por falta de suministro", explicó Berkley, que destacó que esa vacunación incide directamente en la calidad de vida de las mujeres en los países más desfavorecidos económicamente. "Es un buen ejemplo del poder de las vacunas", subrayó. Ahora se han vuelto más ambiciosos y se han propuesto llegar con la vacunación del VPH a 84 millones de chicas. Esa, explicó, es la segunda vacuna que tiene un efecto decisivo contra un tipo de cáncer, la otra es la de la hepatitis C que evita el cáncer de hígado.

Pedro Alonso se felicitó por la decisión del Gobierno de España de destinar 50 millones de euros para la Gavi hasta 2025. "Es una inversión inteligente, un verdadero ejemplo de inversión sanitaria publica inteligente, hecha con pasión y pensando en obtener beneficios para toda la población", manifestó el investigador español, que no ocultó que su intervención ha tenido mucho que ver en ella.

"Las vacunas requieren un trabajo muy arduo. La probabilidad media de éxito en fase preclínica es de menos del 10 por ciento y en la clínica menos del 20 por ciento", indicó Seth Berkley, que aludió a las alrededor de 40 vacunas contra el covid que están en marcha. "En este trimestre vamos a ver si funcionan o no, y aunque no funcionen estaremos aprendiendo de todo ello", comentó. El procedimiento pasa, explicó, en ir descartando las que vayan fracasando y concentrar todo el esfuerzo en las "más prometedoras". El propósito, dijo, es llegar a "disponer de una cartera de entre 10 y 15 vacunas contra el covid".

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